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Infobae, Infobae - 2011

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

Norcorea y la conexión mesooriental – 20/12/11

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La República Popular Democrática de Corea fue fundada en 1948 por Kim Il-Sung. Apenas una década después, esta pequeña y pobre nación asiática alejada del Medio Oriente, se convirtió sin embargo en un activo socio militar de numerosos países y grupos terroristas de la zona.

A fines de los años cincuenta comenzó a suministrar moderada asistencia económica, política y militar a agrupaciones radicales. A partir de los setenta en el Líbano, y desde los ochenta en Libia y en Siria, soldados norcoreanos entrenaron a grupos extremistas irlandeses, vascos, italianos, japoneses, filipinos y turcos. Para fines de los años ochenta, agentes norcoreanos todavía entrenaban a terroristas palestinos de la OLP. Durante los años noventa, Hezbollah se sumó al portafolio de clientes de Pyongyang. Según algunos reportes, el propio Hassan Nasrallah, antes de ser designado secretario-general de Hezbollah, participó en cursos de capacitación en la capital coreana.

Corea del Norte proveyó pilotos de aviones MIG-21 a Egipto en 1973 y en la década del ochenta extendió la cooperación al campo misilístico, lo que permitió a El Cairo desarrollar su misil Saqr-80 así como adquirir partes del misil Scud-C. Esa misma década, Libia adquirió de Corea del Norte equipamiento militar variado, desde uniformes hasta morteros y aviones MIG-23. A partir de 1982, alrededor de cuatrocientos soldados norcoreanos fueron apostados en Libia. Irak tuvo contactos militares limitados con Pyongyang en los años noventa. Pero han sido Siria e Irán las naciones que más se han beneficiado de sus lazos con Corea del Norte, transformándose con el tiempo en sus mejores clientes del Oriente Medio y más allá.

Cuando por razones políticas o económicas, Rusia y China redujeron o cesaron su apoyo militar a Damasco, Pyongyang emergió como un proveedor entusiasta. Entre 1991 y 1993, Siria compró misiles Scud-C y lanzadoras a Corea del Norte y pudo establecer su propia fábrica de misiles avanzados Scud gracias a la asistencia norcoreana. La cooperación se extendió bajo el gobierno de Kim Jong-Il, sucesor al trono, cuando su padre Kim Il-Sung murió en 1994. Dos años más tarde, en 1996, Siria realizó la primera prueba de un misil Scud-C fabricado localmente. Pyongyang jugó también un papel crítico en el desarrollo de la capacidad siria en fabricar misiles balísticos capaces de transportar cabezas químicas. En septiembre de 2007, aviones israelíes bombardearon un reactor atómico ubicado en el desierto sirio. Damasco lo había estado construyendo clandestinamente, sin informar de ello a la Agencia Internacional de Energía Atómica, y ni bien se fueron los jets enemigos escondió los restos del ataque de la atención internacional. Tanto la construcción como la operación de ocultamiento fueron llevadas a cabo con ayuda de expertos norcoreanos.

La relación militar entre Corea del Norte e Irán fue forjada en los años ochenta, luego del triunfo de la revolución Khomeinista en 1979. Durante la guerra Irán-Irak, Pyongyang suministró armamento convencional a Teherán. Luego le vendió misiles y partes de misiles, incluyendo el Scud-B y el Nodong 1, que fueron la base para la construcción del misil iraní Shehab 3. Corea también colaboró con Irán en la manufactura del misil Scud, el que Irán probó por primera vez a mediados de 1991 desde una fábrica próxima a Isfahan, y posteriormente compartió tecnología misilística avanzada. Además, Pyongyang proveyó a Teherán de equipos para la extracción de uranio y mini-submarinos y entrenó a sus aviadores. Desde 1991, consejeros norcoreanos fueron enviados a Irán en tanto que iraníes fueron capacitados en Corea. El nuevo milenio encontró a estos países asociados en el área nuclear. En octubre de 2006, Kim Jong-Il llevó a cabo el primer testeo nuclear en la historia de su nación e invitó a científicos iraníes a examinar los resultados. La cooperación nuclear norcoreana-iraní continuó en los años siguientes.

Bajo los gobiernos del “Eterno Presidente” Kim Il-Sung y del “Querido Líder” Kim Jong-Il, Corea del Norte fue un estado-mercenario, proliferador nuclear ilegal, provocador internacional y patrocinador militar de regímenes radicales y agrupaciones terroristas del Medio Oriente. Con el “Gran Sucesor” Kim Jong-Un descendiente biológico y heredero político de esta dinastía, veremos si la locura oficial es generacional, o no.

Página Siete (Bolivia)

Página Siete (Bolivia)

Por Julián Schvindlerman

  

Irán, occidente y la bomba – 19/12/11

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Las últimas semanas han sido vertiginosas para la complicada relación entre Teherán y Occidente. El 8 de noviembre último, la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) publicó un lapidario informe sobre el estado del programa nuclear de Irán, en el cual denunció que las autoridades del país persa trabajaron “en el desarrollo de un diseño local de un arma nuclear”. Que esta conclusión haya provenido de un ente que declaró, en el calor de las discusiones sobre la guerra en Irak, que para el año 2003 Saddam Hussein ya no tenía armas de destrucción masiva, la exime de todo cuestionamiento de servilismo político. Luego, entre el 12 y el 28 del mismo mes, dos explosiones sacudieron a Irán. La primera provocó diecisiete muertos en un depósito de misiles, la segunda ocasionó destrozos en Isfahan, localidad que alberga una planta de enriquecimiento de uranio. Al día siguiente, hordas de militantes del movimiento paraoficial Basij coparon y saquearon la embajada de Gran Bretaña en Teherán, lo que derivó en la expulsión de diplomáticos iraníes asentados en Londres. Finalmente, el 4 del corriente, el gobierno iraní afirmó haber derribado un avión espía estadounidense y el presidente del país anunció que los Estados Unidos e Israel “serán erradicados del globo”.

Una década aproximadamente ya ha pasado desde la revelación de la existencia del programa nuclear iraní. Durante los primeros años posteriores al hecho, Europa orientó los esfuerzos mundiales hacia su denominado “diálogo crítico” con Irán. Atareada con las guerras en Irak y en Afganistán, Washington cedió el liderazgo en este campo a la tríada compuesta por Paris, Londres y Berlín. Solamente durante los primeros tres años de conversaciones con Irán, las que no llegaron a ningún lado, el comercio entre la Unión Europea y la república islámica casi se ha triplicado. Empresas europeas firmaron contratos comerciales con Irán aún después de la adopción de sanciones internacionales contra Teherán. La última reunión del Grupo de los Seis (compuesto por los Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, China, Rusia y Alemania) con Irán ocurrió a principios de año. Al cabo de dos días, las negociaciones colapsaron. Desde entonces no hubo contactos públicos entre las partes.

A partir del 2006, sanciones comenzaron a ser impuestas sobre Irán. El Consejo de Seguridad ha adoptado seis resoluciones de condena, tres de las cuales comprendían sanciones. Rusia y China han actuado como protectores diplomáticos de Irán en la ONU, garantizando que los textos aprobados carezcan de la robustez necesaria para tener un efecto real sobre el país persa.

Las motivaciones de ambas naciones coinciden en algunas áreas y divergen en otras. China fundamentalmente necesita petróleo, y lo necesita de manera cada vez más acuciante para su enorme economía en constante crecimiento. Hasta 1993, Pekín exportaba petróleo, ahora necesita importarlo. Dos años atrás, Irán reemplazó a Arabia Saudita como el principal proveedor de petróleo a China. Rusia tiene fuertes lazos económicos con Irán pero también tiene ambiciones geopolíticas que la hacen competir con los Estados Unidos. La cuestión iraní le es funcional para presionar o castigar a Washington y a Europa, según el caso. En conjunto, ambos países han priorizado sus intereses nacionales por sobre la seguridad global y demorado la acción efectiva contra el programa atómico de Irán.

Años de diálogo han fracasado en persuadir, y rondas de sanciones punitivas en disuadir, a Teherán. Operaciones encubiertas parecen haber obstaculizado, pero no frenado, el progreso atómico iraní. De fama legendaria, el virus Stuxnet con el cual el software iraní fue presuntamente contaminado, parece haber tenido un impacto limitado. Hoy la comunidad internacional parece estar dividida en dos campos: por un lado, aquellos que creen en la necesidad de cambiar el rumbo y adoptar acciones decisivas, y por otro lado, aquellos que prefieren continuar transitando, con algún refuerzo, la senda ya caminada. La familia de las naciones no tiene tiempo ilimitado para definir su postura colectiva. Como el reporte escalofriante de la AIEA ha demostrado, las manecillas del reloj nuclear iraní continúan avanzando.

Mundo Israelita

Mundo Israelita

Por Julián Schvindlerman

  

Brasilia y Teherán – 16/12/11

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La relación de Brasil con Irán ha causado una gran sorpresa en algunos rincones. Como potencia regional y referente mundial emergente junto a China, India, Rusia y Sudáfrica, Brasil se ha posicionado como un nexo entre el primer y el tercer mundo capaz de jugar un rol global constructivo. Solamente entre 2005-2010, Brasil dio USD 5000 millones en asistencia mundial: USD 3200 millones en préstamos y cancelaciones de deudas a países pobres y USD 1900 millones en ayuda humanitaria, becas de estudio, capacitación técnica y otros. Domésticamente ha cosechado logros apreciables: Brasil será sede del Mundial de Fútbol en 2014 y de las Olimpíadas en 2016, su economía ha crecido notablemente, y tanto Lula da Silva como su sucesora Dilma Rousseff han gozado de índices de aprobación popular elevados (Lula tenía un 80% de apoyo popular al dejar el poder mientras que la primera presidente mujer del país, al cumplir los primeros cien días de mandato, era respaldada por el 73% de los brasileros). ¡Incluso Walt Disney Company ha ambientado uno de sus últimos films animados –Rio– en Brasil!

Sin embargo, durante los tramos finales de su segundo mandato, el presidente Lula pareció girar en U de modo dramático, llegando a desafiar los intereses de los Estados Unidos en la región en varias áreas y consolidando un vínculo con Irán que parecía inconcebible poco tiempo antes. Al igual que Hugo Chávez, Lula respaldó los dudosos resultados electorales de Irán, invitó al presidente iraní a su país y él mismo visitó Teherán. También apoyó el derecho de Irán a tener un programa nuclear “civil”, se opuso a la aplicación de sanciones contra el régimen ayatollah y abrió un diálogo con Teherán que fue seriamente cuestionado por varios actores globales. Durante la reunión de la Asamblea Anual de INTERPOL en Marruecos, en 2007, Brasil se abstuvo en la votación que validó la emisión de “notificaciones rojas” contra figuras prominentes del gobierno iraní por su relación con el atentado contra la AMIA en la Argentina, república hermana del Brasil que había iniciado el pedido. Nuevamente se abstuvo Brasil, en el 2009, en la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), en Viena, cuando se debatió la cuestión nuclear iraní a contrapelo de los votos favorables de la Argentina, Estados Unidos, Rusia, China y la Unión Europea. En mayo de 2010, Brasil se unió a Turquía en un intento de proteger diplomáticamente a Irán de la inminente adopción de sanciones internacionales patrocinadas por Washington. Incluso en aspectos simbólicos desvinculados de la cuestión iraní, como ser visitar la tumba de Yasser Arafat en Ramallah, pero negarse a visitar la tumba de Theodor Herzl en Jerusalem, durante una visita a la región en 2010, puede apreciarse la orientación ideológica que Lula había dado a su política exterior.

El Brasil de Lula también se abstuvo en votaciones en el seno de la Comisión de Derechos Humanos contra Sri Lanka, Congo y Corea del Norte, aunque votó contra Sudán en el Consejo de Seguridad. Lula definió a Chávez como “sin duda el mejor presidente venezolano en los últimos cien años”, mientras que su última visita a Fidel Castro quedó recordada como un gran bochorno al coincidir con la muerte de un opositor encarcelado en huelga de hambre. Lula, cuyo Partido de los Trabajadores fue uno de los creadores del Foro Antiglobalización de Porto Alegre, evitó ser premiado en el Foro de Davos alegando un impedimento médico a viajar a último momento. Además, Lula contrarió a la Casa Blanca al apoyar la reincorporación de Cuba a la Organización de Estados Americanos (OEA), cuya Carta Magna explicita que sólo democracias pueden ser miembros; dio cobijo diplomático al depuesto presidente de Honduras y aliado chavista Manuel Zelaya; protestó el acuerdo entre Estados Unidos y Colombia para el uso estadounidense de bases militares en el país centroamericano; y adoptó un tono público tercermundista que contrastaba con su imagen anterior más moderada.

Al asumir la presidencia a comienzos de 2011, Dilma Rousseff despertaba dudas dado su pasado guerrillero y marxista. Su cercanía con Lula, quién la eligió como sucesora, podía sugerir una continuación de las políticas controvertidas de su mentor. Pero sus primeros pasos en la arena internacional han resultado ser mucho más centristas que los de su predecesor, hasta el momento al menos. Su pasado feminista y de militante torturada por militares la llevó a condenar las prácticas de derechos humanos en Cuba e Irán, y en un giro respecto de las últimas votaciones en la ONU, Dilma hizo que su país votara a favor de crear un relator de derechos humanos para Irán y censuró el programa nuclear del país persa. Nombró como canciller a Antonio Patriota, un bien reputado ex embajador en Washington. Por su parte Estados Unidos dio señales claras de su interés en rescatar a Brasil del legado de Lula. La Secretaria de Estado Hillary Clinton estuvo presente en la asunción de Dilma como presidenta, un 1 de enero, lo que seguramente la obligó a limitar los festejos del año nuevo. El presidente Barack Obama ha viajado a Brasil a mediados de marzo, aún cuando estaba ya iniciada la contienda bélica en Libia. Ello fue interpretado como un signo de aproximación de Washington hacia Brasilia, primera capital visitada en un programa que incluía tan sólo a Chile y El Salvador además. Incidentalmente, Lula fue el único ex presidente brasilero en no asistir al almuerzo ofrecido en honor de Obama en el Palacio de Itamary.

Dilma condenó el bombardeo de la OTAN sobre Libia y obstaculizó durante meses una condena de Siria fomentada por Washington en el Consejo de Seguridad, Obama no apoyó las aspiraciones brasileras a obtener una banca permanente en dicho Consejo, lo cual -junto con desacuerdos comerciales pendientes- sugiere que habrá tensión en la relación. No obstante, es evidente que el Brasil de Rousseff se ha apartado de la diplomacia populista de Da Silva en torno a Teherán.

Extracto de un artículo del autor publicado en Agenda Internacional (Año 6. No. 26, octubre-noviembre 2011) con el título “Palestina e Irán en América Latina”.

La Nación (Argentina)

La Nación (Argentina)

Por Julián Schvindlerman

  

Wagner en Israel – 16/12/2011

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Óperas wagnerianas y músicos israelíes, una controversia que no cesa

Cuando el conductor Roberto Paternostro dio los primeros movimientos de su batuta, indicando a los músicos de la Orquesta de Cámara de Israel el inicio del wagneriano «Idilio» de Sigfrido ante un auditorio en Alemania, a fines de julio último, desencadenó, como era de esperar, una polémica en su país. Que una orquesta israelí toque música del compositor favorito de Adolf Hitler, que lo haga en Bayreuth -el epicentro cultural nazi por excelencia durante los años de la Segunda Guerra Mundial-, que el director Paternostro sea él mismo hijo de sobrevivientes del Holocausto, y que el Festival de Ópera de Bayreuth sea administrado por los descendientes del propio Wagner parecía una combinación de factores hecha a medida de la mejor provocación posible.

Pero en rigor, él no estaba sino agregando un precedente más a los aparentemente interminables esfuerzos por parte de renombradas figuras de la cultura israelí de promover la música de Richard Wagner dentro y fuera del Estado judío. En 1981, la Orquesta Filarmónica de Israel, con la dirección de Zubin Metha, tocó un fragmento de Tristán e Isolda como bis. En el momento en que Metha anunció que tocaría eso, miembros de la audiencia se retiraron de la sala? junto a dos violinistas de la orquesta. Diez años después, la Orquesta Filarmónica de Israel insertó obras de Wagner en su programa pero se vio obligada a retirarlas ante las protestas de los abonados. En 1995, la radio estatal israelí transmitió la obertura de El holandés errante así como una serie sobre la vida y obra del compositor alemán. En 1997 el Canal 8 (dedicado a la ciencia y a la cultura) emitió obras de Wagner durante docenas de horas. En 2001, Daniel Barenboim, al mando de la Staatskapelle de Berlín, tocó música wagneriana al fin de un concierto en Israel, lo cual no estuvo exento de críticas. El empeño por divulgar la obra de Wagner reconoce antecedentes incluso en las épocas anteriores al establecimiento de Israel.

El violinista judeo-polaco Bronislaw Huberman, fundador de la Orquesta Sinfónica Palestina en 1936, invitó a músicos talentosos del extranjero a incorporarse a la orquesta y dio lugar a las obras del célebre compositor alemán. En 1938 tres directores tocaron óperas wagnerianas en Palestina: Arturo Toscanini dirigió los preludios al primer y tercer actos de Lohengrin ; Jascha Horenstein dirigió la obertura de Tannhäuser ; y el primer violinista Bronilsaw Szulk incluyó la obertura de El holandés errante . Estos conciertos tuvieron lugar en Tel Aviv, Haifa y Jerusalén, entre abril y julio, y según Na’ama Sheffi, autora de The Ring of Myths: The Israelis, Wagner and the Nazis , «fueron recibidos con entusiasmo». Una nueva sesión fue programada para noviembre, la cual sería inaugurada por Toscanini, quien planeaba tocar la obertura wagneriana de Los maestros cantores de Nuremberg . Pero tres días antes del concierto, la Kristallnacht ocurrió en Alemania: cientos de sinagogas fueron incendiadas, miles de casas y negocios destrozados, cientos de judíos golpeados brutalmente y más de noventa, asesinados. El establishment artístico judío comprendió que aquél no era el mejor momento para tocar la música de Richard Wagner en Palestina, de modo que se le pidió a Toscanini que dejase a un lado aquella pieza. El maestro italiano aceptó y la reemplazó por la obertura de Oberon de Carl Maria von Weber. Toscanini era un antifascista declarado; voluntariamente había partido de Italia en muestra de desprecio al régimen de Mussolini y a pesar de ser convocado por el Tercer Reich en más de una ocasión a participar de sus eventos culturales, el maestro italiano declinó y se rehusó a asistir a los festivales de Bayreuth. Para Wagner, empero, parecía tener algún lugar cálido en su corazón.

Los nazis hicieron de Richard Wagner su ícono cultural supremo. Su música era presentada en las convenciones del partido y sus óperas adornaron escenas en películas antisemitas y filonazis. Elementos de su obra podían hallarse en la película El triunfo de la voluntad de Leni Riefenstahl, extractos de su panfleto racista El judaísmo en la música fueron citados en el film propagandístico Der Ewige Jude y su ideología influyó en la pieza de propaganda jud Süss . En el ensayo El judaísmo en la música , Wagner estereotipaba y denigraba a los judíos, a quienes señalaba como incapaces de crear música que no fuese superficial. Se le ha atribuido acuñar los términos «problema judío» y «solución final». Tan influyente fue él en el pensamiento nazi que Adolf Hitler proclamó que era imposible entender el nacionalsocialismo sin entender a Wagner.

Ciertamente, las obras de otros grandes compositores, como Beethoven, Liszt y Mozart, fueron adoptadas por los nazis, a pesar de haber dejado el mundo terrenal -al igual que Wagner- con anterioridad al advenimiento del nazismo. Es más: músicos conocidos por su cercanía al régimen nazi lograron superar la censura musical de los israelíes: Richard Strauss y Carl Orff por ejemplo. ¿Entonces por qué esa obsesión con Wagner? Quizá la respuesta radique en un hecho crucial, que separa a Wagner del resto de los compositores cuya música fue apropiada por el nazismo así como de los seguidores u oportunistas filonazis. A diferencia de esos colaboradores circunstanciales, Wagner fue un forjador de judeofobia genocida alemana. Más que simplemente consumir antisemitismo, él fue un creador de antijudaísmo, y lo hizo con tal eficacia que los futuros nazis lo admirarían precisamente por ello.

Richard Wagner es un símbolo cultural del nazismo. Pero la historia es rica en ironías. Admirador de la música de Wagner, el fundador del sionismo político, Theodor Herzl, eligió la obertura de Tannhäuser para la inauguración del Segundo Congreso Sionista en Basilea, en 1898. Un hecho que, a la luz de la historia por sucederse, seguramente hoy escandalizaría a Herzl y que, de haber vivido lo suficiente para presenciarlo, indudablemente hubiera horrorizado al propio Wagner.

Comunidades, Comunidades - 2011

Comunidades

Por Julián Schvindlerman

  

UNESCO se supera a sí misma – 07/12/11

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A fines de octubre, unesco, la organización de las naciones unidas para la educación, la ciencia y la cultura, desconcertó a más de uno cuando renunció voluntariamente al 22% de su presupuesto para recibir al inexistente estado de palestina en su seno. uno puede entender la motivación palestina en alcanzar la membresía allí; es un poco más difícil comprender la decisión del organismo de la onu en otorgarla a semejante costo.

Ya desde los años setenta, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) lanzó una agresiva campaña de penetración política de casi todo el sistema de la ONU con el fin de ganar legitimidad institucional. UNESCO ha sido tradicionalmente receptiva a las inquietudes palestinas, y así le extendió rango de observador ya en 1974. El entonces líder Yasser Arafat decidió expandir el éxito a otras agencias del foro multilateral llegando incluso unos años después -en 1988, al declarar la independencia palestina desde Argelia- a postular al estado palestino ficticio a la admisión como estado en UNESCO, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Trabajo. Entonces, Washington advirtió que cortaría sus aportes monetarios a toda agencia de la ONU que diese a la OLP el rango equivalente al de un estado. La iniciativa palestina fracasó.

Décadas después, la OLP obtuvo su revancha. Este año, el sucesor de Arafat al mando de la OLP, Abu Mazen, postuló exitosamente a Palestina como miembro pleno ante UNESCO. Washington cumplió con su palabra y así un ente creado para promover cultura, ciencia y educación perdió alrededor de ochenta millones de dólares que ya no podrá destinar a esas nobles misiones, a cambio de brindar una victoria diplomática simbólica a la OLP.

Al poco tiempo UNESCO tomó otra decisión sorprendente, conforme ha reportado United Nations Watch desde Suiza. El mes pasado, su Junta Ejecutiva eligió por unanimidad a la Siria de Bashar al-Assad a dos comités, uno de los cuales aborda temas humanitarios. Ello fue extraño en varios sentidos. La Junta comprende a varios países occidentales (Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña entre otros) que usualmente presionan a la ONU hacia la adopción de resoluciones condenatorias contra países violatorios de normas humanitarias, y Siria -en estos momentos especialmente- se ha erigido como un violador abismal de tales normas humanitarias al asesinar a más de cuatro mil quinientos de sus propios ciudadanos en lo que va del año según estimaciones de la propia ONU. No menos inexplicable ha sido el hecho de que las naciones que nominaron a Siria a esos dos comités de UNESCO fueron árabes, las que al día siguiente de esa elección, reunidas en la Liga Árabe votaron a favor de suspender a Siria de su seno precisamente por no detener la feroz represión.

Unos días antes de este acontecimiento, UNESCO incurrió en otra conducta bizarra aún para los estándares del universo ONU. El 4 de noviembre, el diario de izquierda israelí Haarezt publicó una caricatura que mostraba al premier Binyamín Netanyahu, secundado por su Ministro de Defensa Ehud Barak, diciendo a aviadores de la Fuerza Aérea a punto de volar hacia Irán para destruir su programa nuclear: ¡Y a vuestro regreso, atacarán la oficina de UNESCO en Ramallah!». Claramente, el diario estaba burlándose de lo que percibía como una actitud prepotente del gobierno israelí en relación a Irán y a UNESCO. Pero los oficiales unescinos lo tomaron de otro modo y la Directora General del organismo hizo citar al embajador israelí a dar explicaciones. «Una caricatura como ésta pone en peligro las vidas de diplomáticos desarmados y ustedes tienen la obligación de protegerlos» dijo Eric Falt, Director General Asistente para las Relaciones Externas e Información Pública al embajador israelí Nimrod Barkan. Estupefacto, el embajador debió explicar al oficial que su gobierno no controla lo que la prensa israelí publica. Luego de ser informada del caso, la cancillería israelí hizo llegar una carta a las autoridades de UNESCO en la cual preguntó: «¿Qué es exactamente lo que UNESCO quiere de nosotros, que enviemos a nuestros mejores muchachos a defender el staff de UNESCO o que cerremos el diario?». Touché.

Dado el celo de UNESCO en preservar la integridad de sus diplomáticos y en resguardar su imagen institucional, podría tomar nota de esta caricatura (detectada por UNW) publicada el 30 de septiembre pasado en el diario Al-Watan de Qatar. Si mal no recuerdo, el gobierno de Qatar sí controla a la prensa local.

Conferencias destacadas

Conferencia de Julián Schvindlerman en el Primer evento internacional de B’nai B’rith en América Latina (Uruguay)

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Conferencia de Julián Schvindlerman:
Los desafíos y amenazas que enfrentan las comunidades judías en América Latina
Audio no disponible.

Oradores:

Eduardo Frei Ruiz-Tagle
Former Chilean President Eduardo Frei Ruiz-Tagle, son of former Chilean President Eduardo Frei Montalva, was the second president of the restored democracy in Chile between 1994 and 2000. His government oversaw robust economic growth, enhancing international trade opportunities and efforts to increase the democratic representation of Chilean citizens. Frei also promoted health care and education reforms while in office. During his administration, Chile entered into MERCOSUR, a South American free-trade organization, as an associate. Frei, an engineer and a leader of the Christian Democratic Party, was president of the senate and today serves as a senator in Chile.

Moshe Yaalon, Vice-Prime Minister of Israel, with a look at the international challenges facing the Jewish state.

Hannah Rosenthal, Special Envoy to Monitor and Combat Anti-Semitism, U.S. Department of State, to discuss anti-Semitism around the world with a special look at Latin America.

Danny Brom, clinical psychologist and founding director of the Israel Center for the Treatment of Psychotrauma of Herzog Hospital in Jerusalem, discussing the universal challenges facing parents around the world in raising young people to cope with today’s pressures.

Emilio Cardenas, former ambassador of Argentina to the United Nations, focusing on Latin American policies as they relate to the U.S. and Europe.

Julian Schvindlerman, internationally known political analyst and expert on Vatican policy toward the Jewish state and the “New Anti-Semitism.»  A frequent contributor to the Miami Herald, Ha’aretz, and other international publications.

Jorge Grunberg, one of the leading experts in the world on economic growth and its impact on education in Latin America.  He has done extensive research and published numerous papers on the use of information technologies in education today.

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

«Poner en cuarentena el fenómeno antisemita» – 05/12/11

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Artículo publicado en El País (Uruguay)

Uruguay- El antisemitismo «como fenómeno es incurable», pero «su combate puede ser exitoso», porque el objetivo es «ponerlo en cuarentena; que se dé solamente en territorio soberano de los fanáticos», sostuvo el conferencista argentino Julian Schvindlerman.

Afirmó que con el ascenso de Mahmoud Ahmadinejad a la presidencia de Irán, hubo una reorientación de la política iraní hacia América Latina, dándole mayor prioridad. Uno de sus fines es lograr apoyo a su programa nuclear, obtener uranio, reforzar y exportar células de Hezbollah a diferentes países del continente y generar un contrapeso a la influencia a Estados Unidos.

Agregó que «América Latina no es un bloque regional con un impacto internacional apreciable a nivel global, no es Europa, Estados Unidos o el mundo islámico». Sin embargo, en el continente «el clima político y de seguridad está profundamente afectado en virtud de la decisión de algunos líderes latinoamericanos de permitir que el radicalismo islámico esté aquí hoy».

Dijo que este «es un desafío que a las comunidades judías les obliga a llevar tareas que las superan», como inteligencia, sabotaje y espionaje, lo que «por supuesto es algo en que ni la B`nai B`rith ni nosotros nos vamos a involucrar. Nuestro desafío es hacer esto, reunirnos y hablar en foros [y definir políticas]», concluyó.

El País (Uruguay)

El País (Uruguay)

Por Julián Schvindlerman

  

Acercarse a Irán sería trágico para Uruguay – 05/12/11

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Experto dice que creciente presencia del Islam radical es el mayor peligro regional.

Julian Schvindlerman consideró que el mayor peligro para las comunidades judías en América Latina es «la presencia del Islam radical» en la región y manifestó su preocupación por la cercanía que el gobierno uruguayo manifiesta con el régimen iraní.

Schvindlerman, analista político argentino, especialista en temas de Oriente Medio y relaciones judeo cristianas, dictó la charla «Los desafíos y amenazas que enfrentan las comunidades judías en América Latina», en la Conferencia Mundial de B`nai B`rith Internacional, que se realiza desde el sábado en Montevideo.

Sostuvo que hay tres grandes áreas de «preocupación o desafío» para las comunidades judías en América Latina. Mencionó en primer lugar el antisemitismo «clásico» sumado a «la vertiente más política, a la fase más moderna de este desarrollo que es el antisionismo o antiisraelismo». Como caso paradigmático nombró a Venezuela, que «es líder en la promoción oficial del antisemitismo».

En segundo lugar, nombró «la creciente participación latinoamericana en asuntos de Medio Oriente de un modo adverso a los intereses de Israel», con «una especie de pro palestinismo que se ha instalado».

«América Latina no es una enemiga de Israel pero tampoco es [siempre] una aliada», acotó. Catalogó como «repentina» la manifestación política a favor de un Estado palestino en casi toda América Latina que, dijo, perjudica al proceso de paz.

REAL. Como tercera área mencionó «la presencia creciente del Islam radical», fundamentalmente de Irán y de Hezbollah en América Latina, lo que consideró el área de mayor preocupación y la más peligrosa para la comunidad judía. Recordó los principales atentados contra la comunidad judía en la región, notas de prensa y expresiones de ex jerarcas, entre ellas de Roger Noriega, ex alto funcionario de la cancillería de Estados Unidos, que dan muestra de este fenómeno.

«No estamos hablando de una amenaza teórica, esto es real», resaltó Schvindlerman.

El experto manifestó a El País su preocupación «porque Uruguay tuvo históricamente lazos excelentes con Israel, es una nación muy moderada y civilizada y hasta este momento se mantenía en una postura muy prudente y sensata».

«Pero desde este último gobierno hubo un cambio, Luis Almagro ha tenido expresiones problemáticas, ha viajado a Irán y defendido de algún modo la idea de la relación de ese país con Uruguay», acotó.

Sostuvo que este cambio «es extraño», porque Uruguay fue uno de los pioneros en la lucha contra el antisemitismo y sin embargo está «entusiasmado en la relación con un negador del Holocausto como es el presidente de Irán, que abiertamente pide por la destrucción de Israel -cuya creación Uruguay apoyó en la ONU en 1947-; que promueve el terrorismo regional, está involucrado en un programa ilícito nuclear y reprime a su propia población».

«Es sorprendente esto, un canciller de una nación democrática defendiendo la relación con un tirano que reprime a los propios ciudadanos. No logro comprender cuál es la lógica de la Cancillería uruguaya en este sentido», reflexionó.

Schvindlerman dijo que Dilma Rousseff «corrigió el sendero que Lula empezó a tomar hacia Irán y se puso en una posición mucho más centrista», pero «Uruguay parece estar haciendo al revés, el nuevo gobierno parece estar acercándose a Irán y sería trágico no solo para los intereses de Israel y de los judíos, sino para el propio destino uruguayo».