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Comunidades, Comunidades - 2013

Comunidades

Por Julián Schvindlerman

  

La arrogancia de Erdogan – 19/06/13

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«Hemos tenido paciencia y seguimos teniendo paciencia», aseguró el premier turco Recep Tayyip Erdogan ante el clamor de miles de turcos sublevados en alrededor de sesenta y cinco de las ochenta y una provincias del país, «pero nuestra paciencia tiene límites». Erdogan, desafortunadamente, vive en el mundo del revés. Él es quien ejerce la paciencia, él quien da muestras de tolerancia, él es el magnánimo, como si no fueran los turcos en toda su diversidad -laicos, demócratas, kemalistas, estudiantes, feministas, ecologistas, etc- quienes han perdido la paciencia con él.

Desde las apariencias, la génesis de las protestas que han sacudido a Turquía es básica: la construcción de un shopping y una mezquita en una zona céntrica de Estambul y la asociada tala de árboles. Desde lo más profundo, la raíz del enojo popular es el cansancio de los sectores seculares con el déficit democrático en la nación turca, con el sesgo autoritario del primer ministro y con el creciente islamismo en la vida nacional. Desde que arribó al poder una década atrás, el partido Justicia y Desarrollo ha ganado tres sufragios populares seguidos y cada vez con mayores números de votantes. La economía nacional creció al 5% anual y Ankara se posicionó como un líder regional de peso. Pero la tradición kemalista -laica y moderada- y el rol modélico de la nación -como una exitosa democracia islámica- sufrió un proceso de erosión gradual e incesante: el estado acosó a los medios de comunicación, intelectuales y periodistas disidentes fueron arrestados, se impusieron restricciones sobre el consumo de alcohol, el velo reapareció en escena, se actuó en contra de las muestras públicas de afecto, se avanzó sobre la justicia, los militares (tradicionales protectores de la democracia turca) fueron degradados y ambiguas leyes antiterroristas fueron adoptadas. Y todo ello llevado a cabo con la arrogancia de un gobernante que se considera supremo. No por casualidad han aparecido caricaturas de Erdogan vestido como un viejo sultán.

Es esa misma arrogancia la que le ha impedido al premier ver la perspectiva de los opositores y acusarlos de ser terroristas, vándalos y sirvientes de fuerzas extranjeras. «Llevaremos este proyecto hasta el final… No permitiremos que una minoría dicte su ley a la mayoría» declaró, dejando atónitos a quienes ven con inquietud que el centro Ataturk sea reemplazado por un centro comercial ediliciamente idéntico a un antiguo cuartel otomano y básicamente sugiriendo que una vez que él ganó varias elecciones tiene carta blanca para hacer lo que le plazca. «Esa cosa que llaman redes sociales no es más que una fuente de problemas para la sociedad actual» afirmó el mismo día que su gobierno detuvo a cerca de treinta tuiteros por «incitar a la sublevación» y pasando por alto la ironía que cerca de tres millones de ciudadanos siguen los tuiteos del mismísimo Erodgan. El gobierno bautizó a un futuro puente sobre el Bósforo con el nombre Selim el Valiente, en honor al sultán otomano del siglo XVI que conquistó Constantinopla, se proclamó califa del islam y expandió el imperio, indignando así a la comunidad aleví (chiíta) cuyos antepasados fueron masacrados por Selim. La negativa oficial a reconocer el genocidio de los armenios y su hostildiad hacia los kurdos agergan al malestar general de las minorías.

El populismo autoritario de Erdogan y su postura confrontativa hacia sus gobernados son también reflejo de la instransigencia personalista que es el sello de su política exterior. Bajo su mando Turquía se ha alejado de Occidente y ha clavado a su nación en el corazón de muchas de las disputas que aquejan a la región. Hace tiempo que los israelíes notaron algunos trazos de su personalidad prepotente y odiosa. Ahora ha sido el turno de los propios turcos de ver, en la caracterización del filósofo francés Bernard Henri-Levy, al «rey Erdogan, que finalmente estaba desnudo, y el mito de su islamismo de cara amable que se disuelve como un espejismo».

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

Un seminario deslumbrante

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Anuario AUTA 2013 – Amigos de la Universidad de Tel-Aviv en la Argentina

La universidad organizadora es excelente, el equipo anfitrión resultó ser maravilloso y el programa ofrecido, notable. No había modo de que la experiencia no fuese enriquecedora. Ya desde la cena de recepción -en el hotel Crowne Plaza con vistas al mar Mediterráneo, en una larga mesa compartida por académicos de quince países diferentes- se podía anticipar la promesa de un workshop especial. Como si la Universidad se hubiese propuesto que cada día superase al anterior, nosotros, los invitados al Seminario Anual sobre Israel y el Medio Oriente del Centro Moshe Dayan para los Estudios de África y del Medio Oriente de la Universidad de Tel-Aviv, fuimos sometidos a un programa vertiginoso, intenso, estimulante y apasionante que al final del camino lo deja a uno mejor educado, exhausto y agradecido, con la sensación de que cada minuto fue aprovechado, cada tour fue optimizado y cada encuentro intelectual explotado al máximo.

El programa en su conjunto está muy bien armado, al combinar el tour histórico con conferencias atenientes al lugar visitado. Así, en Jerusalem uno asistirá a charlas sobre el papel de la ciudad santa en la historia islámica y judía, visitará Yad Vashem y escuchará a una conferencia sobre el Holocausto y el Medio Oriente, tendrá una cena sabática con un rabino, almorzará en la aldea árabe cercana de Abu Gosh y dialogará con los locales, irá a la Explanada del Templo (Haram al-Sharif para los musulmanes) donde un guía contará sobre la historia de la mezquita Al-Aqsa y el Domo de la Roca y recorrerá un trayecto de la valla de seguridad acompañado por un representante judío de la municipalidad de la ciudad y de un árabe-israelí que ofrecerán sus divergentes perspectivas.

En Haifa el tema obligado será la coexistencia árabe-judía y uno tendrá la oportunidad de conversar animadamente con, por ejemplo, una joven palestina miembro del equipo nacional israelí de volleyball y saber que su entorno no lo aprueba y ella no canta el himno nacional en los eventos deportivos. En Umm el-Fahm uno escuchará, entre exquisiteces de la cocina árabe, a un referente de la comunidad árabe de Israel contar, entre varias cosas, incluyendo críticas al país, que hasta hoy en día las universidades egipcias no aceptan en sus fueros a los árabes que han aceptado ser ciudadanos en Israel.

En Sderot uno aprenderá que cuenta con apenas quince segundos para refugiarse de un cohete lanzado desde Gaza, verá en la comisaria local una exhibición de cohetes y morteros con anotaciones agresivas en árabe y en hebreo dedicadas a los israelíes por los terroristas palestinos, notará que las plazas tienen refugios antiaéreos camuflados como animales para no impresionar a los niños y hablará con un psicólogo que le contará los traumas severos que padece una población que convive con la amenaza constante de ser atacada repentinamente.

En los Altos del Golán uno ingresará a una trinchera de observación y asistirá a un encuentro con un experto que disertará sobre la relación entre Siria e Israel, luego irá a la frontera con el Líbano donde podrá ver, sin necesidad de binoculares, una aldea libanesa próxima ocupada por los hombres del Hezbollah. Más tarde, en el kibutz Misgav Am, uno se entristecerá al visitar un antiguo jardín de infantes antaño atacado trágicamente por la OLP.

En Tel-Aviv resultará particularmente emocionante ingresar al modesto recinto desde el cual la independencia del estado fue declarada y aprender que las sillas usadas por los asistentes fueron prestadas por los restaurantes de la zona y que el propio micrófono desde el cual David Ben Gurión anunció a un pueblo conmovido que el estado judío acababa de nacer, fue facilitado por el único comerciante que tenía uno en la ciudad ¡y pidió que el nombre de su empresa quedase visible en el mismo! (así fue). El programa se completará con una visita a Yafo y charlas sobre las relaciones interreligiosas en el período otomano, con una visita a la Knesset y un panel con representantes del Likud, Kadima y Hadash, con un viaje a Gush Etzion, pláticas con sus residentes y con sus vecinos palestinos. Y mucho más.

Especialmente fructífero será un vuelo en helicóptero por la zona central del país, de modo de apreciar desde el aire la escasa profundidad estratégica de Israel; y la lección será aprendida aún si la colega copiloto vomitará durante todo el vuelo. Resultará muy interesante escuchar a un joven productor musical israelí relatar cómo ideó en unas pocas horas un clip burlesco sobre Gaddafi basado en un hit musical árabe que se hizo popular en todo el Medio Oriente y le valió felicitaciones del tipo “Bien hecho judío, hoy no recitaré mi cántico diario ´muerte a Israel´ para cantar Zenga-Zenga”. Uno se llevará un recuerdo ameno de aquella cena en el hotel Embajador en Jerusalem Este, otrora usado como cuartel por la OLP, y en el que en este nuevo milenio un judío argentino puede sentarse a compartir chistes con musulmanes de Indonesia, Marruecos y el Kurdistán iraquí. Pero serán las conferencias académicas -sobresalientes, educativas, algunas de ellas quizás provocadoras- lo que lo dejarán a uno con la certeza de una experiencia singular.

Cada año, desde hace siete años, la Universidad de Tel-Aviv convoca a académicos e investigadores de todo el mundo (literalmente: mi grupo reunió en Israel a hombres y mujeres de Turquía, Estados Unidos, Rusia, Austria, Brasil, Suecia, Inglaterra, Escocia, Belorusia, Marruecos, Egipto, China, Indonesia, Grecia, el Kurdistán iraquí y Argentina) y durante doce días los expone a una experiencia intelectual y personal arrolladora. El empeño puesto en la excelencia académica y en la amplitud ideológica y el resultado de un proyecto tan formidable lo llevan a uno a imaginar que el Centro Moshe Dayan terminará involuntariamente creando una plegaria académica secular: ¡ba shaná havaá be Tel-Aviv!

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

Un mediador nuclear tomará posesión del Gobierno iraní – 19/06/13

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Artículo publicado en El Universal (Venezuela)

Entrevista:
Por BLANCA VALENCIA

El presidente electo iraní Hasan Rohani en sus primeras declaraciones a los medios durante una conferencia de prensa en Teherán REUTERS

La victoria del candidato moderado Hasan Rohani en las elecciones presidenciales de Irán deja incógnitas sobre su elección y sobre las nuevas políticas en el país persa.

Para Julián Schvindlerman, analista político, «es difícil discernir hasta donde realmente alcanzó la voluntad de elección del pueblo en un lugar donde la democracia es inexistente».

«A pesar del 70% de la participación del padrón electoral, y del 52% de respaldo que alcanzó Rohani, su victoria causa asombro al no ser el más allegado a la cúpula del líder supremo. Por ende, era difícil de imaginar su victoria. Además, su perfil venía del lado reformista», indicó Schvindlerman.

Para el analista político, Rohani no es del todo moderado; sin embargo, es considerado así debido a que es más comedido que Mahmoud Ahmadinejad y los votantes esperan un cambio.

«Rohani, hijo directo de la revolución en su lucha contra el Shá, diputado, miembro del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y máximo negociador nuclear del país durante dos años; todo esto lo hace uno de los hombre con más experiencia en el Estado y una figura interesante si se llegaran a dar cambios políticos internos en Irán», afirmó.

Declive económico iraní

Meir Javedanfar, analista económico de Medio Oriente residenciado en Israel, afirmó que el nuevo Presidente tiene que afrontar un panorama económico comprometedor debido a las sanciones de Occidente como consecuencia del plan de energía atómica del país.

«Los retos financieros atañen el aumento de la inflación, ubicada según datos del Gobierno iraní en 32%, mientras que economistas y analistas aseguran que el alza se sitúa en 40%. Además del alto índice de desempleo entre los jóvenes y de la falta de abastecimiento de gas, circunstancias agravantes debido a la mala administración de las políticas públicas de Ahmadinejad», indicó Javedanfar.

Expectativa energética

Demetrio Boersner, exembajador de Venezuela en Rumanía, dijo que en materia nuclear el Ayatolá diseña las políticas a ejecutar por el Presidente, por lo que «se espera que mantenga la línea nuclear, a pesar de la esperanza de que el nuevo mandatario se abra al diálogo».

«Una solución para mejorar este rubro es mejorar las relaciones internacionales y demostrar a Occidente que el programa nuclear iraní no persigue fines militares agresivos, es brindar seguridad para que se eliminen una serie de sanciones que Estados Unidos y Europa impusieron en el país durante el Gobierno de Ahmadinejad» apuntó Boersner.

Por su parte, Schvindlerman recordó que Rohani es conocido por buscar un acuerdo negociado en materia nuclear como lo hizo en 2003 y 2005. Su investidura está prevista para el 3 de agosto de 2013.

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La arrogancia de erdogan (19/06/2013)

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Hemos tenido paciencia y seguimos teniendo paciencia», aseguró el premier turco Recep Tayyip Erdogan ante el clamor de miles de turcos sublevados en alrededor de sesenta y cinco de las ochenta y una provincias del país, «pero nuestra paciencia tiene límites». Erdogan, desafortunadamente, vive en el mundo del revés. Él es quien ejerce la paciencia, él quien da muestras de tolerancia, él es el magnánimo, como si no fueran los turcos en toda su diversidad -laicos, demócratas, kemalistas, estudiantes, feministas, ecologistas, etc- quienes han perdido la paciencia con él.

Desde las apariencias, la génesis de las protestas que han sacudido a Turquía es básica: la construcción de un shopping y una mezquita en una zona céntrica de Estambul y la asociada tala de árboles. Desde lo más profundo, la raíz del enojo popular es el cansancio de los sectores seculares con el déficit democrático en la nación turca, con el sesgo autoritario del primer ministro y con el creciente islamismo en la vida nacional. Desde que arribó al poder una década atrás, el partido Justicia y Desarrollo ha ganado tres sufragios populares seguidos y cada vez con mayores números de votantes. La economía nacional creció al 5% anual y Ankara se posicionó como un líder regional de peso. Pero la tradición kemalista -laica y moderada- y el rol modélico de la nación -como una exitosa democracia islámica- sufrió un proceso de erosión gradual e incesante: el estado acosó a los medios de comunicación, intelectuales y periodistas disidentes fueron arrestados, se impusieron restricciones sobre el consumo de alcohol, el velo reapareció en escena, se actuó en contra de las muestras públicas de afecto, se avanzó sobre la justicia, los militares (tradicionales protectores de la democracia turca) fueron degradados y ambiguas leyes antiterroristas fueron adoptadas. Y todo ello llevado a cabo con la arrogancia de un gobernante que se considera supremo. No por casualidad han aparecido caricaturas de Erdogan vestido como un viejo sultán.

Es esa misma arrogancia la que le ha impedido al premier ver la perspectiva de los opositores y acusarlos de ser terroristas, vándalos y sirvientes de fuerzas extranjeras. «Llevaremos este proyecto hasta el final… No permitiremos que una minoría dicte su ley a la mayoría» declaró, dejando atónitos a quienes ven con inquietud que el centro Ataturk sea reemplazado por un centro comercial ediliciamente idéntico a un antiguo cuartel otomano y básicamente sugiriendo que una vez que él ganó varias elecciones tiene carta blanca para hacer lo que le plazca. «Esa cosa que llaman redes sociales no es más que una fuente de problemas para la sociedad actual» afirmó el mismo día que su gobierno detuvo a cerca de treinta tuiteros por «incitar a la sublevación» y pasando por alto la ironía que cerca de tres millones de ciudadanos siguen los tuiteos del mismísimo Erodgan. El gobierno bautizó a un futuro puente sobre el Bósforo con el nombre Selim el Valiente, en honor al sultán otomano del siglo XVI que conquistó Constantinopla, se proclamó califa del islam y expandió el imperio, indignando así a la comunidad aleví (chiíta) cuyos antepasados fueron masacrados por Selim. La negativa oficial a reconocer el genocidio de los armenios y su hostildiad hacia los kurdos agergan al malestar general de las minorías.

El populismo autoritario de Erdogan y su postura confrontativa hacia sus gobernados son también reflejo de la instransigencia personalista que es el sello de su política exterior. Bajo su mando Turquía se ha alejado de Occidente y ha clavado a su nación en el corazón de muchas de las disputas que aquejan a la región. Hace tiempo que los israelíes notaron algunos trazos de su personalidad prepotente y odiosa. Ahora ha sido el turno de los propios turcos de ver, en la caracterización del filósofo francés Bernard Henri-Levy, al «rey Erdogan, que finalmente estaba desnudo, y el mito de su islamismo de cara amable que se disuelve como un espejismo».

Compromiso

Compromiso

Por Julián Schvindlerman

  

Omar Shafik Hammami: El Jihadista rapero – 06/13

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Año 5 – Nro 35

Según un estudio del congreso norteamericano del año 2011, entre treinta y cuarenta jóvenes estadounidenses fueron reclutados por el movimiento somalí fundamentalista Al-Shabbab. El más famoso entre ellos es Omar Shafik Hammami, también conocido como Abu Mansoor al-Amriki, quién descolló en originalidad al incorporar música rap a su jihad personal.

Dos de sus canciones más famosas llevan por título “Envíame un misil crucero” y “Haz la jihad conmigo”. Su aspecto híbrido de hippie-islamista, su inclusión en la lista de los más buscados del FBI (ofreció USD 5 millones por información sobre su paradero) y la acusación de plagio que recibió de otro colega de armas, han hecho de “el americano” (al-Amriki) una cause célèbre dentro y fuera del entorno islamista internacional. Su poesía no será la de Bob Dylan ni su música la de John Lennon, pero merece todo el crédito en la categoría de creatividad perversa. “Envíame un misil crucero” contiene frases como “no es hacer o morir, es hacer o paraíso”, “nada es más dulce que el sabor de un mortero de tanque” y “yo me obsesiono, no me deprimo, por el éxito del martirio”. El estribillo reza:

Envíame un crucero como a Maa’lam Adam al Ansari
Y envíame un par de toneladas como a Zarqawi
Y envíame un avión no tripulado como a Abu Laith al Libi
Y las Fuerzas Especiales como a Saleh Ali Nabhani

Envíame los cuatro y envíame mucho más
Rezo por ello en mi camino a la puerta de los cielos
Envíame cuatro y envíame más, que lo que yo imploro
Es un martirio increíble por el que me esfuerzo y adoro



La trayectoria de vida de Hammami -de Estados Unidos a Somalia, de buen estudiante a guerrero santo- es verdaderamente extraña. Nació en 1984 en Alabama. Su madre descendía de irlandeses y era bautista, su padre era de origen sirio musulmán. Fue educado como un occidental y como un musulmán: amaba a escuchar a Kurt Cobain, leer a Shakespeare y jugar al Nintendo, pero los zapatos quedaban en la puerta de su casa, la carne de cerdo estaba prohibida y enunciados del Corán adornaban las paredes del hogar familiar. En la Universidad del Sur de Alabama presidió la Asociación de Estudiantes Musulmanes y salió con la chica más deseada. Su padre lo echó de la casa debido a disputas religiosas y Omar marchó hacia Toronto, leyó literatura islámica extremista, se vinculó con la comunidad somalí, se casó pero dejó a su mujer para unirse a la guerra santa, viajó a Egipto donde conoció a otro fanático norteamericano que se había tornado jihadista, y de allí se dirigió a combatir a los infieles en Somalia.

En 2006 se unió a Al-Shabaab -la más mortífera agrupación islamista en África Oriental, ahora conectada a Al-Qaeda- y trepó en sus filas hasta llamar la atención de las autoridades norteamericanas. El Departamento de Justicia lo acusó de proveer apoyo material a terroristas, conspirar para proveer apoyo material a una organización extranjera terrorista designada y proveer apoyo material a Al-Shabaab; el FBI lo incluyó en su lista de los enemigos más buscados. A partir de 2010 Hammami lanzó sus hits raperos en los que presentaba su visión fundamentalista anti-occidental: “Desde Somalia y Shiishaan [Chechenia], desde Iraq y Afganistán, nos encontraremos en las Tierras Santas, estableciendo la ley de Allah en la tierra”. Pero los líderes de Al-Shabaab desaprobaron la prédica de mundializar su actividad, a la que preferían restringir a Somalia. Vieron su popularidad con creciente desconfianza y lo acusaron de ser un narcisista en busca de fama. En una rara entrevista concedida a Voice of America (medio que depende del Departamento de Estado de los Estados Unidos) aseguró que sólo regresaría a su país natal dentro de una bolsa. Posteriormente emitió un twitter. “Seré un mujahid hasta el día que muera” aseguró, e insinuó cuán apartado estaba del liderazgo de sus mentores radicales, “sea que me mate Al-Shabaab o algún otro”.

El año pasado publicó sus memorias online con el título La historia de un jihadista americano: Parte 1. Según el raconto de sus 127 páginas que ha hecho Andrea Elliot para el New York Times, en su autobiografía detalla cuan desconectado quedó de su entorno al convertirse al islam y abrazar el salafismo: “comencé a sentir como si me hubieran arrojado a un océano y me pidieran que no me moje, me había hecho tan adverso a Estados Unidos que debía irme”. De su experiencia en Somalia cuenta que debía esquivar a hormigas gigantes y a leones hambrientos -“un momento Kodak” dice- y relata su entrenamiento inmerso en un paisaje que parecía sacado “de un documental de la National Geographic”. Su historia de vida parece salida de Hollywood. Sin embargo, es real.

Infobae, Infobae - 2013

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

Dos redes terroristas ligadas a Hezbollah operan en América Latina – 01/06/13

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Infobae entrevista a Julián Schvindlerman

Una está basada en Venezuela y la otra es coordinada por Mohsen Rabbani, el ex diplomático iraní cuya captura pide Argentina por el atentado a la mutual judía en 1994. Lo asiste Edgardo Rubén Assad, según un informe presentado al Congreso de EEUU.

Estas redes recaudan fondos y reclutan adeptos en el continente, al amparo del respaldo que les brindan gobiernos amigos y bajo cobertura de actividades de tipo solidario y cultural.

En febrero pasado, el diario venezolano El Universal informó que el ex embajador iraní Mohammed Razza Hidari aseguraba haber visto a «muchos grupos latinoamericanos de Hezbollah llegar a Irán para adquirir conocimientos». El viaje a la República Islámica es la culminación de un camino que se inicia con el reclutamiento y la conversión religiosa. En los últimos 2 ó 3 años se ha intensificado esta actividad proselitista, mediante elementos de la Guardia Revolucionaria iraní o de su aliada libanesa Hezbollah que llevan adelante tareas de captación, reclutamiento, adoctrinamiento y, finalmente, viajes a la ciudad sagrada de Qom donde culmina el entrenamiento político, religioso y militar. Los elementos así formados regresan luego a sus respectivos países para generar a su vez nuevas “misiones culturales”, a modo de pantalla. Blanco de esta cooptación son los simpatizantes del Socialismo del siglo XXI o de la Revolución Bolivariana, en diferentes países latinoamericanos, atraídos por actividades culturales o de apoyo a grupos indígenas y marginados.

También a comienzos de febrero de este año, se habían encendido las alarmas en Estados Unidos tras el arresto en Alemania del ex presidente del Banco Central de Irán, con un cheque de 300 millones de bolívares (70 millones de dólares). Tahmasb Mazaheri fue detenido en Düsseldorf, donde llegó proveniente de Turquía, por violar leyes contra el blanqueo de capitales y el financiamiento de redes terroristas. Mazaheri es director del Banco Internacional de Desarrollo, una entidad iraní con sede en Caracas, filial del Export Developement Bank of Iran. Un arresto que confirmaría que, entre otras cosas, la amistad con Venezuela permite a Irán eludir las sanciones económicas impuestas por su programa nuclear.

Desde Argentina, el fiscal Alberto Nisman, a cargo de la investigación del ataque terrorista de 1994 contra la AMIA (mutual judía) de Buenos Aires, acaba de acusar a Irán de haber desplegado una amplia red terrorista en América del Sur que incluye a doce países. El dictamen, de 500 páginas, reitera acusaciones contra varias personalidades iraníes como autores intelectuales del criminal atentado.

De la acusación del fiscal se desprende que la acción terrorista contra la AMIA fue parte de un plan orquestado a escala mundial por las máximas autoridades iraníes y que la finalidad principal del despliegue operativo iraní en América Latina habría sido la de exportar la revolución islámica, aprovechando la existencia de una amplia población de descendencia musulmana.

Informe sobre Hezbollah ante el Congreso estadounidense

Pero quien ha trazado un cuadro completo de la presencia y expansión de los intereses iraníes en América Latina, es el ex funcionario y diplomático estadounidense Roger Noriega (foto), quien fue secretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, en una exposición reciente –el 20 de marzo de 2013- ante el Subcomité de Terrorismo, no Proliferación y Comercio de la Cámara de Representantes de su país, sobre “la creciente red de la organización terrorista Hezbollah en América”.

Para explicar “por qué y cómo Hezbollah ha extendido su alcance en las Américas tan sustancial y rápidamente”, Noriega dijo: “Hezbollah no es un lobo solitario, cuenta con el apoyo político, diplomático, material y logístico de gobiernos –principalmente de Venezuela e Irán- que tienen poco en común aparte de su hostilidad a Estados Unidos. (…) Hoy, una oscura red de embajadas, centros islámicos, instituciones financieras y empresas comerciales e industriales en varios países permite una presencia física de Irán en una relativa proximidad con USA.”

Cabe recordar que Conviasa, la aerolínea estatal venezolana, opera vuelos regulares ente Caracas y Teherán, con escala en Damasco, proveyendo a Irán Hezbollah y narcotraficantes asociados un medio subrepticio para mover personal, armas, contrabando y otros materiales

“Hezbollah conspira con redes de traficantes de droga en México y Centro y Sudamérica como medio para recaudar y lavar fondos, compartir tácticas y alcanzar y tocar el territorio estadounidense”. La isla Margarita, dice Noriega, es un paraíso para terroristas y traficantes de droga. Agentes de Hezbollah administran allí numerosos negocios y casas operativas, así como en otras partes de Venezuela.

“Hezbollah es una creación de Irán en el Líbano, dijo el escritor y analista político, especialista en Medio Oriente, Julián Schvindlerman a Infobae. Irán opera a nivel internacional también con otros grupos, además de esta milicia libanesa, como por ejemplo la fuerza Qods, de los Guardias Revolucionarios Iraníes. Hezbollah es hoy un grupo autónomo de Teherán pero no completamente independiente”.

Noriega, por su parte, señalaba en el citado informe: “Para facilitar sus actividades en nuestro vecindario –que incluyen contrabando, lavado de dinero, entrenamiento y colección de fondos- los cuadros (de Hezbollah) colaboran con grupos guerrilleros y de narcotraficantes bien financiados” de la región.

“Se dice que dondequiera que vaya Irán, Hezbollah no está lejos –insistía Noriega en su informe. En el caso de Venezuela, Hezbollah se abrió camino estableciendo una red de empresas destinadas a recaudar y encauzar fondos y esconder su huella financiera. Estas actividades se han expandido en los últimos 7 años, a medida que las actividades de Hezbollah en la región ganaban la complicidad activa del gobierno de Venezuela, el apoyo de las fuerzas de seguridad iraníes y de notorios musulmanes radicalizados, y la cooperación de poderosos cárteles del narco mexicano con penetración en territorio estadounidense”.

Dos redes paralelas

A continuación, el ex funcionario describe dos redes paralelas de colaboración con el terrorismo, que “crecen a un ritmo alarmante en América Latina”. Una de ellas es operada por colaboradores venezolanos, y la otra por un ex diplomático iraní. Abarcan “más de 80 cuadros en al menos 12 países de la región (siendo sus grandes áreas prioritarias Brasil, Venezuela, Argentina y Chile)”, dice Noriega.

La primera es la red Nassereddine (foto), por el apellido de su promotor. Así lo describe el informe: “Ghazi Atef Nassereddine Abu Ali es un libanés que se nacionalizó venezolano hace unos 12 años, actualmente es diplomático de Caracas en Siria. Nassereddine es un activo clave para Hezbollah debido a su cargo diplomático en Damasco. Junto con al menos dos de sus hermanos, conduce una red para expandir la influencia de Hezbollah en Venezuela y a través de toda América Latina”.

Un hermano de Nassereddine, Abdallah, es miembro del Congreso venezolano y vicepresidente de la Federación de Entidades Árabes en América Latina.

Schvindlerman señala que hay presencia de Hezbollah en todo Venezuela, pero especialmente en la isla Margarita, utilizada como un lugar de reclutamiento y entrenamiento. Precisamente allí reside Nassereddine, donde administra operaciones de lavado bajo cobertura comercial, según el informe de Noriega al Congreso. Otro hermano, Oday, está a cargo del establecimiento de centros de entrenamiento paramilitar en la misma isla Margarita.

En cuanto a la otra red, la red Rabbani, es coordinada por Mohsen Rabbani, quien se desempeñó como agregado cultural de la Embajada de la República Islámica de Irán en Buenos Aires, y hoy supervisa una trama paralela de reclutamiento de Hezbollah en América Latina. Rabbani es profesor-tutor de la universidad Al Mostafa en Qom, establecimiento encargado de la propagación del Islam fuera de Irán. Rabbani, a quien la revista brasileña Veja llamó “el profesor terrorista” en un reciente informe especial, es un defensor de la línea dura de la revolución iraní y –para la justicia argentina- el cerebro del atentado terrorista de 1994.

Entre los discípulos de Rabbani que operan en la región, se encuentra un argentino de origen sirio, convertido al islam, Edgardo Rubén Assad, o Sheik Suhail Assad, como se hace llamar, “que da charlas en universidades de la región y recluta jóvenes seguidores para la causa”, dice Noriega.

El citado artículo de El Universal pone el acento en el apoyo de Venezuela a la penetración de la guardia revolucionaria iraní en América Latina y otras organizaciones que son cobertura de los intereses de ese país en el subcontinente. “El responsable –dice el diario- es el peruano Edwar Quiroga Vargas, alias Vargas Hussein o Yaku, quien viaja por todo el continente, dictando conferencias para sostener la revolución bolivariana, y que se ha fotografiado junto a (Hugo) Chávez, (Daniel) Ortega, Evo Morales y Rafael Correa, dictando cursos sobre el Islam en México y repartiendo el Corán”.

Vargas está también vinculado al mencionado Assad, un personaje al que El Universal describe así: “Vocero de la guerrilla comunicacional iraní y responsable de Hezbollah en Latinoamérica, conocido como Sheij Sahail Assad, discípulo de Mohsen Rabbani, acusado de los atentados a la embajada de Israel y al centro judío AMIA en Argentina”.

Este hombre clave para el accionar de los Guardianes de la Revolución de Irán en América Latina, nació en Argentina de padres libaneses, y se convirtió de joven al islam chiita. De gran facilidad para los idiomas -habla persa, árabe, inglés y español- se le atribuye el establecimiento de más de 20 centros islámicos y la formación de una red continental de activistas.

“Muchas veces los iraníes se valen de inmigrantes musulmanes, de segunda generación, como en este caso, dice Julián Schvindlerman. En Venezuela se ve mucho esto. Hay un prominente funcionario que se llama Tarek el Aisami, que fue incluso ministro de Hugo Chávez. Obviamente, la mayoría de las comunidades islámicas en la región son ajenas a esto, pero hay individuos que han sido reclutados”.

Un cable del Departamento de Estado, referido a la influencia y las actividades iraníes en México, señalaba: “El CISEN [servicio de inteligencia mexicano] colocó al Dr. Edgardo Rubén Assad (también conocido como Sheik Soheil Assad) en la lista de personas con prohibición de ingreso a México, dado que su nombre aparece en varias listas de vigilancia de terrorismo internacional que lo vinculan a los atentados en Argentina a principios de 1990. Se ha hecho la solicitud respectiva a las autoridades de inmigración (…) para impedir una futura entrada al país (…). CISEN señala que la embajada iraní sigue instando al gobierno mexicano para que éste (Rubén Assad) pueda volver a México. La mezquita de Soraya en Torreón, Coahuila, ha solicitado la concesión de una residencia a Assad para que éste pueda servir como agregado cultural y educativo en la mezquita”.

Interconexión

Ambas redes están estrechamente conectadas por origen y funcionamiento: “Rabbani (foto) viaja libremente por la región, Venezuela en el 2011, Brasil en el 2010, él y su hermano han reclutado docenas de seguidores a su causa radical, entre ellos los hermanos venezolanos Nassereddine, con su red de lavado de dinero, reclutamiento y entrenamiento a través de los círculos bolivarianos y uno de los hermanos acreditado como diplomático en la embajada de Venezuela en Siria. Fueron incluidos en la lista de personas que apoyan el terrorismo internacional, elaborada por el Departamento del Tesoro en 2008”, dice El Universal.

“Los lazos [con el gobierno de Chávez] son invalorables para grupos como Hezbollah, en la medida en que les dan protección, paraísos seguros donde operar e incluso status diplomático e inmunidad. En síntesis, Venezuela juega un papel singular como plataforma para la amenaza de Hezbollah en las Américas”, dice el informe de Noriega. Y agrega. “Esta actividad criminal es el producto de una estrategia concienzuda de regímenes bandidos (rogue states) en Irán y Venezuela para lanzar una guerra asimétrica contra la seguridad, los intereses y los aliados de los Estados Unidos cerca de su territorio”.

También Schvindlerman considera que la actividad de Irán “está más que nada orientada a EEUU por considerar que América Latina está en su zona de influencia”

¿Cómo operan en la región? “A grandes rasgos, están muy involucrados en actividades delictivas, de lavado de dinero, fraudulentas; por ejemplo, en Estados Unidos, comprar cigarrillos en un estado y los venden en otros para aprovechar las diferencias impositivas. Ese dinero va luego hacia el Líbano”.

Sin embargo, Schvindlerman aclara que el económico no es el principal objetivo: “Ésa es sólo una de las actividades que llevan adelante porque todas las organizaciones necesitan financiamiento. Hezbollah depende de Irán, pero Irán es una nación bajo embargo, con sanciones, entonces buscan fuentes alternativas de financiamiento. Pero el objetivo fundamental de su presencia en América Latina no es económico, es netamente político-ideológico y militar, por así decir: es hacer avanzar el chiismo, reforzar las células de Hezbollah que están en la Triple Frontera desde los años 80”.

¿Cuál es la finalidad? “Están latentes, dice Schvindlerman, lo que la comunidad de análisis imagina es que en caso de que Israel o Estados Unidos atacasen a Irán por su negativa a detener el programa nuclear ellos podrían usar estas células en el continente latinoamericano contra comunidades judías o intereses israelíes o norteamericanos”.

Consultado acerca de si existen países que puedan ser un blanco más fácil que otros para estos atentados, el analista dice: “Los terroristas evalúan la oportunidad del momento. En el caso de la Argentina hay una comunidad judía muy importante, por eso para atacar a Israel es tentador. Por otro lado, las zonas donde hay presencia de turistas, empresarios o comerciantes israelíes o comunidad israelí viviendo, son igualmente un blanco posible. También inciden las medidas de seguridad –o inseguridad- de una Nación. Quizá quieran atacar en Washington, pero eso es mucho más osado. Y por último inciden las alianzas, no creo que quieran atacar en países que son sus aliados. Entonces podemos suponer que los países ‘enemigos’ son más candidatos”.

En Brasil también

En el Eje bolivariano –dijo Schvindlerman a Infobae- se entiende que hay presencia de Hezbollah también. Incluso hay países latinoamericanos en los cuales Irán tiene embajadas que lucen demasiado grandes como para intercambio comercial con esos países. Una pantalla que usa Irán o Hezbollah son las conferencias sobre el papel de América Latina en el mundo, la literatura latinoamericana y los foros antiimperialistas, donde convocan a todo el espectro extremista antiimperialista de la zona. Además, Hezbollah tiene su propio canal de televisión que se llama Almanar y hubo un esfuerzo importante por hacerlo penetrar en América Latina desde España pero se frenó”.

“Además de la actividad terrorista operativa, Hezbollah también está implicada en actividades criminales en la región, del tráfico de armas, drogas y personas”.

Pero no sólo Venezuela está en la mira de Hezbollah y de Teherán. “Un objetivo clave de la red de Rabbani –y de Hezbollah en general- es Brasil, hogar de cerca de un millón de musulmanes. Rabbani viaja a Brasil regularmente para visitar a su hermano Mohammad Baquel Rabbani Razavi, fundador de la Asociación Iraní de Brasil”, dice el informe de Noriega a los representantes estadounidenses.

Según Veja, que cita fuentes de inteligencia del Brasil, “unos 20 cuadros de Hezbollah, al Qaeda y la Yihad islámica están usando a Brasil como un centro de actividades terroristas.”

“El hecho de que Brasil se esté preparando para recibir el Mundial de Fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016 lo convierte en un blanco atractivo para el terrorismo internacional”, advierte Roger Noriega.

Mundo Israelita

Mundo Israelita

Por Julián Schvindlerman

  

Los 90 años de Mundo Israelita – 31/05/13

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Cuando Mundo Israelita nació, en junio de 1923, el planeta era muy diferente de como lo conocemos hoy.  Los nazis todavía no habían subido al poder. La Segunda Guerra Mundial no había comenzado ni el Holocausto había ocurrido. El Estado de Israel no había sido establecido, ni sus épicas y sus tragedias habían acontecido. Ni Mahatma Ghandi ni John Fitzgerald Kennedy ni John Lennon ni Itzjak Rabín habían sido asesinados. Hiroshima y Nagasaki eran ciudades normales, Fidel Castro no había sido concebido y Juan Domingo Perón estaba a más de dos décadas de distancia de liderar en la Argentina. Mijaíl Gorbachov no había llegado al poder en Rusia ni Ronald Reagan al gobierno de los Estados Unidos. Winston Churchill aún no había derrotado a Hitler ni recibido el Premio Nobel de Literatura. Nelson Mandela era inimaginable en Sudáfrica. Charles Chaplin no había filmado Tiempos modernos, Neil Armstrong estaba aún muy lejos de la luna y la ONU no existía.

Cuando Mundo Israelita cumplió veinticinco años, en junio de 1948, Israel era muy diferente de como lo conocemos hoy. El estado judío acababa de ser proclamado y la Guerra de la Independencia recién había comenzado. La Guerra de los Seis Días, la del Iom kipur, la del Líbano, la del Golfo, no habían ocurrido. Los traumas legendarios del terrorismo palestino aún no habían advenido, ni Entebbe, ni Maalot, ni Múnich, ni Achille Lauro.  Yasser Arafat era un desconocido. Las negociaciones con la OLP, las intifadas, el proceso de paz fallido; eventos difíciles de anticipar. La exitosa paz con Egipto y Jordania menos todavía. El desarrollo de la nación, su progreso tecnológico, la proliferación de compañías start-up eran pura fantasía. Naomi Shemer no había compuesto Jerusalem de Oro y el Muro de los Lamentos estaba por quedar ubicado en Jordania.

Cuando Mundo Israelita cumplió cincuenta años, en junio de 1973, la Argentina era muy diferente de como la conocemos hoy. Isabelita estaba por gobernar, la junta militar no había golpeado ni la guerra de las Malvinas, acontecido. La Copa Mundial de 1978, el ascenso y caída de Diego Armando Maradona, el regreso de la democracia, Raúl Alfonsin; nada todavía. Menem, De la Rúa, El y Ella y nuestras locuras de cada día eran remotas. Tato Bores estaba vivo, Ricardo Darín no noviaba con Susana Giménez y Coca Sarli tenía todavía una docena de películas por actuar. Neustad era relevante y Lanata tenía trece años. Ni pensar se podía en el corralito y Domingo Cavallo. La Cámpora y Guillermo Moreno, inconcebibles; como hoy. Pipo Pescador estaba armando su carrera y el país no había ganado un premio Oscar todavía.

Hoy, Mundo Israelita cumple noventa años. El mundo no es el mismo y éste, el primer periódico judío de la Argentina, sigue informando y educando a sus lectores con el respaldo de una trayectoria fenomenal. Feliz Cumpleaños y por muchos más.

La Razón (España)

La Razón (España)

Por Julián Schvindlerman

  

La difusa línea roja – 28/05/13

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El mes pasado, la inteligencia militar israelí anunció que el gobierno sirio había usado armas químicas al combatir a la rebelión que lo ha estado desafiando en los últimos dos años. Refiriéndose a un caso de marzo, el brigadier-general Itai Brun, quién dirige la división de investigaciones del departamento de inteligencia del Ejército israélí, describió que «las víctimas tenían sus pupilas encogidas, espuma en la boca y otros síntomas que indican el uso de armas químicas mortales». Con anterioridad, los gobiernos de Francia y Reino Unido habían efectuado similares denuncias. Posteriormente, Turquía las respaldó. Este mes, Carla del Ponte, miembro de la comisión de Naciones Unidas que investiga la ejecución de crímenes de guerra en Siria, dijo haber recogido testimonios de víctimas y personal médico que sostenían que los rebeldes habían usado gas sarín en los combates. Esta semana, Le Monde publicó un informe que sostiene que las tropas leales al régimen han usado armas químicas.

Pero el gobierno de los Estados Unidos -cuyo presidente proclamó públicamente en más de una ocasión que tal escenario significaría una línea roja que él no toleraría- desde un principio abrazó la prudencia. El Secretario de Defensa Chuck Hagel admitió que el régimen de Asad «probablemente» usó armas químicas, aunque «en baja escala». Y la oficina de prensa de la Casa Blanca indicó que cuando el presidente habló de líneas rojas lo hizo espontáneamente y fuera de las recomendaciones de la oratoria pública de sus asesores.

Es posible que con el paso del tiempo surgirán más evidencias sobre el uso de armas químicas en Siria. Restará ver por cuanto tiempo más podrá Washington eludir la acción decidida sin perder todo atisbo de credibilidad.

Comunidades, Comunidades - 2013

Comunidades

Por Julián Schvindlerman

  

Stephen Hawking por Palestina – 22/05/13

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Los juegos ofrecen una oportunidad a los atletas para sobresalir, para esforzarse y convertirse en destacados en su campo», declaró Stephen Hawking al inaugurar los juegos olímpicos de Londres 2012, «así es que vamos a celebrar juntos la excelencia, la amistad y el respeto». Este espíritu de fraternidad universal parece haberse disipado del profesor un año después: con cierta solemnidad anunció que rechazaba, por motivos políticos, la invitación del presidente Shimon Peres a participar de la Conferencia Presidencial de Israel: Enfrentando el Mañana 2013.

Al igual que en años anteriores, la Conferencia planeada para este junio examinará temas acuciantes relacionados a la economía, la geopolítica, el medio ambiente, la sociedad, la identidad, la cultura y la educación entre otros, y buscará, como ella anuncia, «proponer soluciones que puedan conducir a un futuro mejor para Israel, el pueblo judío y para toda la humanidad». Han confirmado su asistencia Bill Clinton, Tony Blair, Mijaíl Gorbachov, Alberto de Mónaco, Sharon Stone y Bárbara Streisand, entre otras prominentes figuras del mundo entero. Un pensador como Hawking, considerado como uno de los físicos teóricos más brillantes desde Albert Einstein, podía haber aportado mucho a un mega-evento como éste. Su alejamiento esa una pena para Israel, para el mundo y para él. Algo bueno podía haber surgido de su presencia, nada bueno surgirá de su ausencia.

La politización de un evento tan noble incomodó a la Universidad de Cambridge, alma mater de Hawking, cuyos voceros invocaron cuestiones de salud para explicar la cancelación del profesor. Pero el propio Hawking se aseguró de que las razones reales de su conducta quedasen bien establecidas. En una carta fechada 3 de mayo, escribió: «Acepté la invitación a la Conferencia presidencial con la intención de que ello me permitiera expresar mi opinión sobre las perspectivas de un acuerdo de paz y disertar sobre Cisjordania. Sin embargo, he recibido una serie de correos electrónicos de los académicos palestinos. Ellos son unánimes en que debo respetar el boicot. En vista de ello, debo abandonar la Conferencia. De haber asistido hubiese declarado mi opinión de que la actual política del gobierno israelí probablemente lleve al desastre».

Este comunicado lacónico lo deja a uno con la impresión de que Hawking cedió bajo presión. Inicialmente él había aceptado el convite, pero lo repudió luego de haber recibido «una serie de correos electrónicos de los académicos palestinos». Hawking debe haber estado expuesto a la típica avalancha de misivas hostiles que las personalidades del mundo reciben al instante de anunciar una futura visita a Israel. Es parte de la campaña global de boicot al estado judío montada por fanáticos palestinos y sus asociados internacionales entre quienes se cuentan a varios académicos británicos. El tono justificador del texto parece confirmar el punto, la carta luce estar dirigida a los israelíes y a los palestinos. Antes que él, otras figuras estelares -de la música principalmente- como Elvis Costello, Roger Waters, Carlos Santana y The Pixies decidieron cancelar sus representaciones en Israel ante los requerimientos/presiones de los organizadores de las campañas de boicot anti-israelí. Ellos buscan erosionar la legitimidad del estado judío y aislarlo internacionalmente. Al fin de cuentas, lo único que logran es exhibir su propio radicalismo. Y Costello, Waters, Hawking y compañía hacen un pésimo papel al prestarse a tales maniobras.

En el caso específico del eminente físico, hay algo paradójico en el hecho de que él mismo se valió de la tecnología israelí para coexistir con su padecimiento corporal. Tal como ha indicado Yvette Alt Miller, él se comunica por medio de un sistema de voz mecánico que funciona con el procesador Intel Core i7, desarrollado por técnicos israelíes. Su descubrimiento más significativo, el bosón de Higgs, se basó en detectores de partículas desarrollados en Israel. El año pasado él aceptó un premio de tres millones de dólares otorgado por un inversionista judío vinculado a la industria de la tecnología israelí. Desconozco cuál habrá sido el aporte palestino, si es que alguno, a su condición. En cualquier caso, a la hora de mostrar lealtades o meras afinidades, el físico se comportó como un ingrato.

La Conferencia Presidencial será un éxito aún sin el profesor Hawking y más allá del boicot de sus colegas palestinos. Uno puede entender por qué a estos últimos les ofusca que Israel mire al futuro; bastante obsesionados están con el pasado y bastante desconformes con la existencia de Israel en el presente. No necesitamos apelar a Sigmund Freud para desentrañar las furias oscuras que ellos sienten al ver que los israelíes -a pesar de todo y en compañía de luminarias globales- siguen mirando al futuro.