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Por Julián Schvindlerman

  

Entrevista con el blog del centro Unión Israelita de Córdoba – 27/05/11

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En el marco de la visita de J.S. a Córdoba por el programa Hasbará Public Diplomacy (27/05/2011)

Aprovechando la ocasión en la que Julián Schvindlerman visitó Córdoba para integrar el programa de Hasbará Public Diplomacy llamado «Hatzad Hasheini» organizado por OSA filial Córdoba y FACCMA, entrevistamos a este importante analista político internacional, escritor y conferencista.

Poseedor de una Licenciatura en Administración de la Universidad de Buenos Aires y una Maestría en Ciencias Sociales de la Universidad Hebrea de Jerusalem. Es autor de los libros “Roma y Jerusalem: la política vaticana hacia el estado judío” y “Tierras por Paz, Tierras por Guerra”. Además, es columnista del periódico Comunidades, de Radio Jai, y lo fue de FM Identidad y de Radio Universidad de Belgrano. 

Para empezar hablamos sobre su participación en este primer programa, que se realizó en Córdoba el pasado 25 de Mayo en las instalaciones de Club Macabi Noar, donde desarrolló temáticas tales como «Introducción al Medio Oriente», «Comparaciones inmorales: Israel-Apartheid e Israel- Nazismo… ¿cómo responder?» e «Introducción a la Judeofobia».  

Contó que le pareció muy importante participar en este proyecto con la idea de educar simultáneamente a muchas audiencias en América Latina sobre temas de historia de conflicto árabe-israelí, actualidad y algunos temas relacionados a lo regional.  Por sobre todo, con la importancia de la existencia de comunidades receptoras a esta idea. Con este proyecto está viajando a varios países, pero en el caso de Argentina, disertó en Buenos aires, Córdoba y Rosario.

Le consultamos acerca del nivel de conocimiento que notó en nuestra comunidad acerca de los temas tratados en esta ocasión, a lo que respondió que vio a la comunidad bien informada y preocupada, hubo muchas preguntas y gran interés, sobre todo en una jornada con tanta carga horaria, siendo feriado, el público se mostró de la mejor manera y en las preguntas se reflejaba que había un entendimiento de lo que uno decía.

Expresó que «es muy importante no bajar la guardia en este tema de esclarecimientos porque la virtud de este proyecto radica en la actividad de pro-acción más que en situaciones de crisis. Las comunidades tienden a convocar a los referentes en estas áreas en los momentos de crisis. Justo en este momento coincidió que Barak Obama dijo algo que causó conmoción, la eliminación de Osama BenLadeny los movimientos en el Oriente Medio, todo muy importante. Pero, en general se convoca ante un problema, y en realidad la verdadera educación tiene que ser permanente, en tiempos de tranquilidad también, es necesario porque son los momentos que la gente está menos alterada emocionalmente y más receptiva a un discurso racional». 

Siguiendo con los temas de actualidad,fue inevitable hablar sobre la muerte de Osama Ben Laden  en esta entrevista. Julián declaró: «Es algo muy positivo, ya que hay un terrorista menos complotando atentados sobre la faz de la tierra».

– ¿Pero acaso lo crucial en este momento, son los súbditos que siguen este «mando»?

– «La lucha contra el terrorismo es una doble lucha: en una área militar y en una área educativa e ideológica. A los terroristas en el terreno se los combate militarmente, no se puede sentar a dialogar, es únicamente militar. Osama era un legítimo objetivo militar, asesino de tres mil civiles norteamericanos. Lo que llevará las repercusiones post-muerte de Osama es otro tema de análisis, igualmente es muy bueno que lo hayan eliminado, principalmente porque al decapitar a la organización principal, se ha dado un golpe al nivel máximo, a él que era un símbolo del terrorismo. También es importante para  los norteamericanos ya que ellos necesitaban dar un “cierre psicológico” a las muertes de sus seres queridos de los atentados y sentir que el asesino culpable de tanto horror, fue verdaderamente eliminado es una gran alivio para ellos. Es como el caso de Hitler para los judíos después de Holocausto, salvando las distancias, aunque no están muy lejos tampoco.»

– ¿Igual hay un sentimiento de miedo hacia Al-Qaeda, sobre estas repercusiones que este hecho pueda tener con Israel?

– «La lucha de Al-Qaeda engloba Israel por definición, pero sin embargo ellos están mucho más focalizados en combatir norteamericanos, en Irak, Afganistán y Medio Oriente en general más que en Israel. Su objetivo tiene que ver más con los infieles del Medio Oriente, como Arabia Saudita y demás, porque ellos ya saben que Hamás y Hezbolláh están guerreando contra Israel. Igual forma parte de la cartera de desprecios que tienen ellos contra los judíos pero las primeras represalias fueron hechas por talibanes en territorio Pakistaní contra el gobierno y los militares Pakistaníes a quienes acusan de haber entregado a Ben Laden”.

Sin dejar de lado al conflicto palestino, indagamos acerca de su opinión sobre la situación de los palestinos con Israel, si creía que se llegaría en algún momento a un acuerdo de paz o Israel siempre iba a estar en una encrucijada. Al respecto respondió: «Espero que sí haya paz, la verdad es que hoy en día no se ve muy viable y factible, la razón es simple. Israel tuvo seis primeros ministros desde que se firmaron los Acuerdo de Oslo que dieron lugar a un proceso de paz, todos ellos hicieron un esfuerzo por la paz, sin excepción, hubo ofertas territoriales muy puntuales que hicieron Olmert y Barak, por supuesto Itzak Rabin junto con Peres, también Netanyahu por su parte, ofreció un congelamiento en la construcción de asentamientos, algo que para un líder de derecha es sorprendente. Ariel Sharon incluso estimuló una evacuación unilateral de Gaza. Entonces se observa un movimiento por la paz, un esfuerzo, además de la cuestión educativa que siempre es a favor de la paz en Israel. En cambio del lado palestino no se ve lo mismo, no se ven las concesiones de Arafat o Abbas que debieron o que tienen que hacer por la paz, que en muchos casos son simbólicas, como por ejemplo reconocer que Israel tiene derecho a existir, o decir que ellos están en favor de la paz. Así que en esta coyuntura no lo veo viable.

Por otra parte, ahora Hamás está integrado al gobierno palestino y como dijo el Primer Ministro israelí: ´No podemos lidiar con un gobierno cuyo 50% nos quiere destruir´. Es un problema, porque eso afecta no sólo a la idea de la paz sino también al proceso de paz para llegar a la misma».

Por último, un tema social israelí que nos sigue preocupando es el caso de Guilad Shalit. Su punto de vista: «Dramática temática la de este jovencito secuestrado, es un tema que espero que se pueda resolver, es totalmente triste y emocionalmente desgarrador para el pueblo israelí y para todo el pueblo judío, porque verdaderamente para Israel cuando envía a un soldado al campo de batalla, a proteger las fronteras, o a la misión que fuere, hay una promesa de resguardo respecto al soldado, que arriesga su vida a una edad muy tierna. Lo que si creo es que Israel no abandonó a Guilad, lo que sucede que se está lidiando con una agrupación como Hamás que no respeta ni la Convención de Ginebra, ni una sola visita médica que debería tener por la Cruz Roja, que no revela dónde lo tiene. Ni siquiera es un prisionero de guerra, es un secuestro porque se ingresó al territorio, se atacó y se lo llevaron de rehén, no se sabe si está vivo o muerto, es toda una cuestión».

Julián cuenta que ese día justamente leyó acerca de un militar israelí importante, que decía que: «No está en Israel poder rescatar militarmente a Guilad por su poca información sobre su ubicación». Pero a él le da a pensar que se declaró eso porque -quizás- es inminente un rescate y de esa forma se quiere distraer, o porque realmente se quiere decir, frente a esta gente, «hasta acá podemos llegar».

Agregó que no le gustaría estar en el lugar de ningún Primer Ministro que tenga que lidiar con este tema delicado, «porque acá hay que separar las cuestiones, lo humanitario-emocional de lo político-estratégico. Además un acuerdo de intercambio de prisioneros fomenta nuevos secuestros y estos terroristas liberados van a volver a atacar a israelíes, como ocurrió anteriormente. Está estadísticamente estudiado cuánta cantidad de terroristas liberados retoma las armas contra Israel. Con lo cual nuevos israelíes estarían en riego. Entonces es un caso muy delicado y creo que no hay un punto medio, un primer ministro va a tener que elegir si prioriza lo emocional o lo político».

Fue un gusto realizar esta entrevista y compartir ideas con Julián para interiorizarnos sobre los temas de actualidad en Israel. Agradecemos públicamente su deferencia.

De nuestra redacción.

Comunidades, Comunidades - 2011

Comunidades

Por Julián Schvindlerman

  

L’affaire Dominique Strauss-Kahn – 25/05/11

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La imagen es tan grotesca que desafía la credulidad. Un hombre blanco de cierta edad y alta sociedad persiguiendo en un cuarto, desnudo, a una sirvienta negra joven, con intenciones lujuriosas. Parece tomada de una comedia sexual italiana de los años cincuenta o de la época colonial europea en África más que de una suite de un hotel de lujo en pleno Manhattan en la actualidad. Y sin embargo, tal es la acusación efectuada por la mujer presuntamente acosada. Escribo “presuntamente” no para tomar partido por Strauss-Kahn (eso se lo dejo a su amigo Bernard-Henri Levy) sino porque la justicia aún no se expidió. El hecho de que la policía haya ido a buscar al director del Fondo Monetario Internacional al aeropuerto y lo haya bajado, detenido, de la sección de primera clase sugiere que algún elemento de peso debe haber habido para la acción.

Pero BHL, como se conoce al eminente filósofo francés, no está convenido de la culpabilidad de DSK, como se conoce al economista y precandidato presidencial. En una nota titulada “No podemos convertirlo en un monstruo”, BHL sostiene que “nada en el mundo justifica que se arroje a un hombre a los lobos de esta manera”. Una línea bastante similar a la ya esgrimida en defensa de otro acusado de crímenes sexuales, el cineasta polaco-francés Roman Polanski, sobre quien BHL afirmó, en 2009, en una nota titulada “Por Roman Polanski” que es “vergonzoso arrojar a un anciano de 76 años a la prisión por sexo ilícito cometido 32 años atrás”. Se recordará, Polanski es un fugitivo de la justicia estadounidense por haber violado a una menor de edad en la casa de Jack Nicholson en Los Ángeles en 1978 y escapar de los Estados Unidos a Europa. Dejando de lado la motivación curiosa de este intelectual por defender a sujetos bajo el peso de tan serias acusaciones, es muy llamativo advertir la inclinación por la teoría conspirativa que él mismo parece padecer: ¿no es acaso extraño que “el número de la habitación (2806) se corresponde con la fecha (28-06) de la apertura de las primarias socialistas”?

Ciertamente, BHL parece haber dado con el quid del asunto. Aún cuando en la escritura de fechas en EE.UU. el mes antecede al día, es evidente que hay gato encerrado. Seguramente sea una trampa tendida por los partidarios de Sarkozy, su contrincante político en Francia. ¿Acaso no acaba de anunciar su padre que Carla Bruni está embarazada? Vaya coincidencia. ¿Y que decir de la admisión de paternidad del ex gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, respecto de un hijo que tuvo con una mucama diez años atrás y es revelado precisamente en este momento? ¿Es eso otra causalidad? Los Ángeles está ubicada en ese estado, con lo cual un nexo con el caso Polanski no puede ser desechado. Tampoco debemos pasar por alto la realidad que DSK es judío, el propio BHL también lo es, al igual que Polanski, por no decir el abogado del acusado, de apellido Brafman, y el de la víctima (musulmana) llamado Jeff Shapiro. Hum. El Mossad ha de estar implicado. Como el lector puede apreciar, nunca hay límites para la fantasía paranoica. Woody Allen célebremente ha dicho que el que uno sea paranoico no significa que no lo estén siguiendo. Así es que es perfectamente posible que la intriga política francesa se haya infiltrado en este sórdido asunto, aunque también es perfectamente posible que eso no haya sucedido. La revelación del caso está en manos de la justicia norteamericana.

El affaire puso sobre el tapete, una vez más, las relaciones tirantes entre Francia y los Estados Unidos. “En la puritana América, moldeada por un riguroso protestantismo”, alegó un socialista francés llamado Gilles Savary, “los escándalos del dinero son mucho más tolerados que los placeres de la carne”. El problema, usted verá, está en la cultura americana, no en la conducta sátira de los franceses. Para advertir cuan arraigada está la obsesión francesa con la identidad americana, basta mirar el anuncio de la marca de cigarrillos franceses Parisiennes que se promociona simplemente como non américain. Eso -no ser americano- ya es un atributo en Francia.

Quizás la reacción de algunos franceses al caso DSK tenga raíz en un malentendido cultural. O quizás, como acotó el comentarista James Taranto, la supuesta sofisticación francesa oculte una confusión sexual colectiva que produce tales extrañezas como que niños sean llamados Dominique.

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L’affaire dominique strauss-kahn – 25/05/2011

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La imagen es tan grotesca que desafía la credulidad. Un hombre blanco de cierta edad y alta sociedad persiguiendo en un cuarto, desnudo, a una sirvienta negra joven, con intenciones lujuriosas. Parece tomada de una comedia sexual italiana de los años cincuenta o de la época colonial europea en África más que de una suite de un hotel de lujo en pleno Manhattan en la actualidad. Y sin embargo, tal es la acusación efectuada por la mujer presuntamente acosada. Escribo presuntamente» no para tomar partido por Strauss-Kahn (eso se lo dejo a su amigo Bernard-Henri Levy) sino porque la justicia aún no se expidió. El hecho de que la policía haya ido a buscar al director del Fondo Monetario Internacional al aeropuerto y lo haya bajado, detenido, de la sección de primera clase sugiere que algún elemento de peso debe haber habido para la acción.

Pero BHL, como se conoce al eminente filósofo francés, no está convenido de la culpabilidad de DSK, como se conoce al economista y precandidato presidencial. En una nota titulada «No podemos convertirlo en un monstruo», BHL sostiene que «nada en el mundo justifica que se arroje a un hombre a los lobos de esta manera». Una línea bastante similar a la ya esgrimida en defensa de otro acusado de crímenes sexuales, el cineasta polaco-francés Roman Polanski, sobre quien BHL afirmó, en 2009, en una nota titulada «Por Roman Polanski» que es «vergonzoso arrojar a un anciano de 76 años a la prisión por sexo ilícito cometido 32 años atrás». Se recordará, Polanski es un fugitivo de la justicia estadounidense por haber violado a una menor de edad en la casa de Jack Nicholson en Los Ángeles en 1978 y escapar de los Estados Unidos a Europa. Dejando de lado la motivación curiosa de este intelectual por defender a sujetos bajo el peso de tan serias acusaciones, es muy llamativo advertir la inclinación por la teoría conspirativa que él mismo parece padecer: ¿no es acaso extraño que «el número de la habitación (2806) se corresponde con la fecha (28-06) de la apertura de las primarias socialistas»?

Ciertamente, BHL parece haber dado con el quid del asunto. Aún cuando en la escritura de fechas en EE.UU. el mes antecede al día, es evidente que hay gato encerrado. Seguramente sea una trampa tendida por los partidarios de Sarkozy, su contrincante político en Francia. ¿Acaso no acaba de anunciar su padre que Carla Bruni está embarazada? Vaya coincidencia. ¿Y que decir de la admisión de paternidad del ex gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, respecto de un hijo que tuvo con una mucama diez años atrás y es revelado precisamente en este momento? ¿Es eso otra causalidad? Los Ángeles está ubicada en ese estado, con lo cual un nexo con el caso Polanski no puede ser desechado. Tampoco debemos pasar por alto la realidad que DSK es judío, el propio BHL también lo es, al igual que Polanski, por no decir el abogado del acusado, de apellido Brafman, y el de la víctima (musulmana) llamado Jeff Shapiro. Hum. El Mossad ha de estar implicado. Como el lector puede apreciar, nunca hay límites para la fantasía paranoica. Woody Allen célebremente ha dicho que el que uno sea paranoico no significa que no lo estén siguiendo. Así es que es perfectamente posible que la intriga política francesa se haya infiltrado en este sórdido asunto, aunque también es perfectamente posible que eso no haya sucedido. La revelación del caso está en manos de la justicia norteamericana.

El affaire puso sobre el tapete, una vez más, las relaciones tirantes entre Francia y los Estados Unidos. «En la puritana América, moldeada por un riguroso protestantismo», alegó un socialista francés llamado Gilles Savary, «los escándalos del dinero son mucho más tolerados que los placeres de la carne». El problema, usted verá, está en la cultura americana, no en la conducta sátira de los franceses. Para advertir cuan arraigada está la obsesión francesa con la identidad americana, basta mirar el anuncio de la marca de cigarrillos franceses Parisiennes que se promociona simplemente como non américain. Eso -no ser americano- ya es un atributo en Francia.

Quizás la reacción de algunos franceses al caso DSK tenga raíz en un malentendido cultural. O quizás, como acotó el comentarista James Taranto, la supuesta sofisticación francesa oculte una confusión sexual colectiva que produce tales extrañezas como que niños sean llamados Dominique.

Mundo Israelita

Mundo Israelita

Por Julián Schvindlerman

  

Osama Bin Laden y la Real Academia Española – 13/05/11

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De los creadores de mánayer y exmarido llega ahora… ¡Usama Ibn Ladin!

En medio de la conmoción internacional creada por la eliminación del terrorista más buscado del planeta, con extraños cuestionamientos a la legalidad o ilegalidad del operativo comando, con la absurda atención al detalle si el asesino de tres mil civiles en suelo estadounidense estaba armado o no al preciso instante en ser abatido (el tiroteo sugiere que alguien más que los comandos portaba armas en el refugio), con el desubicado cuidado de la Casa Blanca en no divulgar fotografías del cuerpo de Ben Laden (en medio de un clima de ebullición de teorías conspirativas a propósito de la veracidad de todo el asunto en el Oriente Medio y más allá) para no herir sensibilidades musulmanas (hemos de asumir que los jihadistas quedarán muy impresionados, entre la decapitación de un rehén occidental y otro, por las imágenes del líder muerto), encuentro adorable la intervención de la Real Academia Española para aclarar que el modo correcto de escribir el nombre del difunto Sr. Jihad en español es Usama Ibn Ladin.

Que alguien avise al Pentágono.

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La beatificación de juan pablo ii desde la mirada judía – 11/05/2011

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Con la publicación de la Declaración Nostra Aetate en octubre de 1965, la Iglesia Católica se ha embarcado en un sendero dialoguista y anhelante de relaciones armoniosas con el pueblo judío. Juan XXIII merece el justo crédito por la iniciativa, pero Juan Pablo II es merecedor de un enorme reconocimiento por haber dado continuidad a la política trazada y por haber consolidado las enseñanzas de aquél importante documento católico durante su largo pontificado.

Él fue el primer Papa en visitar un campo de concentración, al ir a Auschwitz en 1979. También fue el primer Sumo Pontífice en visitar una sinagoga desde San Pedro, en 1986, oportunidad en la que se refirió a los judíos como nuestros hermanos mayores», entregó un Pentateuco del museo vaticano a sus anfitriones y recibió, entre otros, a Settima Spizzichino, única mujer judía sobreviviente de la deportación nazi, en 1943, de la comunidad judía romana. En 1994, Juan Pablo II dio lugar, por primera vez en la Ciudad del Vaticano, a un concierto en conmemoración del Iom Hashoá (Día del Holocausto hebreo), ocasión en la cual la Orquesta Filarmónica de Londres tocó el Kol Nidré (plegaria del Día del Perdón judío, Iom Kipur). Fue además el Papa que entabló relaciones diplomáticas con el Estado de Israel, en 1993, luego de décadas de indefinición vaticana; en visitar Israel en el año 2000; en ir a Yad Vashem (Museo del Holocausto) y a rezar ante el Muro de los Lamentos, donde insertó una sentida plegaria. La imagen del Papa allí, capturada en incontables fotografías, se convirtió en lo que un vaticanista denominó la representación iconográfica más espectacular posible de la nueva política vaticana hacia el pueblo judío. Su afecto personal hacia los judíos fue asimismo apreciado en la mención del Gran Rabino de Roma en su testamento.

En honor a la verdad, no obstante, deben recordarse también instancias en las que Juan Pablo II se alejó de su de otra manera impecable actitud hacia el pueblo judío. Al visitar Auschwitz, llamativamente, omitió mencionar la palabra «judíos» en un lugar diseñado expresamente para matar judíos. En 1987 beatificó, y en 1994 canonizó, a Edith Stein, una judía conversa al catolicismo muerta durante la Shoá, lo cual fue percibido como la elección de una apóstata hebrea como modelo de veneración católica. Ese mismo año, Juan Pablo II condecoró como caballero papal a Kurt Waldheim, ex presidente de Austria y Secretario General de las Naciones Unidas cuya revelación de su pasado nazi había causado una mayúscula conmoción internacional unos años antes. En 2004, se atribuyó al Sumo Pontífice haber reaccionado positivamente después de ver en el Vaticano la película La Pasión de Mel Gibson, que presentaba al pueblo judío como responsable de la crucifixión de Jesús. En lo relativo a la diplomacia de la Santa Sede hacia el conflicto palestino-israelí, Juan Pablo II lleva el crédito del reconocimiento a Israel, pero también el de haber recibido múltiples veces a Yasser Arafat, líder del nacionalismo palestino, y de haberlo hecho por primera vez en 1982 cuando éste todavía no había renunciado al terrorismo como método de lucha política. Durante su pontificado dio claras muestras de apoyo a la causa palestina y no se privó de condenar públicamente a Israel cuando lo consideró acertado.

Numerosas veces se manifestó Juan Pablo II a favor de los derechos nacionales de los palestinos, pidió por la inclusión de la OLP en las negociaciones internacionales pertinentes, y promovió la noción de que la resolución del problema palestino era indispensable para alcanzar la paz regional. El Sumo Pontífice condenó la violencia palestina y pidió por la seguridad de Israel, pero usualmente enmarcó sus palabras en pronunciamientos ambiguos que incluyeron consideraciones a las motivaciones de los terroristas. En esto, el Papa básicamente daba continuidad a una política ya trazada por sus predecesores. A diferencia de éstos, al decidir extender el reconocimiento diplomático a Israel marcó una ruptura con la praxis política vaticana y legó a su Iglesia la definitiva aceptación política (y podemos decir que teológica también) del estado judío. Cabe también recordar que bajo su pontificado el Vaticano publicó un documento contra el racismo, en 1988, que incluyó la afirmación de que el antisionismo «sirve a veces de cobertura al antisemitismo».

Al evaluar integralmente su pontificado como Papa y su actitud personal hacia los judíos e Israel, resulta evidente que Juan Pablo II fue un destacado amigo del pueblo hebreo a pesar de los roces y los sinsabores. Su legado en el ámbito de las relaciones con los judíos, en conjunto, es descomunalmente positivo.

Comunidades, Comunidades - 2011

Comunidades

Por Julián Schvindlerman

  

La beatificación de Juan Pablo II desde la mirada Judía – 11/05/11

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Con la publicación de la Declaración Nostra Aetate en octubre de 1965, la Iglesia Católica se ha embarcado en un sendero dialoguista y anhelante de relaciones armoniosas con el pueblo judío. Juan XXIII merece el justo crédito por la iniciativa, pero Juan Pablo II es merecedor de un enorme reconocimiento por haber dado continuidad a la política trazada y por haber consolidado las enseñanzas de aquél importante documento católico durante su largo pontificado.

Él fue el primer Papa en visitar un campo de concentración, al ir a Auschwitz en 1979. También fue el primer Sumo Pontífice en visitar una sinagoga desde San Pedro, en 1986, oportunidad en la que se refirió a los judíos como “nuestros hermanos mayores”, entregó un Pentateuco del museo vaticano a sus anfitriones y recibió, entre otros, a Settima Spizzichino, única mujer judía sobreviviente de la deportación nazi, en 1943, de la comunidad judía romana. En 1994, Juan Pablo II dio lugar, por primera vez en la Ciudad del Vaticano, a un concierto en conmemoración del Iom Hashoá (Día del Holocausto hebreo), ocasión en la cual la Orquesta Filarmónica de Londres tocó el Kol Nidré (plegaria del Día del Perdón judío, Iom Kipur). Fue además el Papa que entabló relaciones diplomáticas con el Estado de Israel, en 1993, luego de décadas de indefinición vaticana; en visitar Israel en el año 2000; en ir a Yad Vashem (Museo del Holocausto) y a rezar ante el Muro de los Lamentos, donde insertó una sentida plegaria. La imagen del Papa allí, capturada en incontables fotografías, se convirtió en lo que un vaticanista denominó la representación iconográfica más espectacular posible de la nueva política vaticana hacia el pueblo judío. Su afecto personal hacia los judíos fue asimismo apreciado en la mención del Gran Rabino de Roma en su testamento.

En honor a la verdad, no obstante, deben recordarse también instancias en las que Juan Pablo II se alejó de su de otra manera impecable actitud hacia el pueblo judío. Al visitar Auschwitz, llamativamente, omitió mencionar la palabra “judíos” en un lugar diseñado expresamente para matar judíos. En 1987 beatificó, y en 1994 canonizó, a Edith Stein, una judía conversa al catolicismo muerta durante la Shoá, lo cual fue percibido como la elección de una apóstata hebrea como modelo de veneración católica. Ese mismo año, Juan Pablo II condecoró como caballero papal a Kurt Waldheim, ex presidente de Austria y Secretario General de las Naciones Unidas cuya revelación de su pasado nazi había causado una mayúscula conmoción internacional unos años antes. En 2004, se atribuyó al Sumo Pontífice haber reaccionado positivamente después de ver en el Vaticano la película La Pasión de Mel Gibson, que presentaba al pueblo judío como responsable de la crucifixión de Jesús. En lo relativo a la diplomacia de la Santa Sede hacia el conflicto palestino-israelí, Juan Pablo II lleva el crédito del reconocimiento a Israel, pero también el de haber recibido múltiples veces a Yasser Arafat, líder del nacionalismo palestino, y de haberlo hecho por primera vez en 1982 cuando éste todavía no había renunciado al terrorismo como método de lucha política. Durante su pontificado dio claras muestras de apoyo a la causa palestina y no se privó de condenar públicamente a Israel cuando lo consideró acertado. 

Numerosas veces se manifestó Juan Pablo II a favor de los derechos nacionales de los palestinos, pidió por la inclusión de la OLP en las negociaciones internacionales pertinentes, y promovió la noción de que la resolución del problema palestino era indispensable para alcanzar la paz regional. El Sumo Pontífice condenó la violencia palestina y pidió por la seguridad de Israel, pero usualmente enmarcó sus palabras en pronunciamientos ambiguos que incluyeron consideraciones a las motivaciones de los terroristas. En esto, el Papa básicamente daba continuidad a una política ya trazada por sus predecesores. A diferencia de éstos, al decidir extender el reconocimiento diplomático a Israel marcó una ruptura con la praxis política vaticana y legó a su Iglesia la definitiva aceptación política (y podemos decir que teológica también) del estado judío. Cabe también recordar que bajo su pontificado el Vaticano publicó un documento contra el racismo, en 1988, que incluyó la afirmación de que el antisionismo “sirve a veces de cobertura al antisemitismo”.

Al evaluar integralmente su pontificado como Papa y su actitud personal hacia los judíos e Israel, resulta evidente que Juan Pablo II fue un destacado amigo del pueblo hebreo a pesar de los roces y los sinsabores. Su legado en el ámbito de las relaciones con los judíos, en conjunto, es descomunalmente positivo.

El Telégrafo (Ecuador)

El Telégrafo (Ecuador)

Por Julián Schvindlerman

  

La muerte de Bin Laden no termina con Al Qaeda – 03/05/11

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EE.UU. dio a conocer que las pruebas de ADN confirmaron que el cuerpo es del líder de la red terrorista. Hubo júbilo por la noticia, mientras que talibanes amenazaron con vengar el asesinato.

Guayaquil – La muerte del hombre más buscado por Estados Unidos y líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, de quien ayer se confirmó su fallecimiento con un análisis de ADN, no representa el fin de la red yihadista, consideran especialistas en terrorismo.

El país norteamericano en Nueva York y el mundo entero celebraron este golpe al terrorismo, mientras que el presidente Barack Obama, quien recibió las felicitaciones de mandatarios de otros países aunque temen represalias, expresó que “es un buen día para Estados Unidos” la muerte del acusado de los atentados del 11 de septiembre de 2001, abatido en la noche del domingo durante una operación de fuerzas especiales de Estados Unidos en Pakistán.

Otros, en cambio, no celebraron. Un millar de personas desfilaron ayer al grito de “Muerte a Estados Unidos” en Quetta, en el sur de Pakistán, mientras que los talibanes pakistaníes amenazaron ayer con “vengar” la muerte de Bin Laden en un comunicado en el que ponen de manera prioritaria en su punto de mira al Gobierno de Islamabad.

El movimiento talibán pakistaní (TTP) advirtió a la cúpula de Pakistán de que encabeza la lista de sus objetivos, y particulariza la amenaza en el presidente Asif Alí Zardari.

Para Estados Unidos, la muerte de Osama marca un “punto decisivo” en la guerra contra el terrorismo, expresó un asesor de Barack Obama y añadió que el fin es terminar con el resto de los miembros de la organización Al Qaeda.

George Chaya, docente, analista político y experto en Oriente Medio en asuntos relativos a la seguridad y prevención del Terrorismo, señala a El Telégrafo que el fallecimiento del hombre más buscado por EE.UU. es una victoria para este país en la lucha contra el terror global.

Sin embargo, el especialista de origen libanés asegura que no es el fin de Al Qaeda tras explicar que los líderes de grupos radicales, como Bin Laden, solo son personas a quienes la historia les deparó un tiempo de protagonismo dirigencial en sus movimientos políticos y grupos comunitarios. Pero la fuerza de la ideología que encarnan los trascenderá en el devenir de la historia, añade.

“Ellos un día no estarán, de hecho Osama ya es un capítulo más en la historia del yihadismo radical, pero la ideología seguirá generando nuevos líderes en sus respectivos movimientos. Al Qaeda es vista como una organización central para los integristas de todo el mundo, donde la mayoría de los grupos militantes ve en ella el centro de gravedad de sus ideas”, acota.

En entrevista con este diario, el analista internacional argentino y experto en Oriente Medio, Julián Schvindlerman, coincide con Chaya de que la desaparición de Bin Laden no garantiza la caída de Al Qaeda, porque él no era un líder operativo crucial sino más bien una figura mítica inspiradora.

Pero representa -precisa- un éxito descollante para EE.UU. que prácticamente en el décimo aniversario de los atentados del 9/11 logró ajusticiar al responsable principal de esa masacre. “Es un golpe certero y podría marcar el inicio del declive de la organización islamita. Ello no implica la desaparición de la amenaza del islam fundamentalista terrorista en su totalidad”, agrega.

El peligro latente fue advertido por el propio Barack Obama cuando anunció, la noche del domingo, el asesinato de Bin Laden: “No hay duda de que Al Qaeda continuará intentando un ataque contra nosotros”.

Seth Jones, ex funcionario del Pentágono que asesoró a las fuerzas en Afganistán, manifiesta que la muerte del líder de Al Qaeda no significa que “no sigan conspirando. “Nada de esto significa que el terrorismo contra EE.UU. haya acabado”, indica el experto del centro de análisis Rand Corporation.

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

El conflicto en Libia y las revueltas Árabes – 21/04/11

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Artículo publicado en El Comercio (Perú)

Por Jorge Matos

Julián Schvindlerman es un analista político internacional de nacionalidad argentina, cuyo amplio conocimiento sobre la realidad del Medio Oriente e Israel le confieren autoridad para hablar sobre el actual momento internacional que se vive a raíz de las revueltas árabes, que amenazan con cambiar de manera significativa el mapa geopolítico de una zona sensible del planeta. Schvindlerman, que estuvo recientemente en el Perú, habla muy claro cuando se refiere al conflicto en Libia. Entrevistó Jorge Moreno Matos.

Cuando cayó el Muro de Berlín, alguien dijo que no dio tiempo ni de sorprenderse. ¿Con las revueltas árabes fue lo mismo?

Verdaderamente fue algo sorprendente, inaudito. Es algo muy sorprendente y positivo, pero que tiene también un elemento inquietante: uno no sabe a dónde va a llevar políticamente todo esto.

En el caso de Libia lo que ha sorprendido es la represión brutal del régimen de Gadafi. ¿Se esperaba que fuera así?

La actitud de los países vecinos árabes y del mundo libre en general fue la de esperar y ver. En Túnez, esperaron y vieron cómo el presidente se iba. En el caso de Egipto, otro tanto. En el caso de Libia esperaron y hubo una represión bestial. Gadafi mandó tanques contra su propia población. Frente a esto, la comunidad internacional no pudo permanecer impasible.

Pero la pasividad de la ONU con Libia ha sido por décadas. ¿Por qué actuar ahora contra Gadafi?

La estructura de la ONU, en realidad, está compuesta por países, y cuando hablamos de la ONU, per se, tenemos que entender que hablamos de la opinión de los países que la componen. Y en este caso específicamente, del Consejo de Seguridad. Han sido sus 15 países miembros los que han decidido si se intervenía o no en Libia.

Pero está el caso de Ruanda, en el que la ONU no intervino.

La ONU tiene un historial bastante triste de países en los que no ha intervenido o de otros en donde ha estado y sus propios miembros cometieron felonías, pero afortunadamente esto fue corregido.

¿El camino de la intervención era inevitable?

No era inevitable, era deseable. Era perfectamente evitable si alguno de los países del Consejo de Seguridad de la ONU lo vetaba. Porque si hubiéramos estado en la época del ex presidente Bush, no hay la menor duda de que él hubiera ignorado a la ONU y habría atacado a Libia de todos modos.

Usted ha dicho que cuando el diálogo no funciona hay que apelar a otras funciones.

El diálogo es siempre la primera opción y es lo que moralmente debe perseguir la diplomacia en primer lugar. Lo que hay que hacer es un reconocimiento realista de que si el diálogo no lleva a los objetivos deseados, entonces se puede intervenir militarmente. De lo contrario, uno cae en un engaño.

¿Siempre?

Esto en casos extremos, entre democracias siempre hay que dialogar. Pero como estamos tratando con entidades totalitarias que no son propensas al diálogo, entonces uno debe, por lo menos, considerar esa posibilidad.

¿Van a triunfar las revueltas?

Es difícil anticipar eso, hay que ser muy prudente. Lo que sí creo es que se ha puesto en marcha algo importante. Hacia dónde va, no lo sabemos. Se va a transformar en algo malo, no sabemos. Lo que sí puedo decir es que estamos presenciando un momento histórico, un momento transformador de una región crucial.

¿Qué le espera a Israel si estas revueltas triunfan?

En el caso de que las revueltas triunfen, habrá que ver quién gobernará en esos países y, a partir de ahí, evaluar cuál sería la posición que tomen con Israel; y si fracasan, otro tanto.

¿Y qué pasa si solo cambian los regímenes?

Esa es una posibilidad, pero el reclamo fue tan intenso que no me imagino a ninguno de los nuevos líderes desoyendo los reclamos de los manifestantes.

¿No ha habido un matiz religioso o de otro tipo en las revueltas?

No se han visto pancartas antiisraelíes, antijudías, antisionistas, antioccidentales, antiyanquis. Las revueltas han sido por la libertad y por la democracia.

“Chávez es un líder desastroso”

Usted ha dicho que Chávez es un líder desastroso para la región.

Me reafirmo por completo y, de hecho, la propia posición de Chávez en relación a libia ha sido vergonzosa. Él defendió a un asesino del propio pueblo libio.

¿Debiera sorprendernos?

Él siempre fue un defensor de libia y Gadafi. Una cosa es defender a libia cuando también lo hacía Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, por intereses pragmáticos de sus propios países; pero una vez que ves que Gadafi reprime a sus ciudadanos que claman por libertad, se acabó toda defensa.

¿Cuál es el futuro que le espera a Chávez?

No puedo hablar en meses, años, es difícil; pero el veredicto de la historia con Chávez no va a ser generoso. Y no lo va a ser porque está socavando la democracia venezolana a unos niveles graves, burlándose de su propia población. El modelo chavista es un fracaso estrepitoso.