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Infobae, Infobae - 2013

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

La diplomacia del emoticón – 23/03/13

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De esto se trató principalmente el tour de Barack Obama por Israel, Jordania y Palestina: poner un smile político sobre la relación con Israel, reasegurar a la monarquía Hashemita y decirles a los palestinos que no están olvidados.

Esta ha sido su primera visita al estado judío como presidente. Obama tomó nota de las críticas efectuadas sobre el hecho de que en su previo mandato había viajado a varias naciones árabes y musulmanas pero nunca a Israel, un aliado histórico, lo que, sumado a la frialdad exhibida hacia el premier Benjamín Netanyahu, resultó en que el mensaje equivocado estaba siendo enviado a un Medio Oriente transformado por las revueltas árabes y otros desarrollos. De ahí que sus discursos y gestos personales hayan estado cargados de simbolismo y cordialidad.

Ni bien aterrizó en Tel-Aviv, el presidente reafirmó solemnemente “los lazos indisolubles entre nuestras naciones” y “el compromiso inquebrantable de Estados Unidos con la seguridad de Israel”. En una cita dedicada a corregir una pasada afirmación suya, hecha en El Cairo en el 2009, en la cuál sugirió que el estado de Israel fue creado en respuesta al Holocausto de la Segunda Guerra Mundial, recalcó que “hace más de tres mil años, el pueblo judío vivió aquí, tendió la tierra aquí, oró a su Dios aquí”, palabras que subrayan el vínculo milenario del pueblo judío con la Tierra de Israel y refutan la narrativa extremista que niega esa realidad.

Al visitar la tumba de Theodor Herzl, el padre del sionismo político, Obama pareció repudiar sutilmente al Primer Ministro turco Recep Tayyip Erdogan, quién a fines de febrero dijo a una audiencia en Viena que “al igual que el sionismo, el antisemitismo y el fascismo, la islamofobia debe ser considerada como un crimen contra la humanidad”. Erdogan fue condenado por el gobierno de los Estados Unidos por ello, sin embargo, unas semanas más tarde elevó la apuesta: “yo mantengo mis comentarios hechos en Viena”. Hoy él fue recompensado: a instancias de Obama, Netanyahu telefoneó a su par turco y se disculpó por la actuación israelí durante el incidente del buque turco Mavi Marmara; una disculpa que absurdamente Ankara venía reclamando luego de haber creado ese problema en primer lugar. La recompostura de las relaciones entre dos aliados cruciales de Washington será celebrada como uno de los logros más importantes del viaje de Obama.

Algo sumamente saludable de esta gira ha sido la impresión dejada por Obama de que el conflicto palestino-israelí, con todo lo importante que es, no constituye el máximo problema regional, como durante décadas la diplomacia palestina exitosamente ha postulado. La masacre de setenta mil ciudadanos en Siria, el ascenso de la Hermandad Musulmana al poder en Egipto, el progreso en la senda nuclear del régimen teocrático de Irán, la inestabilidad política en el Líbano y la caída de gobernantes en Túnez, Argelia y Libia son acontecimientos políticos enormes completamente desvinculados de las vicisitudes del proceso de paz entre Ramallah y Jerusalem.

Obama no pronunció esta verdad abiertamente pues la corrección política todavía es Reina en la diplomacia. Y de hecho aseguró que “la paz es posible”. Pero sus expresiones a favor de un renovado proceso de paz no fueron el centro de su gestión y estuvieron, en cualquier caso, acompañadas por otras manifestaciones relativas al comportamiento de Irán y preocupaciones sobre Siria, Hezbollah y otras cuestiones. Las andanadas usuales de Mahmoud Abbas contra “la violencia, la ocupación, los asentamientos, los arrestos, el asedio y la negación de los derechos de los refugiados” mostraron a un liderazgo palestino anclado en la queja y el reclamo y muy, muy alejado del espíritu de componenda necesario para que las negociaciones sean reanudadas. Las protestas callejeras en contra de Obama en Cisjordania y los cohetes lanzados desde Gaza en vísperas de su visita agregaron lo suyo al clima de enemistad imperante.

Pero las palabras son una cosa y los hechos son otra. El esfuerzo de Obama en resetear las relaciones con Israel es encomiable y a la vez es testimonio de cuan deteriorado estaba el vínculo Washington-Jerusalem. Obama ha designado como Secretario de Defensa a Chuck Hagel, un hombre con un historial de hostilidad hacia Israel y apaciguamiento hacia sus enemigos, y como Secretario de Estado a John Kerry, no cortado precisamente del palo de una Condoleezza Rice. Las diferencias entre las partes en torno a como evitar que Irán sea una potencia nuclear permanecen, así como también las diferentes lecturas acerca de la situación en Siria y el riesgo cierto de que armas químicas caigan en poder de Hezbollah.

La dinámica de la relación y las acciones futuras de Washington probarán si este tour de la armonía sentó las bases de una nueva gestión mesooriental, o si fue un maravilloso preludio hacia la más inconsecuente normalidad.

Comunidades, Comunidades - 2013

Comunidades

Por Julián Schvindlerman

  

El beso del Persa – 19/03/13

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Arribado a Caracas para despedir a su amigo y aliado venezolano, el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad desplegó una exhibición: besó el féretro, se llevó la mano al corazón, se sentó en su silla, sacó un pañuelo y se lo llevó a sus ojos. No cabe duda de que Chávez resucitará junto con Jesús y el Impecable» había afirmado antes, aludiendo al Imán Mahdi del chiísmo. Entonces él «ayudará a establecer la paz, la justicia y la bondad». Su gobierno decretó un día de duelo nacional en Irán por su fallecimiento.

Delegaciones de cincuenta y cuatro países y treinta y tres mandatarios asistieron al funeral de Hugo Chávez. A medida que se acercaban a dar el saludo final, todos fueron aplaudidos. «Pero Ahmadinejad fue el más ovacionado, con casi todos los asistentes de pie» reportó el diario La Nación. En Teherán, mientras tanto, Ahmadinejad estaba siendo cuestionado. Varios clérigos acusaron al presidente de sacrilegio, pues el asunto del retorno de las almas y el imán Mahdi rara vez es discutido en público, aún entre las autoridades sacerdotales chiítas más autorizadas. «¿Quién eres tú para decir esas cosas?» le espetó el conocido clérigo Hojatoleslam Gharaati Mohsen en un discurso reproducido en medios locales. «Esto demuestra hasta qué punto una persona puede ir cuando ha abandonado la religión y el libro de Dios.»

De todos los líderes latinoamericanos, Hugo Chávez ha sido el mejor anfitrión de Irán. Fue él quién abrió las puertas de América Latina al régimen Ayatollah y a Hezbollah, dando una pátina de legitimidad política a una tiranía atroz y a un grupo terrorista peligroso. Chávez viajó trece veces a Teherán y su contraparte le correspondió con media docena de visitas a Caracas. Su colegialidad era mística. En el 2009, Ahmadinejad llevó a Chávez a la ciudad santa de Mashhad y lo hizo ingresar al santuario del Imán Reza, normalmente vedado a los no musulmanes.

Salvo por su membresía en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Irán y Venezuela no tienen mucho en común; ni geográficamente, ni religiosamente, ni culturalmente. Pero desde el ascenso de Chávez y Ahmadinejad al poder, políticamente forjaron una alianza fortísima que relacionó a ambas naciones en un comercio bilateral multimillonario. En 2004 el volumen de negocios entre ambos países apenas rozó el millón de dólares; cinco años después solamente el valor de los emprendimientos y proyectos de firmas iraníes en el país caribeño rondaba los cuatro mil millones de dólares.

Comparten unos setenta acuerdos de joint-venture valuados en alrededor de diecisiete mil millones de dólares. Sumado a los acuerdos económicos firmados a lo largo de los años, tienen muchas otras áreas de cooperación. Existe un vuelo transoceánico entre Teherán y Caracas que no es comercialmente rentable, no admite pasajeros comunes y no está sujeto a control aduanero regular. Algunas universidades venezolanas enseñan farsi. Fábricas iraníes fueron montadas en zonas rurales remotas y son custodiadas exclusivamente por iraníes. Ostensiblemente dedicadas a la fabricación de bicicletas o tractores, fueron ubicadas en regiones ricas en uranio o minerales determinados. Chávez, debe recordarse, fue premiado por Ahmadinejad por apoyar su programa nuclear.

En mayo del 2011, el diario alemán Die Welt informó que Irán estaba construyendo bases lanzadoras de cohetes en la Península de Paraguaya; ese mismo el The Arab Times reportó que ciudadanos de Kuwait, Bahrein y Arabia Saudita estaban siendo entrenados en Venezuela en el armado de bombas, comisión de asesinatos, secuestros y transporte de rehenes por integrantes de las Guardias Revolucionarias iraníes. En el 2010, líderes de Hamas, Hezbollah y la Jihad Islámica Palestina se reunieron con Hugo Chávez en los cuarteles de la Inteligencia Militar venezolana en Caracas. La isla Margarita, otrora paraíso turístico, se ha convertido en zona de entrenamiento de operativos islamistas.

En 2008, Washington definió al diplomático venezolano apostado en Damasco y Beirut, Ghazi Nasr al-Din, como agente de Hezbollah, en tanto que Nawaf Musawi, director de relaciones internacionales del Hezbollah, participó ese mismo año en al menos un evento en la embajada venezolana en Beirut en conmemoración del fracaso de un golpe de estado contra Chávez, quién, a su vez, fue el primer líder mundial en felicitar a Ahmadinejad por su victoria electoral en el 2009, la cual fue considerada fraudulenta por gran parte de la población iraní y familia de las naciones. Un simpatizante de Hezbollah de ascendencia siria, Tarek el-Aissami, fue el responsable de la agencia de pasaportes venezolana, ministro de justicia e interior y vice-canciller; su padre ha alabado públicamente a Sadam Hussein y a Osama Ben-Laden y su hermano ha estado asociado en el negocio de la droga a Walid Makled, un traficante sirio-venezolano.

El pasado enero Tahmasb Mazaheri, ex presidente del Banco Central de Irán, fue detenido en el aeropuerto de Dusseldorf en Alemania, procedente de Turquía, portando un cheque de un banco estatal venezolano por un monto de setenta millones de dólares (trescientos millones de bolívares) sin haberlo declarado. El señor Mazaheri es además uno de los directores del Banco Internacional de Desarrollo (BID), institución financiera iraní asentada en Caracas, que es a su vez una filial del Export Development Bank of Iran (EDBI). Ambas entidades están sancionadas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos por su rol en el apoyo financiero al Ministerio de Defensa de Irán.

Estos son apenas unos pocos ejemplos de la interrelación poco santa entre Venezuela e Irán. Pero son suficientes para ofrecer una idea de la magnitud que ha alcanzado este vínculo cimentado durante años de cooperación económica, camaradería política y fraternidad ideológica. Es natural que el líder persa haya llorado ante el cuerpo de Hugo Chávez.

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

Previsibles acciones Argentinas sobre Malvinas – 11/03/13

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Artículo publicado en Semanario Sin Límites (México)
Por Verónica Valenzuela

Mil 672 votantes estuvieron convocados, en una iniciativa promovida por los residentes del archipiélago.

En un día frío y nuboso, pero sin lluvia, los malvinenses continuaron hoy votando en los cuatro centros electorales fijos instalados en las dos islas principales, Soledad y Gran Malvina. La primera jornada registró una participación masiva.

«Lo que estamos intentando hacer es enviar un mensaje (y obtener el reconocimiento internacional)», explicó Barry Elsby, miembro de la Asamblea Legislativa del archipiélago.

«Argentina nos está ignorando completamente. Pero el resto del mundo verá esto como lo que es, la visión democrática del pueblo. No importa lo que diga Argentina, el resto del mundo no lo ignorará»

Las casas y las tiendas de la capital, Stanley, estaban decoradas con carteles y banderas de la British Union Jack y de las Islas Malvinas (Falkland Islands).

Uno de los votantes, Anthony Tuson, británico procedente de Devon, suroeste de Inglaterra, pero que lleva viviendo en las islas desde 1987, dijo que espera hoy el triunfo del «sí» porque esta comunidad quiere mantener la soberanía británica.

Piloto de helicóptero de una compañía civil, Tuson afirmó que le gusta este archipiélago del Atlántico Sur porque es un «lugar seguro y hermoso» y no entiende «por qué Argentina quiere las islas».

«¿Por qué quieren vivir aquí? No tienen derecho y la cercanía con Argentina es un argumento ridículo para reclamarlas», señaló.

Otro malvinense, Hamish Wylie, dedicado a la actividad pesquera, señaló que confía en que el resultado del plebiscito, en el que se espera un amplio apoyo al «si», ayude a enviar «un mensaje a Argentina» sobre lo que quieren los habitantes de estas islas.

Hay que destacar el reto logístico implicado y, sobre todo, las implicaciones internacionales de este referéndum, que se celebró a través de un inhóspito territorio de 12,000 kilómetros cuadrados.

80% de los 2,563 residentes del archipiélago vive en la capital Stanley, pero muchos cientos habitan en zonas alejadas, donde hay granjas de cría de ovejas y pequeños pueblos remotos.

Para que todos voten, hubo cuatro colegios electorales fijos (uno en Stanley y otros tres en pueblos) y urnas móviles que se desplazaron por las islas en avión y en vehículos todoterreno.

TENSIÓN DIPLOMÁTICA ANUNCIADA

La realización de la consulta generó polémica en el ámbito internacional. Desde el sábado, la embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, afirmó que el referéndum «no tiene efecto alguno desde el punto de vista del derecho internacional».

«Su previsible resultado no pone fin a la disputa ni a los incuestionables derechos argentinos», declaró Castro.

«Es el derecho internacional el que rige la relación entre los Estados, no es la voluntad caprichosa de una pequeña comunidad la que puede dirimir una disputa territorial», enfatizó la diplomática.

La embajadora dijo que esta consulta «está organizada por británicos, para británicos y con el fin de que digan que el territorio tiene que ser británico. Sabemos que a diferencia de otros casos de descolonización el referéndum no es convocado por la ONU ni cuenta con su aprobación o supervisión».

El internacionalista Julián Schvindlerman hizo, en entrevista con El Semanario Sin Límites, una previsión sobre lo que se espera: “Los isleños hacen un referéndum y seguramente decidirán permanecer bajo el gobierno británico. A la Argentina eso no le gustará ni lo reconocerá, pero no podrá hacer demasiado al respecto. A Londres le servirá para frenar los reclamos de soberanía de Buenos Aires ante la audiencia mundial”.

Por su parte, el senador Aníbal Fernández dijo: «El plebiscito kelper (llaman kelpers a los habitantes de las islas) no sólo no cuenta con observadores de la ONU sino, que hasta Estados Unidos (tradicional aliado del Reino Unido) ha mantenido una posición neutral».

El gobierno argentino ha advertido que no reconocerá este referéndum, porque se trata de una población implantada para argumentar la «ocupación» de las islas, cuando es un hecho reconocido por la Organización de Naciones Unidas (ONU), como una ocupación colonial.

Una voz disidente apareció también en los medios británicos. Es la del editor en temas de Defensa y Seguridad del matutino The Guardian, Richard Norton-Taylor, quien definió al referéndum como «provocativo» y «sin sentido».

El periodista aseguró que la consulta «va a exacerbar argumentos anacrónicos sobre soberanía» y remarcó el doble discurso de Londres con el pueblo expulsado de la isla Diego García por el imperio británico para que Estados Unidos pueda construir allí una base militar.

En ese sentido, recordó que ninguna de las 40 resoluciones de la ONU sobre la Cuestión Malvinas menciona el derecho de autodeterminación y que fracasaron todos los intentos británicos de incluir ese principio.

En un extenso editorial en The Guardian, repasó afirmaciones históricas como las del Duque de Wellington, uno de los héroes más reconocidos en Reino Unido, hasta las de Lord Carrington, canciller de Margaret Thatcher, donde se ponen en duda los títulos de soberanía británicos sobre las islas.

«Los habitantes de las islas son británicos, pero el territorio no», sostuvo Norton-Taylor y concluyó: «Un visitante de Marte se quedaría asombrado si alguien argumenta lo contrario».

Las Malvinas están ocupadas colonialmente por Gran Bretaña desde 1833. En la consulta se pretende que, de este modo, se ejerce «el derecho a la autodeterminación».

Algunos analistas han calificado como «ridículo» este proceso insólito.

Acciones

Por otra parte, el Senado argentino citó a una reunión extraordinaria el miércoles para rechazar el referéndum, después de que se presentó el proyecto con la firma de Daniel Filmus, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de esa Cámara, Rubén Giustiniani socialista de Santa Fe.

Filmus sostiene que «en las Malvinas lo que se va a hacer es una maniobra publicitaria, porque no tiene ninguna validez para la legislación del derecho internacional, con la apariencia de una participación popular».

En tanto, el premier británico David Cameron, ya hizo su propia advertencia de que «mientras los isleños quieran seguir siendo británicos, siempre vamos a estar ahí para protegerlos. Tienen mi palabra». Y sostuvo que «los isleños están haciendo oír su voz en un referéndum», como si este no hubiera sido preparado e impulsado por su gobierno.

Filmus recordó asimismo que «en 1833 Gran Bretaña usurpó las islas y expulsó a sus habitantes, por lo tanto la población actual no es nativa: es británica», y señaló que «la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ha expuesto ante diferentes foros internacionales que la única vía que acepta Argentina para la resolución del conflicto es el diálogo bilateral».

Cita las numerosas resoluciones de la ONU donde advierte que «las partes que deben intervenir son dos, y no tres. Por lo tanto, los habitantes de las islas no conforman una voluntad diferente a la del Reino Unido».

Hay que especificar también que hay un contingente de tropas británicas que han instalado una base militar en la Isla Soledad del archipiélago de Las Malvinas, lo que también es ilegal, y desconoce las resoluciones de la ONU, sobre una descolonización negociada.

Gabriel Puricelli, coordinador de Política Internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, advierte que dada las circunstancias y la realidad de la procedencia de los kelpers, esto no modifica mucho la situación, «en tanto que la población de Malvinas está definida claramente desde la Resolución de Naciones Unidas en 1965» como «implantada».

China apoya a Argentina

China reiteró hoy su respaldo a Argentina en el tema de la soberanía de Islas Malvinas y llamó a ese país sudamericano y al Reino Unido a solucionar el estatus político del archipiélago de acuerdo con las resoluciones de las Naciones Unidas.

En su contacto diario con la prensa, la vocera Hua Chunying dijo que Malvinas es uno de los casos pendientes de colonización en el mundo.

La portavoz se refirió a la situación en ese archipiélago situado en el Atlántico Sur luego del referéndum acerca de su futuro iniciado ayer, en contravención con las resoluciones de la ONU.

Los países de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América rechazaron el referéndum y expresaron que esas pretensiones desconocen el derecho histórico que asiste a Argentina sobre dichos territorios y constituye una continuación de la política colonial imperial.

En el año 1982, Argentina ocupó las islas pero fue expulsada del archipiélago después de una guerra de 74 días que dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos.

Gran Bretaña administra Las Malvinas, que los británicos llaman «Falklands», desde 1833, pero Buenos Aires reclama este archipiélago al que considera parte del territorio argentino.

Las tensiones diplomáticas se incrementaron en los últimos años, especialmente tras el descubrimiento de petróleo cerca del archipiélago, y la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, fue aumentando sus reivindicaciones progresivamente.

Argentina se encuentra a 400 kilómetros de distancia del archipiélago.

Compromiso

Compromiso

Por Julián Schvindlerman

  

Günter Hessner y Leon Brendt: Espías Vaticanos en la Alemania Nazi – 03/13

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Año 5 – Nro 32

Durante la segunda mitad de la década de 1930, la Santa Alianza -el servicio secreto del Vaticano- advirtió que algo extraño estaba ocurriendo en una instalación nazi denominada Rasse-Heirat Institut (Instituto de Matrimonio Racial) y despachó clandestinamente a dos sacerdotes-agentes hacia allí: Günter Hessner y Leon Brendt, quienes lograron ingresar como mayordomo y cocinero respectivamente. En su libro Los espías del Papa, el vaticanista Eric Frattini detalla su historia apasionante y trágica.

Leon Brendt se formó en el seno de una familia de intelectuales. Su padre era escritor y editor de periódicos liberales en Alemania, su madre era una poetisa francesa. Ambos eran fervientes antinazis. Günter Hessner, por el contrario, vivió en un marco familiar pronazi. Su padre había sido un funcionario del estado que apoyó la llegada de Adolf Hitler al poder: “Él representa la nueva Alemania renacida de las cenizas” pronunciaba solemnemente ante sus hijos. Dos hermanos suyos se unirían a la Wehrmacht y darían sus vidas por la nación alemana, uno en Stalingrado y el otro en los bosques de las Ardenas. A pesar de provenir de familias muy distintas, Leon y Günter compartieron su desprecio por el nazismo y ambos se unieron a la Iglesia Católica como sacerdotes.

Poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, Hessner dejó Berlín y se dirigió a Roma a trabajar a la Secretaría de Estado. Llegó allí por recomendación del monseñor Clemens August von Galen, obispo de Münster. Von Galen era un militante antinazi y colaborador del Papa Pío XI en la redacción de su notable encíclica crítica del nazismo Mit brenender Sorge. En 1936, Von Galen envió a Hessner y a Brendt a Berlín con la misión de recabar información sobre los acontecimientos dentro de las paredes del Rasse-Heirat Institut.

Al año siguiente los sacerdotes-espías enviaron su primer informe a Roma. A lo largo de ocho páginas describieron que hombres y mujeres clasificados como arios mantenían relaciones sexuales bajo la supervisión de una enfermera: “Las jóvenes, de entre dieciséis y veintidós años, reciben los máximos cuidados: alimentación, horas de sueño, doctores, medicamentos. Todo les es controlado. Los lunes llegan en vehículos del partido jóvenes atléticos, rubios, altos, de ojos azules y de raza aria. Descansan durante dos días, en los que son sometidos a todo tipo de pruebas médicas, para detectar si sufren alguna enfermedad hereditaria, en cuyo caso son rechazados. Los aceptados son enviados a un ala especial del Rasse-Heirat Institut, en donde son instalados en habitaciones especiales. Estas habitaciones tienen como único mobiliario una cama y una silla. Todo de color blanco. El ´elegido´ es desnudado con ayuda de una enfermera del partido. Una de las jóvenes ´arias´ elegidas es también desnudada. Los dos jóvenes mantienen relaciones sexuales, bajo la atenta mirada de la enfermera”. El Vaticano envió notas de protesta a la cancillería alemana cuidándose de exponer a sus informantes.

El segundo reporte fue redactado por el sacerdote Hessner. Citando a una confidente, relataba que los deficientes mentales, enfermos terminales y muy ancianos -éstos eran denominados por los nazis como Unnutze Esser (“bocas inútiles”)- estaban siendo esterilizados y/o asesinados en varias clínicas y hospitales del país. Decía que la primera eutanasia se había aplicado en octubre de 1938. También afirmaba que en el castillo Hartheim se experimentaba médicamente con personas con síndrome de Down. En 1939, Hessner se dirigió a Alkoven, pueblo próximo a la edificación. “El castillo es un edificio imponente y amenazador. Construido en el siglo XVI, cuenta con cuatro torres y varias hileras de ventanas. Un mayordomo del castillo me ha revelado que tras la verja protegida por guardias de las SS se pasa a un gran patio decorado con columnas. Los habitantes de Alkoven me han dicho que allí hay una especia de sanatorio, pero que les extraña no ver nunca a ningún paciente” escribió el espía. El obispo Von Galen le instruyó a que siguiera investigando.

En una taberna local, Hessner se relacionó con quién era fotógrafo en Hartheim, un sujeto llamado Bruno Bruckner. Éste le contó que al ser reclutado fue obligado a firmar un compromiso de silencio. Dijo que el responsable del castillo era el capitán de las SS Christian Wirth y que cuando quiso renunciar a su trabajo éste amenazó con enviarlo a Mauthaussen. Posteriormente, Wirth sería comandante en Sobibor, Belzec y Treblinka. Hessner solicitó fotografías pero Bruckner le dijo que no le permitían sacar nada de allí. Hessner envió su reporte al cardenal Konrad von Preysing, al monseñor Michael von Faulhaber y al propio Von Galen, tres clérigos fuertemente antinazis. Este último hizo llegar el reporte al Vaticano y el papado protestó formalmente ante las autoridades nazis.

Günter Hessner continuó realizando tareas de espionaje para el Vaticano e informó a Roma del genocidio judío hasta que fue apresado por la Gestapo en 1941 y enviado a Mauthaussen, donde fue ahorcado. Leon Brendt fue arrestado en 1940 mientras asistía a judíos a huir hacia Suiza en un operativo personal que no contaba con el apoyo de la Santa Sede ni de la Santa Alianza. Murió ahorcado en Dachau en 1943. El reclutador de estos espías, Cardenal Clemenes August von Galen murió después de la guerra y fue beatificado en el año 2005 por el Papa Benedicto XVI.

Infobae, Infobae - 2013

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Por Julián Schvindlerman

  

La Unión Europea y Hezbollah – 27/02/13

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Quizás lo que la Argentina no pudo, Bulgaria lo logre.

Como es tristemente sabido, en 1994 Hezbollah perpetró un atentado contra la sede de la AMIA en la Argentina, provocando la muerte a ochenta y cinco personas e hiriendo a alrededor de trescientas. Dieciocho años exactos después -el 18 de julio de 2012, fecha aniversario de la voladura de la AMIA- Hezbollah efectuó un atentado-suicida en la localidad turística de Burgas, Bulgaria, que ocasionó la muerte a cinco israelíes (entre ellos una mujer embarazada), a un ciudadano búlgaro y dejó treinta heridos.

En 1997 Washington designó a Hezbollah como una organización terrorista y pujó, en vano, por que la Unión Europea hiciese otro tanto. Ahora que el gobierno búlgaro identificó al movimiento chiíta libanés como autor del atentado en Burgas, renovadas presiones han caído sobre el bloque europeo para que de una vez incorpore al Hezbollah a sus listados de grupos terroristas; tal como ya han hecho los Estados Unidos, Canadá, Israel, Australia, Holanda y el Reino Unido.

El esfuerzo de Washington por persuadir a la Unión Europea en designar a Hezbollah como una agrupación terrorista sigue el mismo camino del 2003, cuando los Estados Unidos presionaron a las naciones europeas a que incorporaran al Movimiento de Resistencia Islámico palestino (Hamas) a sus listados de grupos terroristas. Entonces, liderados por Francia y Alemania, los países europeos se resistieron inicialmente pero terminaron tildando a Hamas como un grupo de terror. En la actualidad, nuevamente son Francia y Alemania los países más escépticos a listar a Hezbollah de ese modo, alegando que el movimiento libanés tiene un brazo político con representación en el gobierno. Eso es cierto, y también es cierto que Hezbollah tiene aproximadamente cincuenta mil misiles, provistos por su patrón iraní, orientados hacia Israel. El propio Hamas es soberano sobre una porción de tierra, la Franja de Gaza, a pesar de lo cual Europa lo identificó por lo que es: un movimiento terrorista.

La oposición francesa y alemana puede estar basada en el temor a que sus suelos vuelvan a ser teatro de operaciones de Hezbollah, grupo que durante los años ochenta cometió atentados y asesinatos en esas naciones. Pero ellas y Europa por extensión deben reconocer que nunca ha funcionado el apaciguamiento en la lucha antiterrorista. De hecho, en los últimos años Hezbollah, en cooperación con la Fuerza Al-Qodsde Irán, ha estado actuando en suelo europeo y en todo el orbe.

Apenas la semana previa al ataque en Bulgaria, un miembro de esa agrupación chiíta fue apresado en Chipre mientras estudiaba el terreno para llevar a cabo un ataque contra israelíes en una zona playera. El junio previo, fueron arrestados en Kenya dos iraníes cuando intentaban ingresar explosivos clandestinamente al país y estaban aparentemente estudiando los movimientos de israelíes y norteamericanos allí. El anterior febrero, en Tailandia, Georgia y la India, diplomáticos israelíes fueron atacados por agentes iraníes. Turquía y Azerbaiján también fueron zonas de operaciones en las que agentes del Hezbollah planearon atacar a israelíes. En la misma Bulgaria, en enero del 2012, un atentado similar al de julio fue frustrado, en fechas a grandes rasgos coincidentes con el cuarto aniversario del asesinato en Damasco de Imad Mughniyeh, jefe de operaciones terroristas de Hezbollah, por el que su liderazgo culpó a Israel.

Como ha señalado el especialista Mathew Levitt, los alicientes de Teherán y de Hezbollah son coincidentes para efectuar operaciones conjuntas. Hezbollah juró vengar la muerte de Mughniyeh en su funeral e Irán busca dar respuesta a la eliminación de cinco de sus científicos nucleares en los últimos tres años. Algo similar ocurrió en 1994 cuando Hezbollah anhelaba vengar la captura de su aliado Mustafá Dirani en el Líbano por tropas israelíes en tiempos en los que Teherán estaba furioso con la Argentina por la cancelación de la cooperación en el área nuclear.

Desde su establecimiento en el Líbano en 1982, Hezbollah ha ganado una posición de prominencia en el mundillo del terror. Antes del ataque en Buenos Aires en 1994, ya había atacado, y matado, a cientos de marines norteamericanos y soldados franceses en Beirut en 1983, así como a disidentes kurdos en Berlín en 1992, entre muchos otros objetivos. El año pasado, el Tribunal Especial de las Naciones Unidas señaló como responsables del asesinato del ex premier libanés Rafik Hariri, en 2005, a cuatro integrantes de Hezbollah. Células del grupo fueron denunciadas por distintas y confiables fuentes en Cuba, Venezuela, Bolivia, Brasil, la Triple Frontera y otras partes de América Latina.

Para todo observador objetivo, Hezbollah es un movimiento terrorista. La Unión Europea debiera poder ver ello también.

ABC Color (Paraguay)

ABC Color (Paraguay)

Por Julián Schvindlerman

  

El tango diplomático de Argentina e Irán – 09/02/13

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Cristina Fernández ha llevado un poco lejos su vocación tercermundista. Ella siempre se sintió más cómoda entre pares del mundo subdesarrollado que con sus contrapartes del Primer Mundo. Así, las relaciones de Argentina son tensas con Gran Bretaña, España y Estados Unidos, pero diáfanas con Cuba, Angola e Indonesia.

Durante una reciente visita a Vietnam, la Presidenta se vistió como guerrillera del Vietcong, hizo turismo aventura por los túneles de Cu Chi y alabó a Ho Chi Minh: “Es el padre de la patria, el San Martín de Vietnam”. En un viaje de años atrás a Libia, halagó a Muammar Gadafi: “Yo también, al igual que el líder de la nación libia, he sido militante política; desde muy jóvenes hemos abrazado ideas y convicciones muy fuertes”. Ahora ha decidido acercarse al Irán de Mahmud Ahmadinejad.

El domingo pasado, la señora Fernández envió 19 tuits (curioso modo de comunicación presidencial) en los que anunció que un “acuerdo histórico” había sido alcanzado entre Buenos Aires y Teherán en relación a la causa AMIA. La noción de que Buenos Aires dialogue con Irán sobre este tema es problemática en al menos dos aspectos cruciales y para abordarlos es necesario recordar un poco la historia.

En 1994, agentes al servicio de Irán explotaron la sede de la comunidad judía en Argentina, provocaron la muerte a 85 personas (mayormente argentinos y también bolivianos, polacos y chilenos) e hirieron a otras 300. Luego de años de investigación, la justicia argentina acusó al régimen ayatollah de haber planeado el ataque y solicitó a Interpol la emisión de circulares de captura internacional contra los implicados, entre quienes hay figuras de alto rango del actual Gobierno, así como de previos gobiernos del país persa.

A casi 20 años del hecho y de insistentes reclamos, el Gobierno argentino decidió iniciar contactos con las autoridades iraníes para resolver, como afirmó la Presidenta en uno de esos tuits, “los temas pendientes vinculados al ataque terrorista a la sede de la AMIA”. Se anunció que una “comisión de la verdad” sería establecida, formada por expertos extranjeros propuestos por ambos países, que emitirá una “recomendación” luego de estudiar el caso.

Los dos problemas principales con este anuncio son, en primer lugar, como indicó oportunamente el Centro Simón Wiesenthal, que convocar a Irán a cooperar en la resolución de un caso de terror en el que ese país estuvo involucrado es equivalente a que Estados Unidos hubiera invitado a Al-Qaeda a colaborar en la investigación sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001, y, en segundo lugar, que el Poder Ejecutivo nacional no puede ni debe intervenir en una causa judicial abierta. Irán debe acatar, no negociar, los requerimientos de la justicia argentina.

Que este anuncio fue hecho el Día Internacional de Recordación del Holocausto agregó ofensa al daño inicial: el régimen iraní es actualmente el máximo negador del Holocausto.

Para entender el acercamiento entre las partes es importante comprender sus posibles motivaciones.

Para la República Islámica de Irán, dar finalmente por superado el escollo de la causa AMIA en su relación con la República de Argentina es un componente de su plan para profundizar su infiltración política, económica y militar en América Latina. Irán vio correctamente que el Gobierno argentino tenía afinidades ideológicas con los liderazgos del llamado Eje Bolivariano (receptivo a Irán) y reforzó su apuesta en pos del acercamiento bilateral. Ninguna otra nación de la región podía legitimar la presencia de Irán aquí a la luz de haber padecido en suelo soberano dos atentados terroristas planeados por Teherán.

Al consentir el inicio de diálogo, la República de Argentina marca un giro espectacular en su diplomacia. Bajo una mirada hiper-realista dio prioridad a las relaciones comerciales y políticas con Irán frente al reclamo de justicia. Según informó el diario Clarín, las exportaciones al país persa aumentaron un 234% desde que Cristina Fernández asumió la presidencia en 2007, y el 1.000% si se compara con la situación a 2005, cuando su marido gobernaba. En 2010 fue un año récord al alcanzar las exportaciones un total de 1.453 millones de dólares, meses después de la peor crisis económica mundial desde 1930.

Pero el mercado iraní representa menos del 1,5% de las ventas totales del país al resto del mundo, lo que sugiere que la ideología –la visión Sur-Sur del Gobierno– debe ser también un factor de peso. Para que florezca la relación, pasó entonces a ser imperativo correr de lado la traba de la justicia. Y así la causa AMIA fue abandonada.

Para suavizar el hecho, el acuerdo fue anunciado con invocaciones a la memoria y a la verdad. Pero, como un buen tango, tiene el aura de la tragedia a su alrededor.

Televisivas

La Noche – NTN24 (TV de Colombia) – 06/02/13

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Programa: La Noche
Conducción: Jason Calderón
Canal: NTN24 (Colombia)
Fecha: 06/02/2013
Tema: El cheque de Tahmasb Mazaheri

Panelistas:
Desde Caracas: Hojatollah Soltani, embajador de Irán en Venezuela
Desde Caracas: Mercedes de Freitas, directora ejecutiva de Transparencia Venezuela
Desde Caracas: Carlos Berrizbeitia, diputado y secretario general de Proyecto Venezuela
Desde Buenos Aires: Julián Schvindlerman, analista político internacional

El video no esta disponible. Disculpe las molestias.

Compromiso

Compromiso

Por Julián Schvindlerman

  

Los Nazis y la música clásica – 02/13

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Año 5 – Nro 31

El año 1933 dio inicio a una era en Alemania en la que la música clásica sería exaltada, promovida y difundida por los nazis y en la que famosos compositores alemanes serían adicionados al ideario nacional-socialista. Aunque muchos regímenes se han apropiado de grandes figuras artísticas del pasado para galvanizar sus propios propósitos políticos, ninguno lo ha hecho con tal celo como los nazis. El gobierno nazi explotó la ola de euforia popular que siguió a su ascenso al poder tomando a respetadas personalidades musicales de antaño para dar continuidad con el pasado y realzar la rica herencia cultural de la nación alemana. Así Bach, Beethoven, Handel, Haydn, Mozart, Schubert y, por supuesto, Wagner, fueron cooptados por los nazis. Cada caso era singular. Wagner fue celebrado como el compositor cuya ideología prefiguró la del nacional-socialismo. Anton Bruckner fue convertido en ícono nazi. Beethoven fue presentado como un modelo del heroísmo nórdico en la música. Bach fue adoptado pero se debió minimizar el contexto religioso de su obra; tal como en el caso de Handel, cuyas preferencias por textos del Antiguo Testamento y residencia en Inglaterra le jugaban en contra. Schubert y el austríaco Mozart fueron sumados al panteón nazi; el polaco Chopin fue germanizado y Liszt fue elogiado como parte de la tradición alemana y como mentor de Wagner. Incluso Brahms (poco amigo de Wagner) fue aplaudido como un genio artístico.

El Tercer Reich dio ímpetu al ambiente musical, elevó el estatus económico y profesional de sus músicos y patrocinó financieramente a orquestas, salas de ópera y al festival de Bayreuth. Fue establecida la Cámara de la Cultura del Reich (de membresía obligatoria para todos los profesionales de la cultura) y premios fueron creados a la excelencia musical, como el premio nacional de las artes y ciencias (suerte de remplazo del Premio Nobel al que los alemanes no se podían postular por orden de Hitler), el premio Dietrich Eckart de la ciudad de Hamburgo y el premio nacional a la mejor canción folclórica. Ceremonias paramilitares recibieron el sello de aprobación oficial y se estimuló la investigación y educación en diversas áreas de la música alemana. A los musicólogos se les encomendó re-escribir la historia de la música alemana según la visión nazi y así fueron escritos artículos, manifiestos y libros justificadores de la práctica totalitaria nacional-socialista bajo el aura de la “regeneración del pueblo alemán y de la cultura alemana”. Los jornales musicales quedaron bajo las directivas del Ministro de Propaganda Joseph Goebbels, quién seleccionó como órgano mediático oficial de la Cámara de la Cultura del Reich al Völkischer Beobachter. Otros jornales adoptaron la línea del partido nazi y nuevas publicaciones, fieles a la musicología nazi, fueron creadas.

En su búsqueda de la pureza musical aria, los nazis atacaron toda expresión artística diferente, a lo que denominaron “arte degenerado”. En el ámbito musical ello incluyó purgar de judaísmo y de judíos a la música germana. Ya los primeros tres meses de gobierno nazi dejaron en claro que la puja del nacional-socialismo por purificar la música alemana era real. En poco tiempo, músicos considerados racial o políticamente inadecuados, por más prominentes que éstos fuesen, fueron despedidos de sus trabajos y forzados a emigrar. Inicialmente, el régimen nazi simplemente enviaba a sus matones a sabotear sus performances como, por ejemplo, le ocurrió al conductor Fritz Busch en la Ópera Estatal de Dresde: cuando comenzó la performance de Rigoletto, activistas nazis sentados en las primeras filas gritaron “Afuera Busch” y él fue reemplazado por otro conductor in situ. Poco tiempo después dejó el país (él no era judío pero fue repudiado por sus ideas, por su amistad con judíos y porque un hermano suyo estaba casado con una judía). Gran presión fue ejercida sobre el compositor judío Kurt Weill a través de la prensa y de intervenciones de burócratas del partido para que su última ópera Der Silbersee fuese cancelada en Leipzig, Magdeburgo y Erfurt. Al poco tiempo él dejó Alemania. Similar destino corrió el reconocido conductor hebreo Bruno Walter cuando las autoridades se negaron a garantizar la seguridad pública en conciertos planeados con la Orquesta de Leipzig y la Filarmónica de Berlín. El director canceló todos sus conciertos en Alemania y partió rumbo a Austria. Posteriormente, el nazismo legalizó estas intimidaciones en la Ley para la Restauración del Servicio Civil profesional que puso término a los contratos de muchos músicos en orquestas, óperas y conservatorios.

El prominente musicólogo nazi Walter Abendroth escribió en 1934 sobre “un bacilo que ha producido modorra, implantado en el cuerpo cultural [alemán] por agentes hostiles”. En 1935, el Instituto para el Estudio de la Cuestión Judía publicó Die Juden in Deutschland en cuyas páginas se alegaba que “los estudiosos camaradas raciales” de Meyerbeer y Offenbach habían convertido a la música en un asunto de especulación financiera. El mismo año Christa Maria Rock y Hans Brückner postularon lo mismo en su obra Ein musicalisches Jundetrum-ABC. Otro musicólogo halló intolerable, en 1936, que los compositores judíos “obedecen una ley de su raza, por lo cual deben intentar destruir una armonía generalmente extraña”. En 1940 Alfred Rosenberg se mostró preocupado por la influencia musical exógena ejercida sobre “la sangre y alma del pueblo alemán”. En 1941 fue publicado el libro de referencia antijudío más importante sobre la música y los judíos durante el Tercer Reich: el Lexicon der Juden in der Musik. Editado por Theo Stengel y Herbert Gerigk, atribuía a los hebreos apenas una “capacidad parasitaria para entender las obras de otros”, denunciaba el “vacío, en tanto sentido oriental judío” y los difamaba extensamente. Los autores declaraban haber producido el primer análisis científico sobre nombres judíos y la relación entre la raza y la música y daban crédito por el trabajo pionero a Richard Wagner, Richard Eichenauer y a Karl Blessinger. Ensayos, artículos y libros que denunciaban la presunta influencia perniciosa de los judíos en la música proliferaron.

Uno dato extraño. Adolf Hitler admiraba a Gustav Mahler por sus interpretaciones de Wagner a pesar de que éste era judío (converso al catolicismo, pero según el dogma nazi seguía siendo un judío). El Führer era un amante de la opereta, género que había denostado en los años veinte pero que posteriormente apreciaría. Aparentemente gustó de La viuda alegre de Franz Lehár y de El muerciélago de Johann Strauss. Esos eran gustos curiosos dado que Lehár estaba casado con una judía y cooperaba regularmente con judíos en tanto que Strauss tenía sangre judía en sus venas.

Página Siete (Bolivia)

Página Siete (Bolivia)

Por Julián Schvindlerman

  

El tango diplomático de la Argentina e Irán – 01/02/13

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Cristina Fernández ha llevado un poco lejos su vocación tercermundista. Ella siempre se ha sentido más cómoda entre pares del mundo subdesarrollado que con sus contrapartes del primer mundo. Así, las relaciones de la Argentina son tensas con Gran Bretaña, España y Estados Unidos, pero diáfanas con Cuba, Angola e Indonesia.

Durante una reciente visita a Vietnam, la Presidenta se vistió como guerrillera del Vietcong, hizo turismo aventura por los túneles de Cu Chi y alabó a Ho Chi Minh: “Es el padre de la patria, el San Martín de Vietnam”. En un viaje de años atrás a Libia, halagó a Muamar Gadafi: “Yo también, al igual que el líder de la Nación Libia, he sido militante política; desde muy jóvenes hemos abrazado ideas y convicciones muy fuertes”. Ahora ha decidido acercarse al Irán de Mahmud Ahmadineyad.

El domingo pasado, la señora Fernández envió 19 tuits (curioso modo de comunicación presidencial) en los que anunció que un “acuerdo histórico” había sido alcanzado entre Buenos Aires y Teherán en relación a la causa AMIA. La noción de que Buenos Aires dialogue con Irán sobre este tema es problemática en al menos dos aspectos cruciales y para abordarlos es necesario recordar un poco la historia.

En 1994, agentes al servicio de Irán explotaron la sede de la comunidad judía de la Argentina, provocaron la muerte a 85 personas (mayormente argentinos y también bolivianos, polacos y chilenos) e hirieron a otras 300. Luego de años de investigación, la justicia argentina acusó al régimen ayatollah de haber planeado el ataque y solicitó a Interpol la emisión de circulares de captura internacional contra los implicados, entre quienes hay figuras de alto rango del actual Gobierno, así como de previos gobiernos del país persa.

A casi 20 años del hecho y de insistentes reclamos, el Gobierno argentino decidió iniciar contactos con las autoridades iraníes para resolver, como afirmó la Presidenta en uno de esos tuits, “los temas pendientes vinculados al ataque terrorista a la sede de la AMIA”. Se anunció que una “comisión de la verdad” sería establecida, formada por expertos extranjeros propuestos por ambos países, que emitirá una “recomendación” luego de estudiar el caso.

Los dos problemas principales con este anuncio son, en primer lugar, que, como indicó oportunamente el Centro Simón Wiesenthal, convocar a Irán a cooperar en la resolución de un caso de terror en el que ese país estuvo involucrado es equivalente a que los Estados Unidos hubieran invitado a Al-Qaeda a colaborar en la investigación sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001, y, en segundo lugar, que el Poder Ejecutivo nacional no puede ni debe intervenir en una causa judicial abierta. Irán debe acatar, no negociar, los requerimientos de la justicia argentina.

Que este anuncio fue hecho el Día Internacional de Recordación del Holocausto agregó ofensa al daño inicial: el régimen iraní es el máximo negador del Holocausto en la actualidad.

Para entender el acercamiento entre las partes es importante comprender sus posibles motivaciones.

Para la República Islámica de Irán, dar finalmente por superado el escollo de la causa AMIA en su relación con la República de Argentina es un componente de su plan para profundizar su infiltración política, económica y militar en América Latina. Irán vio correctamente que el Gobierno argentino tenía afinidades ideológicas con los liderazgos del llamado Eje Bolivariano (receptivo a Irán) y reforzó su apuesta en pos del acercamiento bilateral. Ninguna otra nación de la región podía legitimar la presencia de Irán aquí a la luz de haber padecido en suelo soberano dos atentados terroristas planeados por Teherán.

Al consentir el inicio de diálogo, la República de Argentina ha marcado un giro espectacular en su diplomacia. Bajo una mirada hiper-realista dio prioridad a las relaciones comerciales y políticas con Irán frente al reclamo de justicia. Según informó el diario Clarín, las exportaciones argentinas al país persa aumentaron un 234% desde que Cristina Fernández asumió la presidencia en 2007, y el 1000% si se compara con la situación a 2005, cuando su marido gobernaba. En 2010 fue un año récord al alcanzar las exportaciones un total de 1.453 millones de dólares, meses después de la peor crisis económica mundial desde 1930.

Pero el mercado iraní representa menos del 1,5% de las ventas totales del país al resto del mundo, lo que sugiere que la ideología -la visión Sur-Sur del Gobierno- debe ser también un factor de peso. Para que florezca la relación, pasó entonces a ser imperativo correr de lado la traba de la justicia. Y así la causa AMIA fue abandonada.

Para suavizar el hecho, el acuerdo fue anunciado con invocaciones a la memoria y a la verdad. Pero, como un buen tango, tiene el aura de la tragedia a su alrededor.

Infobae, Infobae - 2013

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

Glamour y Antisemitismo – 21/01/13

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La vocación autodestructiva de muchos ricos y famosos es legendaria. Desde Marylin Monroe a Linsday Lohan, desde Kurt Cobain a Amy Winehouse y desde Charlie Sheen a Lance Armstrong, los casos se suceden con la misma vorágine con la que éstos pasan del set del estudio a la discoteca, de la portada en Vogue a la fiesta regada de drogas, de la cima al lodo. Casi todos hacen el recorrido. Algunos lo sobreviven. Muchos no.

Un par de años atrás, el modisto británico y estrella de la casa Christian Dior, John Galliano, tropezó y cayó. Y cayó hondo. En dos ocasiones diferentes se enredó en grotescas peleas públicas en bares, repletas de insultos antisemitas y racistas. A una mujer le dijo “sucia judía” y a su acompañante “bastardo asiático de mierda”, en otra oportunidad espetó a una mujer “puta y fea judía”. En una de estas instancias, mala suerte para él, fue filmado. El video, accesible en youtube, muestra a un Galliano sentado, bebiendo y fumando, y afirmando cosas tales como “amo a Hitler”, “la gente como usted tendría que estar muerta, su madre, su padre, todos en la cámara de gas” y diciéndole “fea” a una camarera que le dijo que él tenía un problema.

Su conducta patotera y xenófoba apenas encajaba con la imagen de elegancia, sofisticación y glamour tan típicas del mundo fashion. Él fue universalmente condenado, Dior lo despidió, una corte francesa lo halló culpable de crímenes de odio y lo sentenció a pagar una multa de aproximadamente seis mil euros. Galliano intentó explicar sus actos oprobiosos alegando que estaba con estrés y bajo el efecto del Valium y el alcohol; una imagen poco profesional que tampoco agregaba demasiado a su currículm vitae. Luego se disculpó públicamente: “No adhiero a esas opiniones, nunca han sido mis convicciones… El hombre del video no es Johan Galliano, es el envoltorio de John Galliano”. Pero ya nada era suficiente. Habiendo manifestado su amor por Hitler en un café de Paris era realmente muy poco lo que él podía hacer. El presidente de Francia Francois Hollande le quitó la más alta distinción que la nación le había conferido, la Legión de Honor. Marginado del mundo de la moda y convertido en un paria entre celebrities, Galliano se sumió aún más en el alcoholismo. Había emprendido, así parecía, un viaje sin retorno hacia la total autoinmolación.

Pero la resurrección no tardaría en llegar. Recientemente, Oscar de la Renta anunció que ha invitado a Galliano a trabajar en su estudio en Nueva York durante unas semanas. “Todo el mundo tiene derecho a una segunda oportunidad, sobre todo alguien tan talentoso como John” acotó el diseñador dominicano. El mundo de la moda pronto lo perdonará. Él ya atravesó su período de penitencia y sus diseños son demasiado codiciados como para privar a las estrellas de vestirlos. Galliano estuvo mal, se admitirá, pero se le debe permitir dar vuelta la página. Después de todo, el tribunal no lo condenó a cadena perpetua.

Supongo que eso es justo. Aunque el alcoholismo o la adicción a los somníferos no son excusas para el antisemitismo o el racismo -dudo que la mayoría de los bebedores de un buen Malbec o los consumidores de Valium, aún en sus momentos de alegría o sueño, adoren a Hitler o despotriquen contra los asiáticos, las mujeres y los judíos (con la notoria excepción de Mel Gibson)- si el hombre se ha arrepentido genuinamente y ha expresado su mea culpa, tiene derecho a poder ver la luz al final del túnel. ¿Acaso no se le ha perdonado a Coco Chanel su colaboración con los nazis durante la ocupación alemana de Francia? Al excéntrico diseñador británico se le puede dar un pase por algunas frases desafortunadas. No es que a un mal precedente se le deba agregar otro encima. Es tan sólo que la moraleja de esta historia ya quedó plasmada.

La caída y resurrección de John Galliano prueban que el combate cívico contra el antisemitismo y otras formas de racismo ha sido exitoso. Su descenso al ostracismo y posterior ascenso demuestran que en la actualidad no es gratis ser un xenófobo. Su caso da cuenta de que uno hoy no puede jugar al neonazi y porfiar contra las minorías sin ser socialmente castigado. Eso es un triunfo de la civilidad. Esto no significa que la lucha universal contra el antisemitismo y el racismo esté terminada. Ni por lejos. La lección que nos deja el caso Galliano es otra: tenemos derecho a ser prejuicios, pero tenemos también la obligación de pagar un precio por ello. Galliano pagó el suyo. Ya puede volver al ruedo.