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Por Julián Schvindlerman

  

Pussy riot: La revolución Rusa feminista – 23/08/12

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El prospecto de un cuarto de siglo continuo de Putinismo ha fastidiado a los rusos. Miles de ellos protestaron en las calles de Moscú cuando Vladimir Putin anunció su candidatura a las últimas elecciones presidenciales, las mismas que, una vez acontecidas, la Secretaria de Estado de los Estados Unidos Hillary Clinton tildó de “ni libres ni justas”. Desde el año 2000 Putin alterna su rol de primer ministro y presidente y, leyes especiales mediante, podría perpetuarse en el poder hasta el 2024.

Una reacción popular curiosa surgió en septiembre del 2011 bajo el extravagante nombre de Pussy Riot (“revuelta de la vagina”). Se trata de un grupo de rock-punk feminista que lleva a cabo performances de lo que libremente podemos denominar guerrilla musical urbana. Visten ropas alegres y usan pasamontañas de colores. Por decisión, no realizan sus espectáculos en salas de concierto sino en lugares públicos: la Plaza Roja, el techo de un centro de detención de disidentes políticos, la catedral Cristo Redentor de Moscú. Por este último show, en el cual tomaron por sorpresa a los feligreses al invadir el púlpito de la iglesia para cantar su canción Holy Shit (“mierda sagrada”), un alegato anticlerical adverso a Putin, tres de sus integrantes fueron arrestadas, enjuiciadas, halladas culpables y condenadas a dos años de prisión el viernes pasado.

Referentes de la comunidad rockera internacional se manifestaron en defensa de las tres jóvenes, de entre veintidós y veintinueves años de edad, encarceladas desde hace meses: Madonna, Björk, Sting, Paul McCartney,Red Hot Chilli Peppers. Amnesty International y Human Rights Watch criticaron el fallo. Los opositores Gari Kasparov y Serguei Udalzov fueron detenidos por la policía al protestar frente al tribunal y hubo pedidos por su liberación desde otras capitales. En Moscú, estatuas de próceres rusos fueron cubiertas con pasamontañas coloridos en señal de adhesión a las rebeldes. Pero posiblemente se requerirá de algún otro tipo de presión para motivar flexibilidad en el Kremlin. Como ha señalado el Wall Street Journal, un gobierno que teme a un grupo que lleva por nombre Pussy Riot exhibe un nivel de intolerancia y paranoia anormal. En típico estilo estalinista, el folio del juicio acumuló tres mil páginas. Todo por una expresión cultural disidente de menos de dos minutos de duración. Ciertamente ellas mostraron una actitud religiosamente ofensiva al usurpar un lugar de rezos para imponer un mini concierto de rock-punk con una lírica política. Pero una condena de años de prisión es a todas luces excesiva, especialmente dado que ellas se disculparon ante la feligresía ortodoxa durante el juicio. Por mucho más, León Ferrari y Damien Hirst caminan libremente en Buenos Aires y en Londres.

Pussy Riot reúne una mezcla de inocencia política y conciencia intelectual que resulta encantadora; y elogiable. Entrevistada por la prensa, una miembro del movimiento citó las fuentes ideológicas inspiradoras: “De Bouvoir y El segundo sexo, Dvorkin, Pankhurst y sus valientes acciones sufragistas, Firestone y sus locas teorías reproductivas, Millett, el pensamiento nómada de Braidotti, la parodia académica de Judith Butler”. Ubican a sus influencias musicales en el punk clásico de los años ochenta (“tenían una energía social y musical increíbles”) y en grupos de los noventa con mensajes políticos exagerados.

Ante la pregunta acerca del nombre del movimiento, otra explica: “El órgano sexual femenino, que se supone que debe ser algo meramente receptor, de repente empieza una rebelión radical contra el orden cultural. Los sexistas tienen determinadas ideas de como debería comportarse la mujer, y Putin, por supuesto, también tiene un par de ideas acerca de cómo deberían vivir los rusos. Luchar contra todo eso. Eso es Pussy Riot”. Otra de ellas acota que cuando la policía rusa les pregunta “¿qué demonios significan esas palabras inglesas de vuestra pancarta”, responde: “Desplegamos una pancarta durante algunas de nuestras actuaciones ilegales y casi ninguno de estos idiotas habla ningún idioma extranjero. Normalmente les contestamos algo así como ´Ah bueno, verá usted señor policía secreta, no es nada especial, esas palabras sólo significan gatitas rebeldes´. En Rusia, nunca debes decir la verdad a un policía ni a cualquier agente del régimen Putinista”.

Comparan a la Rusia de Putin con la Libia de Gaddafi y la Norcorea de la dinastía Kim y la tipifican así: “Como una dictadura del Tercer Mundo con todo su mierdoso glamour: una economía horrible basada en recursos naturales, niveles de corrupción escandalosos, falta de independencia parlamentaria y un sistema político disfuncional”. Entusiasmada, una de ellas asegura: “Mejor que se vaya antes que lo atrapemos. ¡Putin no querría verse cara a cara con las Pussy Riot!”.

Tiene razón: por eso el Kremlin las encierra.

Página Siete (Bolivia)

Página Siete (Bolivia)

Por Julián Schvindlerman

  

Jihadismo en el Sinaí – 13/08/12

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Probablemente usted nunca antes oyó hablar de Jamaat al-Tawhid wal-Jihad Fi Filistin, o de Jaish al-Islam, o de Jamaat Ansar al-Sunna, o de Jund Ansar Allah, o de Masadah al-Mujahedin Fi Filinstin, pero puede que de ahora en más deba empezar a prestarles atención. Estas son facciones jihadistas de la Franja de Gaza, más extremistas que el propio Hamas (si puede concebir eso), y aparentemente cada vez más asociadas a los grupos islamistas foráneos que operan en el desierto del Sinaí junto a beduinos locales radicalizados.

El último episodio involucró un operativo terrorista asombroso: días atrás, un comando jihadista atacó y dio a muerte a dieciséis policías de frontera egipcios mientras quebraban el ayuno de Ramadán (un momento religioso relevante), se apoderaron de camionetas militares, cruzaron con violencia la frontera con Israel y emprendieron la marcha dentro del país hacia algún objetivo. El ejército israelí abatió a todos los terroristas. La osadía de la acción da cuenta de la temeridad de los integrantes, y la libertad con la que se movieron refleja la cada vez más caótica situación en el terreno. Este atentado ha sido el más reciente de una seguidilla gestada en el Sinaí que incluyó una infiltración un año atrás en la cual ocho israelíes fueron asesinados cerca de Eilat, el lanzamiento de tres cohetes Grad de fabricación iraní el pasado mes de abril y otro ataque ocurrido en junio último. El gasoducto que exporta gas egipcio hacia Israel fue atacado quince veces desde la caída de Hosni Mubarak. En el último año y medio, agrupaciones terroristas egipcias y palestinas han atacado múltiples veces a estaciones de frontera y puestos de control egipcios en el Sinaí, mientras que la propia Fuerza Multinacional de Observadores de las Naciones Unidas, allí asentada, fue agredida a tiros cerca de doscientas veces durante la primera mitad del año corriente.

El gobierno de Israel lleva ya un largo tiempo advirtiendo acerca de la presencia cada vez mayor de agrupaciones terroristas que operan junto a movimientos radicales de Gaza y beduinos egipcios extremistas. Ahora que muchos nacionales egipcios fueron ultimados en un único atentado, el gobierno de El Cairo comenzó a tomar nota. Para las agrupaciones jihadistas usar como base el desierto del Sinaí es tentador dada su proximidad a Israel y la posibilidad de eludir una represalia. Hasta el momento, el ejército israelí ha dado respuesta militar en la Franja de Gaza, desde donde algunos de los actores han surgido, y ha evitado responder directamente en el propio Sinaí, consciente del riesgo político-militar asociado a una incursión en un país vecino. El asunto es especialmente sensible en tiempos en los que el nuevo gobierno es de la Hermandad Musulmana, la cual ha cuestionado el Acuerdo de Paz egipcio-israelí.

Este peligroso incidente ha creado un desafío -y una evaluación- para el nuevo gobierno egipcio. La primera reacción fue ambivalente. El presidente Mohammed Morsi se pronunció con dureza contra los perpetradores, viajó al lugar del hecho y prometió justicia. Pero al mismo tiempo permitió que su agrupación emitiera absurdas acusaciones contra Israel. En un comunicado publicado en su sitio oficial, la Hermandad Musulmana adujo que el atentado “puede ser atribuido al Mossad”, el servicio secreto israelí. Luego cerró la frontera con Gaza y ordenó un operativo aéreo que involucró a la fuerza aérea y bombardeos en el desierto del Sinaí por primera vez desde la guerra de 1973.

Morsi deberá dar una doble batalla: contener a las facciones paranoicas de su movimiento y enfocarse en combatir al enemigo común que está poniendo en jaque a la seguridad nacional egipcia y la relación bilateral con Israel.

El descontrol en el desierto del Sinaí tiene ramificaciones regionales e implicancias mundiales. Los Estados Unidos, que aportan mil trescientos millones de dólares anuales a El Cairo, están observando con preocupación. Al-Qaeda, siempre astuta para infiltrarse en zonas de caos, está mirando con expectativa. Mohammed Morsi y los generales a su mando deben estabilizar la situación. Y deben hacerlo rápidamente.

Comunidades, Comunidades - 2012

Comunidades

Por Julián Schvindlerman

  

Mitt Romney sale al mundo – 08/08/12

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Una de las mayores debilidades del presidente Barack Obama radica en su concepto de la política exterior, y uno de sus más grandes errores en este campo ha sido ofender gratuitamente a aliados y así dañar innecesariamente las relaciones internacionales de los Estados Unidos. Sus críticos destacan tres casos -Polonia, Gran Bretaña e Israel- con justa razón.

En 2008, Varsovia acordó con Washington albergar bases de misiles antimisiles en su suelo. El propósito era que actuaran como escudo protector contra las amenazas de Irán principalmente. Rusia vio ello como un desafío a su soberanía y como una invasión estadounidense de una antigua esfera de influencia moscovita. El gobierno ruso llegó a amenazar a Polonia con un ataque nuclear si procedía con sus planes pero el gobierno polaco se mantuvo firme y accedió al requerimiento de la Administración Bush. Al año siguiente, específicamente el 17 de septiembre del 2009, el sucesor en la Casa Blanca, Barack Obama, canceló ese acuerdo unilateralmente con vistas a apaciguar la ira de Rusia y resetear la relación. Para los polacos la traición fue doble. No solamente quedaron expuestos ante el poder de Rusia sino que la decisión estadounidense fue anunciada en el 70 aniversario de la invasión soviética de Polonia. A esta debacle estratégica, Obama agregó un par de insultos diplomáticos posteriores al hablar de campos de la muerte polacos» (hubo campos de la muerte alemanes en territorio ocupado polaco) y al ir a jugar golf el día del funeral del presidente polaco Lech Kaczynski.

Gran Bretaña y los Estados Unidos han mantenido tradicionalmente una relación histórica y sólida. Juntos combatieron al comunismo y al nazismo el siglo pasado, nada menos. En la época Bush, Londres obsequió a su aliado transatlántico un busto de Winston Churchill que fue exhibido en la Casa Blanca. Hasta que Obama ganó las elecciones y en uno de sus primeros actos presidenciales devolvió el regalo a la embajada británica, dónde aún permanece. Cuando la Argentina lanzó una campaña mundial por las islas Malvinas, la Administración Obama sorprendió a los británicos al adoptar una postura supuestamente neutral, llamando a las Falkland, Malvinas, algo inusual para un gobierno norteamericano. El propio Obama apeló a ese término preferido de los argentinos sólo que, en una gaffe excepcional -observada por Charles Krauthammer en el Washington Post- habló de las islas Maldivas, equivocando la ubicación geográfica de las Malvinas/Falklands en unos doce mil kilómetros.

Desde 1967 en adelante, Israel ha sido el principal y más confiable aliado estadounidense en el Oriente Medio. Ambas naciones han forjado una relación sumamente especial y única. Ella ha tenido altibajos, naturalmente, en tanto que los intereses globales de una superpotencia no siempre coinciden con los de un país pequeño, cuyas preocupaciones se centran en la región del Medio Oriente principalmente. Pero bajo el gobierno de Obama las tensiones han sido la norma y la calidez, la excepción. La actitud personal del presidente hacia su par israelí actual ha sido fría e incluso parca. «Tú estás cansado de él, pero yo debo lidiar con [Netanyahu] todos los días» se oyó decir a un Obama desprevenido en una conversación privada con Nicolás Sarkozy. «Las fronteras de Israel y Palestina deberían basarse en las líneas de 1967 con intercambios mutuamente acordados» afirmó públicamente el presidente estadounidense en vísperas de recibir a Binyamín Netanyahu tiempo atrás, a sabiendas del rechazo del líder del Likud a esa idea. En ocasiones, Obama se negó a ofrecer conferencias de prensa conjuntas con el premier israelí y llevó la crítica tradicional de su país hacia los asentamientos israelíes a extremos notables.

No extraña, entonces, que en su primera gira internacional, el candidato republicano a la presidencia Mitt Romney haya elegido visitar precisamente estas tres naciones despreciadas por la Administración Demócrata. Fue en Israel donde más claramente se notaron las diferencias entre uno y otro.

Romney declaró que Jerusalem es la capital de Israel y definió al país como «una nación que comenzó con una promesa antigua hecha en esta tierra». Aseguró que «no podemos permanecer callados en tanto aquellos que buscan socavar a Israel expresan sus críticas. Y ciertamente no deberíamos sumarnos a esas críticas». Declaró que «tenemos una obligación solemne y un imperativo moral de negar a los líderes de Irán los medios para avanzar con sus intenciones malévolas». Y auguró que «en tanto permanezcamos juntos, no hay amenaza que no podamos superar y muy poco que no podamos conseguir». El contraste con los pronunciamientos y las actitudes de Obama no es apenas acentuado. Es dramático.

Para concluir, una a favor de Barack. Ambos están en campaña, pero mientras que Obama preside un estado, Romney preside un partido. Las responsabilidades son diferentes. A partir de noviembre veremos si, en caso de triunfar, las declaraciones del republicano coinciden con sus gestiones, o si, en caso de perder, tendremos más -y quizás peor- de lo ya visto en esta Casa Blanca.

Compromiso

Compromiso

Por Julián Schvindlerman

  

Orígenes y actualidad del los protocolos de los sabios de Sión – 08/12

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Año 4 – Nro 25

El primer congreso sionista ocurrió en Basilea en 1897. Convocado por el periodista e intelectual del imperio austro-húngaro Theodor Herzl, éste marcó el inicio formal del sionismo político cuya épica culminaría en el establecimiento de Israel en 1948. Allí se sentaron las bases y se diseñó un programa de acción política para forjar la creación del primer y único estado judío del mundo. Al finalizar el congreso, Herzl escribió esta anotación en su diario personal: “Si yo fuera a sintetizar el Congreso de Basilea en una palabra -que cuidaré de pronunciarla públicamente- sería ésta: en Basilea he fundado el estado judío. Si yo dijera esto en vos alta hoy, sería respondido con carcajadas universales. Quizás en cinco años, ciertamente en cincuenta, todos lo sabrán”.

Pero el propósito del congreso sionista celebrado en aquella localidad suiza sería prontamente usurpado por la policía secreta zarista y transformado en una de las mentiras más perdurables, propagadas y dañinas de toda la historia del antisemitismo mundial. En algún momento entre 1897 y 1899, Pytor Rachovsky, jefe de la sección foránea de la Ojrana (como se conocía a la policía secreta rusa) en París comenzó a elaborar un documento cuya finalidad era difamar a los judíos. Él se basó en dos libros publicados en la década del sesenta del siglo XIX -Diálogo en los Infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu de Maurice Joly y Biarrtiz, novela antisemita de Hermann Goedesche- y le dio una gran vuelta de tuerca para acomodar esos relatos de modo tal que los judíos quedasen expuestos como dominadores globales. Su texto presentaba por primera vez los supuestos verdaderos protocolos del congreso sionista de 1897 según los cuales los judíos habían ideado un complot para conquistar el mundo y habían encubierto la ambición tras la fachada de una reunión político-nacionalista. Las autoridades rusas buscaban justificar ideológicamente las persecuciones contra la comunidad hebrea en Rusia. Terminaron justificando, en las mentes de los antisemitas al menos, las persecuciones contra los judíos por doquier.

La Ojrana lo divulgó por aquí y por allá. En 1903 apareció una versión abreviada en el diario Znamya de San Petersburgo. En 1905 fue añadido como un capítulo al libro Lo Grande en Pequeño: el Advenimiento del Anticristo y el Dominio de Satán en la Tierra de Serge Nilus. Durante la siguiente década y media continuó su propagación, con impacto menor. Pero a partir de 1920 comenzó a ser publicado en varias lenguas más allá de la rusa: en alemán, francés, polaco, italiano e inglés entre otras. Ese mismo año el magnate de la industria automotor, Henry Ford, publicó en los Estados Unidos El Judío Internacional, un texto judeófobo fuertemente inspirado por los Protocolos; fue traducido a una docena de idiomas. Apenas a tres años de la revolución bolchevique, en la que una minoría judía participó de manera visible, la presunta primicia se expandió velozmente.

En Gran Bretaña, en un contexto de debate intenso acerca de la política sionista hacia Palestina y con la Conferencia de San Remo presta a dar al gobierno británico el Mandato sobre Palestina para implementar la Declaración Balfour, la difusión de la acusación fue frenética. El Morning Post publicó una serie de dieciocho artículos que denunciaba un complot hebreo contra la cristiandad, meses después de que la primera edición de los Protocolos había aparecido en Inglaterra. The Times publicó una síntesis del panfleto y The Spectator requirió que una comisión real fuese creada para determinar la veracidad del alegato. En Italia y en Francia los Protocolos fueron introducidos y divulgados por figuras del clero católico.

Según ha detallado Yad Vashem, en 1923 el teórico nazi Alfred Rosenberg escribió Los Protocolos de los Sabios de Sión y la Política Judía Mundial y agotó tres ediciones en un solo año. En 1924, Joseph Goebbels señaló en su diario íntimo: “Creo que Protocolos de los Sabios de Sión son una falsificación… [Sin embargo], creo en la verdad intrínseca pero no la verdad factual de los Protocolos”. En su texto Mein Kampf, a partir de 1925 el propio Adolf Hitler sostuvo: “Hasta que punto la existencia de este pueblo está basada en una mentira continua, se muestra en Protocolos de los Sabios de Sión”. En 1933 los nazis tomaron el poder en Alemania y publicaron veintitrés ediciones del panfleto en los siguientes seis años. Para cuando la Segunda Guerra Mundial estalló, este libelo estaba siendo ampliamente leído en Europa.

Los Protocolos llegaron a la India en 1974 bajo el título La Conspiración Internacional contra los Indios, pero fue en el Medio Oriente árabe-islámico donde alcanzaron una aceptación fenomenal. En 1985 fueron publicados en la República Islámica de Irán y tres años más tarde el Movimiento de Resistencia Islámico (Hamas) aseguró en el artículo 32 de su Pacto fundacional: “El plan sionista no tiene límite. Después de Palestina, los sionistas aspiran a extenderse del Nilo al Eúfrates. Cuando hayan digerido esta región, aspirarán a una expansión adicional. Su plan está expresado en los Protocolos de los Sabios de Sion…”. En 1993, Shimon Peres publicó su obra pacifista El Nuevo Medio Oriente. Al poco tiempo fue traducida al árabe en Egipto y distribuida por la compañía oficial Al-Ahram con una introducción que alertaba que el libro de Peres “…produce prueba irrefutable de su veracidad. Su libro confirma en términos no poco ciertos que los Protocolos son genuinos”.

El siglo XXI todavía ofrece testimonios de su propagación en la zona. En el 2002, la televisión egipcia emitió una serie de cuarenta y un capítulos titulada “Jinete sin caballo” basada fundamentalmente en los Protocolos. Al año siguiente, el canal Al-Manar TV, perteneciente al movimiento integrista libanés Hezbollah, transmitió “La Diáspora”, serie de treinta capítulos sustentada en los Protocolos. Ese mismo año UNESCO debió protestar que la Biblioteca de Alejandría exhibiera un ejemplar de los Protocolos al lado de una Torá. En 2005 el Ministerio de Información de Siria autorizó una edición de los Protocolos que aseguró que “los Sabios de Sión” efectuaron los atentados del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos.

Más de un siglo ya ha transcurrido desde que un oscuro espía ruso ideara esta patraña inverosímil. Su perdurabilidad quizás yazca en un axioma del antisemitismo: cuánto más lunática la acusación, ésta será más creíble.

Infobae, Infobae - 2012

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

Siria fuera de control – 29/07/2012

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Para contemplar: Homs, Deraa, Hama, Idlib, Damasco, Alepo y otras ciudades están en llamas. La Cruz Roja ha declarado que la crisis en Siria ya puede ser definida como una guerra civil. Alrededor de diecisiete mil sirios han muertos y cientos de miles se han convertido en desplazados internos o refugiados en países vecinos. El gobierno de Damasco amenazó con usar armas químicas. Israel advirtió que no permitirá que armas de destrucción masiva sean entregadas a Hezbollah en el Líbano. Teherán lleva meses invirtiendo capital político y militar en defensa de su aliado Bashar al-Assad. Ramallah ha intercedido por el bienestar de la comunidad palestina en Siria, tradicionalmente leal al régimen. Arabia Saudita y Qatar están profundamente involucrados dando respaldo logístico a los rebeldes. Mientras que el Líbano e Irak padecen de luchas sectarias exportadas desde Siria, Jordania y Turquía están abultadas de refugiados. Pekín y Moscú protegen a Damasco en el foro de las Naciones Unidas y Hezbollah proclama su respaldo al clan Assad. Los Estados Unidos y Europa permanecen virtualmente estancos, prefiriendo evitar riesgos y esperando que la situación se estabilice.

Pero no se estabilizará por sí sola. Todas las razones invocadas para no intervenir militarmente en Siria en los meses pasados -que ello generaría más víctimas, que fomentaría una guerra civil, que causaría la dispersión del armamento de destrucción masiva del régimen, que provocaría la expansión del conflicto hacia el resto de la región- trágicamente se han materializado aún sin la operación militar. Con un agregado. “Nuestra gran esperanza es formar un estado islámico sirio-iraquí para todos los musulmanes”, declaró días atrás un miembro de Al-Qaeda desde Irak, “y luego anunciar nuestra guerra contra Irán e Israel, y liberar Palestina”. Al menos doscientos terroristas de Al-Qaeda ya están en territorio sirio trabajando por ello. Libradas al azar, las cosas no tienden a mejorar en el Medio Oriente.

Ciertamente, la ausencia de liderazgo tiene sus costos y sus consecuencias. El punto de inflexión en Libia ocurrió cuando Muhamar Gaddafi anunció que perseguiría a los opositores “calle por calle, casa por casa” y cuando su presuntamente sofisticado hijo, Saif al-Islam, afirmó que en 48hs Benghazi sería aniquilada. El momento similar equivalente en Siria pasó hace rato y cada nuevo día ofrece otra cuesta abajo cada vez más alarmante. Sin embargo, la doctrina llamada “responsabilidad de proteger”, aplicada con rigor en el contexto de la crisis en Libia, se detuvo ante los portones de Damasco.

Sí, el gobierno sirio sufrió embistes severos. El atentado contra oficiales de alto rango fue un golpe espectacular. Las deserciones de figuras prominentes -embajadores, parlamentarios, pilotos, generales, soldados y especialmente Manaf Tlass, comandante de la Guardia Republicana Militar- fueron notables. Los avances de la oposición fueron críticos. Pero Assad aún no ha caído. Puede que caiga mañana. Pero hoy él permanece en el poder con la capacidad de infligir un daño enorme todavía. Y aún si él fuese a desaparecer repentinamente, el caos en Siria no lo hará. El lío post-Assad padecerá la mixtura de lealtades y deslealtades de las comunidades alawitas, sunitas, kurdas, palestinas y cristianas; las aspiraciones de una oposición fragmentada; los intereses de múltiples actores internacionales estatales y sub-estatales; y, por sobre todo, la ley de las consecuencias no deseadas, que, hasta este momento, ha reinado con mayor supremacía que el propio Bashar al-Assad.

Televisivas

Voice of America News – VOA (TV de Estados Unidos) – 27/07/12

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Programa: Foro Interamericano
Conducción: Patricia Dalmasy
Canal: Voice of América (TV de Estados Unidos)
Fecha: 21/09/2012
Tema: ¿Hacia la re-reelección en Argentina?

Panelistas:Desde Washington: Jaime Aparicio, ex embajador de Bolivia en USA
Desde Buenos Aires: Francisco Resnicoff, investigador del CIPPEC
Desde Buenos Aires: Julián Schvindlerman, analista político

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Televisivas

Voice of America News – VOA (TV de Estados Unidos) – 27/07/2012

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Programa: Foro Interamericano
Conducción: Patricia Dalmasy
Canal: Voice of América (TV de Estados Unidos)
Fecha: 27/07/2012
Tema: La crisis en Siria

Panelistas:
Desde Washington: Celina Realuyo, Profesora de Antiterrorismo en la Universidad de Defensa Nacional
Desde Madrid: George Chaya , experto en Oriente Medio
Desde Buenos Aires: Julián Schvindlerman, analista político internacional

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Televisivas

Foro Interamericano – 27/07/12

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Programa: Foro Interamericano
Conducción: Patricia Dalmasy
Canal: Voice of América (TV de Estados Unidos)
Fecha: 27/07/2012
Tema: La crisis en Siria

Panelistas:
Desde Washington: Celina Realuyo, Profesora de Antiterrorismo en la Universidad de Defensa Nacional
Desde Madrid: George Chaya , experto en Oriente Medio
Desde Buenos Aires: Julián Schvindlerman, analista político internacional

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Comunidades, Comunidades - 2012

Comunidades

Por Julián Schvindlerman

  

La inmortalidad de Yasser Arafat – 25/07/12

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Se dice que cierta vez, caminando por las playas de Gaza, Arafat se tropezó con una botella de la cual un genio emergió y el siguiente diálogo ocurrió:

Genio: Tienes un deseo.

Arafat: ¿Por qué sólo uno? Siempre son tres.

Genio: Estamos en Gaza.

Arafat: Muy bien. Aquí tienes los mapas de los Acuerdos de Oslo, haz que funcione.

Genio [contempla los mapas y dice]: Lo siento, es demasiado complicado. Pide otra cosa.

Arafat: Entonces hazme hermoso.

Genio [mira fijamente al líder palestino y responde]: A ver, déjame ver esos mapas nuevamente.

Algunas cosas son legendarias, como la fealdad del palestino más famoso de la historia, y otras inmortales, como su capacidad para causar controversia. Esta vez no es culpa, pero una vez más su nombre aparece rodeado de las polémicas más insólitas y del misterio más insondable: ¿fue Arafat envenenado? ¿Y en tal caso, por quién?

A ocho años de su muerte en un hospital francés, las circunstancias de su deceso fueron instaladas de lleno en el debate nacional palestino e internacional. El canal Qatarí Al-Jazeera y la viuda Suha Arafat han iniciado una ofensiva tendiente a develar la verdad». Oportunamente, Suha rechazó de plano la idea de practicar una autopsia al cadáver. Ahora dice que ello es necesario. ¿La razón? Aparentemente, muestras de una sustancia altamente radiactiva -Polonium 210- fueron halladas en ropas del difunto. Las muestras fueron entregadas a un laboratorio suizo a inicios del 2012. Por decisión familiar y de la OLP, la ficha clínica de Arafat había permanecido cerrada. Ahora deberá ser abierta. ¿El motivo? El pueblo palestino necesita dar un cierre emocional al asunto, explicó Hanan Ashrawi del Comité Ejecutivo de la OLP. El pueblo debe saber «no solamente como murió sino también quién fue responsable de su muerte, y hacer rendir cuentas a quienes sean responsables por ello», aseguró.

Velozmente, autoridades palestinas han dejado entrever en que dirección imaginan, o esperan, vayan las conclusiones de la nueva investigación médica. Ashrawi opinó que Israel tenía «el motivo, la oportunidad, la voluntad y la intención, implicada por sus declaraciones formales, de hacer eso… La gente tiene un presentimiento y algunos están convencidos de que Israel lo hizo, ellos necesitan solamente la prueba». Bassam al-Salhli, también miembro del Comité Ejecutivo de la OLP, especuló con la asistencia de colaboradores y agregó que éstos «deben haber actuado a través de Israel y sería que Israel tomó una decisión política terrorista». El presidente de la Autoridad Palestina Mahmmoud Abbas pidió a su par francés Francois Hollande formar un comité probatorio internacional y se sugirió que la Liga Árabe o el bloque árabe en la ONU lidere el esfuerzo diplomático para lograr su materialización. El modelo a seguir es el del Tribunal Especial de la ONU que investigó el asesinato del premier libanés Rafik Hariri a partir del 2005. El Mufti Mohammed Hussein, la máxima autoridad religiosa en las zonas palestinas, dio la luz verde para realizar una autopsia al cuerpo del difunto, que se encuentra en un mausoleo en Ramallah.

Todo el caso luce extraño. Si el Polonio 210 fue encontrado ocho años después en las ropas de Arafat, ¿cómo es posible que los médicos franceses que lo atendieron no lo hubieran detectado en el 2004? Al ser una sustancia altamente radiactiva, ¿cómo es posible que Suha, ni sus guardaespaldas ni sus allegados, se hubieran contagiado? Tal como especialistas han notado, en el caso Litvinenko, envenenado con Polonio 210, tres de sus asistentes debieron ser hospitalizados y sus hijos y los espacios que habitaron quedaron todos contaminados. Un médico militar francés involucrado en la atención de Arafat dijo que hasta donde él sabía no había mención alguna a la noción del envenenamiento en el informe clasificado de 558 páginas sobre su deceso. Saeb Erakat, titular del Departamento de Negociaciones de la OLP, dijo: «Yo he revisado el informe del hospital francés en aquél tiempo. Y decía que [los franceses] habían investigado todo lo posible. Eso [Polonio 210] no figuraba».

Aunque personalidades palestinas han decorado el caso con el envoltorio de la búsqueda de la justicia y de la verdad, más bien da la impresión de que están tras la búsqueda de algún alboroto mundial que vuelva a instalar la cuestión palestina bajo la atención pública. Nada mejor que la figura del propio Arafat para unificar al pueblo en tiempos de zozobra, y nada mejor que una picante acusación contra Israel para aglutinar la determinación árabe regional. Con los cientos de millones de dólares que quedaron en juego y en disputa entre la viuda y la OLP como trasfondo, apenas sorprende que emerjan descabelladas teorías conspirativas. En el Medio Oriente, éstas simplemente nunca mueren.