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Ensayos breves

El otro eje del mal. Antinorteamericanismo, Antiisraelismo y Antisemitismo.

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Editorial Milá – 2004.

32 páginas.

Es innegable que la mezcla de un progresista occidental y un fanático musulmán conforman un cóctel ideológico extraño y profundamente incongruente. Sin embargo, es cada vez más usual el deplorable espectáculo de identificación -ya no solo política sino afectiva- existente entre unos y otros.

O más bien, de enamoramiento unilateral progresista con el Nuevo Hombre Islámico; ese hijo martirizado descendiente del Che Guevara y de Robin Hood según la curiosa teoría evolutiva darwainiano/izquierdista.

Ambos habitan un mismo planeta en el cuál la adhesión al dogma ortodoxo, la supresión del pensamiento crítico, y el fervor por la ideología totalitaria, son elementos vitales para ellos tal como el aire lo es para los terráqueos. Y es justamente en estos dos campos de militancia radical donde encontramos hoy en día la matriz del odio trillizo del antinorteamericanismo, antiisraelísmo y antisemitismo.

Este breve ensayo explora las razones del desprecio global hacia los Estados Unidos de América y las similitudes que dicho antagonismo posee con el odio al estado judío y a los judíos. El autor sostiene que sería incorrecto atar automáticamente toda crítica a Israel al prejuicio, pero advierte que sería igualmente equivocado ignorar el hecho de que el nexo a veces realmente existe. En estas páginas, el lector hallará un diagnóstico lúcido e implacable respecto de un tema de enorme relevancia contemporánea.

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Perfil, Perfil - 2019

Perfil

Por Julián Schvindlerman

  

Antisemitismo, tan vigente como siempre – 03/03/19

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En Charlottetown, una bandera nazi fue izada en una propiedad privada y flameó por días en el paisaje democrático canadiense hasta que fue bajada. En Buenos Aires, siete personas ingresaron de madrugada a la casa del Rabino Principal de la comunidad judía de la Argentina y lo golpearon salvajemente hasta dejarlo inconsciente. En Londres, un joven de cabeza rapada preguntó a un anciano en la calle si era judío y cuando éste respondió afirmativamente le dio un trompazo en la cara, provocándole una sangría. En Paris, una escuela hebrea recibió una carta anónima que decía: “Los países árabes habrían vivido en paz si Adolf Hitler hubiera terminado de exterminar a todos los judíos”. En Lima, el ex presidente peruano Alan García, que enfrenta un proceso judicial por causas de corrupción, dijo ser perseguido por “una mafia judía” que incluye al “financista internacional Soros”. Estos hechos ocurrieron esta misma semana. En cinco países diferentes y en pocos días, los judíos fueron víctima de hostigamientos y agresiones dispares.

Si ampliamos el marco un poco más atrás en el tiempo nos toparemos con otros casos. Tumbas del cementerio judío de San Luis fueron profanadas. Grafitis hostiles en negocios y hogares de judíos aparecieron en Polonia, España y Grecia. En Lyon, una procesión de los chalecos amarillos insultó a feligreses al pasar frente a una sinagoga; uno de ellos orinó en una de sus paredes. El prominente filósofo Alain Finkielkraut fue agredido en una de estas manifestaciones en la capital francesa. “Judío sucio vas a morir”, “sionista sucio”, Vuelve a Tel-Aviv” fueron algunos de los epítetos que recibió antes de que la policía gala debiera intervenir para resguardarlo de la turba. En Alsacia, alrededor de ochenta lápidas de un cementerio judío fueron pintarrajeadas con cruces gamadas. Solamente en Francia hubo un aumento de casi el 75% en los incidentes antisemitas el año pasado. Desde el 2005, al menos diez franceses de religión judía fueron asesinados por islamistas en suelo francés; entre ellos el joven Ilán Halimi, quien fuera secuestrado, torturado y abandonado, moribundo, atado a un árbol. La placa que lo recuerda sufrió vandalismo en dos ocasiones ya.

En Alemania, una nación líder en la lucha contra el antisemitismo y que incesantemente lleva adelante campañas de concientización sobre los crímenes del Holocausto, el panorama es sombrío. El año pasado se registraron cerca de 1700 incidentes motivados por el odio a los judíos y hubo un aumento del 60% en ataques violentos, según cifras oficiales. La afluencia masiva de refugiados e inmigrantes musulmanes a partir de 2015 impulsó el surgimiento del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), que desde finales de 2017 es el mayor grupo opositor en el parlamento. Algunos de sus miembros han minimizado el Holocausto. Uno de los

líderes partidarios, Alexander Gauland, tildó al genocidio nazi como una “pizca de caca de pájaro en más de 1.000 años de exitosa historia alemana”. Otro referente, Bjoern Hoecke, criticó al memorial del Holocausto en Berlín como un “monumento de la vergüenza”. (Esta negación/minimización del Holocausto también se ha expresado en los grupos políticos Amanecer Dorado en Grecia, Jobbik en Hungría y el Frente Nacional en Francia).

A la par, hubo un aumento en los ataques antisemitas perpetrados por inmigrantes árabes y musulmanes. En un caso destacado el año pasado, un joven sirio agredió con un cinturón a un paseante israelí que llevaba un solideo mientras le gritaba “yahudi” (judío en árabe).

En Gran Bretaña el antisemitismo se ha colado en las más altas esferas de la política nacional. El Partido Laborista bajo el liderazgo del extremista Jeremy Corbyn se ha transformado en una caricatura de lo que supo ser antaño. Recientemente, unos diez parlamentarios laboristas (judíos y no judíos) abandonaron el partido invocando su preocupación por los vientos antisemitas y antisionistas que soplan en su seno (además de citar disidencias por el Brexit). Invitado frecuente en Press TV de Irán y Al-Jazeera de Qatar, Corbyn convocó años atrás al parlamento a representantes de movimientos jihadistas, como el palestino Hamas y el libanés Hezbollah, los que claman públicamente por la destrucción de Israel. Durante una visita a Túnez, en 2014, rindió tributo ante las tumbas de integrantes del Septiembre Negro, el grupo responsable de la matanza de once atletas israelíes en las Olimpíadas de Múnich, en 1972.

¿Puede uno respaldar a quienes aspiran a aniquilar al estado judío y eludir el mote de ser un enemigo de los judíos?

Incluso Estados Unidos, un histórico bastión liberal filo-judío, ha sido manchado por episodios antijudíos en años recientes. Simbología nazi emergió en varios espacios públicos. En 2017 un hombre fue arrestado en Carolina del Sur mientras planeaba bombardear un templo hebreo. En 2018, un neonazi acribilló a once personas en una sinagoga en Pittsburgh. Cientos de

lápidas fueron profanadas en el cementerio judío de Missouri. En Charlottesville, un año y medio atrás una aglomeración de ultranacionalistas marchó cantando consignas evocadoras del tercer Reich, sin que ello motivara un repudio cabal del presidente Donald Trump, que tiene nietos judíos.

En el Partido Demócrata -que recibe habitualmente el 70-80% del voto judío- ha habido desarrollos inquietantes. Las congresistas musulmanas Ilhan Omar y Rashida Tlaib defienden abiertamente el movimiento antisionista Boicot, Desinversión y Sanciones, conocido por sus siglas BDS, que aspira a aislar internacionalmente a Israel, y sólo a Israel. En un mundo en el que China arresta a miembros de la minoría musulmana Uigur sin rendir cuentas, en que el régimen sirio masacró impunemente a medio millón de sus propios ciudadanos, en que Irán ahorca públicamente a homosexuales, estas dos congresistas han mostrado preocupación sólo por las políticas del estado judío. Omar en el pasado tuiteó: “Israel ha hipnotizado al mundo, que Alá despierte a la gente y los ayude a ver las malas acciones de Israel”. Al referirse a los congresistas judíos que quieren crear una ley contra el boicot antiisraelí, Tlaib apeló a una canallada antisemita popular que sostiene que los judíos tienen doble lealtad: “Olvidaron a qué país representan”.

Este es el panorama para la judería mundial, hoy. Amenazados por el antisemitismo tradicional de la ultra derecha, el antisemitismo moderno (léase antisionismo) de la ultra izquierda y por ambas vertientes desde el islamismo radical, los judíos se encuentran en un lugar incómodo. No todo es desolación, desde ya. Las comunidades judías están quizás mejor integradas que nunca en su historia a las naciones que las acogen y muchos judíos son referentes locales y mundiales en sus profesiones u oficios, lo que es un reflejo de su aceptación social general. Pero el ascenso del antisemitismo es real y, a apenas unas pocas décadas del fin de la Segunda Guerra Mundial donde seis millones de ellos fueron diezmados, estamos obligados a no bajar la guardia ante las alarmas.

Y las alarmas están sonando. En Europa, en América Latina, en Medio Oriente y en Norteamérica, se vislumbran demasiados indicios preocupantes. Se acumulan a una velocidad sorprendente. Y atemorizante. Una de las lecciones esenciales de la Shoa es que lo que empieza con los judíos, nunca termina sólo con los judíos. Que la retórica intolerante debe ser contenida antes de que su maliciosa y combustible chispa queme a toda la sociedad. Que, como alguien señaló, lo que sucedió una vez, puede suceder dos veces. Que el combate contra el antisemitismo es una tarea de todos, judíos y no judíos. Aprendamos aquello que tan bien dijo Edmund Burke en su tiempo: que sólo basta la pasividad de los buenos para que triunfen los malvados. Y recordemos -siempre- la advertencia moral de Elie Wiesel: que la indiferencia no es una opción; que ante el Mal, la neutralidad sólo favorece al victimario, nunca a la víctima.

En fin, que al antisemitismo -en todas sus expresiones- no hay más alternativa que combatirlo.

Infobae, Infobae - 2019

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

Los posibles destinos orientales de Maduro – 15/02/19

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Estos últimos días corrió el rumor en pasillos diplomáticos y medios de prensa de que el presidente ilegítimo de Venezuela, Nicolás Maduro, estaba contemplando destinos potenciales para su eventual huida. Se mencionó de manera destacada a Rusia, Turquía, México y, desde ya, Cuba. Imaginaba Andrés Oppenheimer que Maduro «se va a Cuba, donde comienza una nueva vida como presentador de un show en la cadena Telesur, en el que toca el tambor, canta, baila y despotrica contra el imperialismo yanqui».

No estaría mal, salvo que Cuba podría no ser un lugar apto para Maduro, a juzgar por lo que sabemos de la diplomacia norteamericana. John Bolton, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, le recomendó públicamente al chavista «una bonita playa lejos de Venezuela». Analicemos la frase con detenimiento. Aparentemente, la administración Trump quiere a Maduro fuera del poder, y del país. Propone para ello un destino con «playa», lo cual acota los refugios posibles a países marítimos, que sea «bonita», lo que restringe un poco más el espectro, y que esté ubicada «lejos de Venezuela», lo que complica decididamente la cosa.

Veamos. Cuba no está exactamente lejos del paraíso socialista bolivariano, así es que chau, Cuba. Ídem México. Si alguien imaginó a Maduro pasando su tiempo libre bebiendo mojitos en La Habana o tequila en Cancún, puede ir descartando esas fantasías. Rusia parece mejor candidato: está lejos y bordea ostentosamente con doce mares y tres océanos. ¿Pero tiene playas bonitas? La belleza está en el ojo del observador, claro. Con seguridad que tiene playas hermosas y también tiene vodka para reemplazar al mojito y al tequila. Y ni que hablar del ajedrez, deporte que Maduro, con su inteligencia filosa, podría aprender con maestría velozmente. Me abstengo de mencionar el plus que representa el atractivo de las mujeres rusas al asumir que Maduro viajaría con su esposa Cilia Flores, presuntamente la ideóloga de su fuga futura. De cualquier modo, algo no cierra con Rusia. Pues hemos de suponer que cuando Bolton habló de playas bonitas, tenía en mente algo más cálido, más a tono con el país caribeño, algo menos traumático, geográficamente hablando, para el líder socialista.

El restante destino citado, Turquía, entonces luce mejor. Me han dicho que Anatolia ofrece lindas playas, especialmente en el verano, y está a distancia prudencial de Caracas. El tradicional café turco es imbatible y sus narguiles pueden ser tentadores. Incluso Erdogan llamó a Maduro «mi hermano» en una reciente conversación telefónica. El único problema aquí es el temperamento del mandamás turco: caprichoso y un poco dado al exceso. Tras una intentona golpista arrestó a medio país. Vacacionaba con la familia Assad hasta el estallido de la guerra en Siria, ahora es un acérrimo enemigo. No es confiable. Además, todavía no ha estropeado por completo sus lazos con Washington. ¿Alguien podría asegurarle al fugitivo Maduro que él será eternamente protegido en esa nación musulmana gobernada por un neootomano inestable? Nadie podría. Ni Cilia.

La Nación (Argentina)

La Nación (Argentina)

Por Julián Schvindlerman

  

Tras la polémica, el titular de la AMIA dio un paso al costado – 04/02/19

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Agustín Zbar pidió licencia de la presidencia de la Asociación Mutual Israelita Argentina ( AMIA ), luego de la polémica desatada por la carta que la institución envió a la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), para pedirle desistir de la causa contra Cristina Kirchner por el memorándum de entendimiento con Irán.La carta de Zbar, en la que señalaba que sostener la demanda era «perjudicial para la comunidad» y afectaba la gestión de la AMIA, recibió un duro y amplio rechazo de personalidades de la colectividad, que la definieron como «un nuevo atentado, esta vez moral». Según la Agencia AJN, Zbar enfrentó también el malestar interno en la AMIA y de sus pares del Bloque Unido Religioso, liderado por el rabino Samuel Levin. Será reemplazado por el vicepresidente, Ariel Eichbaum.

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

Cuando Ben Gurion hizo la vertical en la playa – 04/02/19

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Artículo en El Medio – 04/02/19

En 1957, tres israelíes fueron a la playa de Herzlya e hicieron historia. Una historia divertida, al menos. Ellos eran el Primer Ministro David Ben Gurion, el médico Moshe Feldenkrais y el fotógrafo Paul Goldman. Guiado por el Dr. Feldenkrais, Ben Gurion, con 71 años de edad y vistiendo malla solamente, hizo una impecable vertical frente al mar mediterráneo mientras Paul Goldman captó el momento para la posteridad.

El relato detrás de este episodio es bien simple, aunque colorido. El premier Israelí tenía fuertes dolores físicos y decidió adoptar el llamado método Feldenkrais, así bautizado en honor a su inventor homónimo. Este era un ingeniero, físico e inventor, amante de las artes marciales. Nacido en Ucrania, emigrado a Palestina y doctorado en Francia, tuvo interés en el Ju Jitsu y se relacionó con el profesor Kano, creador del judo. Feldenkrais fue uno de los fundadores del “Club Ju Jitsu de París” y se convirtió en uno de los primeros europeos en ganar un cinturón negro en judo. El estallido de la Segunda Guerra Mundial lo halló en Paris, ciudad de la que escapó hacia Gran Bretaña donde realizó investigaciones sobre submarinos para la Corona. A partir de una lesión de rodilla y un diagnóstico complicado para la cirugía, inició una larga exploración sobre el vínculo entre movimiento y conciencia. De regreso a Israel en los 1950s, incursionó en el estudio de la anatomía y la fisiología, el desarrollo infantil, la ciencia del movimiento, la evolución, la psicología y enfoques somáticos.

Le prometió a Ben Gurion que lo curaría de sus dolores y le aseguró que algún día podría hacer la vertical en la playa, que el premier frecuentaba para ejercitar. Ben Gurion aceptó el desafío y llegado el momento adecuado, médico y paciente fueron a la costa mediterránea para probar la hazaña y convocaron a un fotógrafo para inmortalizar la ocasión. Aquí entró en escena Paul Goldman. Oriundo de Hungría, emigró a Palestina en 1940 y se dedicó a tomar fotografías de la vida cotidiana en el Israel pre-estatal como freelancer para medios locales e internacionales. Murió en la pobreza y el virtual anonimato. En 1999, la revista Time pidió a su corresponsal en Israel, David Rubinger, que hallase esa foto conocida por muchos pero largamente desaparecida. Rubinger descubrió las fotos de Goldman guardadas en cajas de zapatos, catalogadas en húngaro, en el departamento que habitaban su esposa e hija. Con el número 4410, estaba la instantánea legendaria. Sólo entones Goldman alcanzó la fama. “A diferencia de la generación de fotoperiodistas que lo seguirían”, observó el curador Liel Leibovitz, “Goldman, uno siente, era un caballero demasiado grande como para poner una lente en la cara de cualquiera. En cambio, mantiene su distancia y, como muchos de sus objetos fueron los Padres Fundadores de Israel -desde David Ben Gurion hasta Menajem Begin- esa distancia se traduce perfectamente en respeto”.

En 2015, la Municipalidad de Tel-Aviv encomendó la construcción de una estatua basada en esa fotografía icónica y la instaló en un lugar de la playa telaviviense frecuentado por el fundador de Israel. Me topé con ella días atrás mientras recorría el paseo costero y, como con seguridad le ha de suceder a quienes se dan de bruces con esa escultura inesperada, no pude evitar sonreír por la auténtica jutzpa de los israelíes. Al desconocer el trasfondo de esta obra, pensé que sólo a ellos se les podría ocurrir mostrar al Padre de la Nación de esa manera. Pero, como con casi todo en este país, siempre hay una historia interesante detrás de lo aparente –y afortunadamente me fue revelada.

La ubicación de esta simpática estatua, sin embargo, podría tener un costado menos agradable. Como Lahav Harkov ha expuesto en The Jerusalem Post un par de años después de su inauguración, extrañamente ella fue ubicada a poca distancia del memorial del Altalena; aquél buque del Irgun que Ben Gurion ordenó hundir en junio de 1948. Esta milicia, comandada por Menajem Begin, traía armas francesas a Israel para la guerra por la independencia en curso. Begin había informado al gobierno oficial, liderado por Ben Gurion, del arribo de estas armas, y ambos habían pactado que el 20% de ellas quedaría en manos de la milicia, que estaba negociando su desbande e ingreso al ejército oficial Haganah, pero que las quería para la lucha por Jerusalem. Según algunos historiadores hubo un desacuerdo de última hora, según otros una vendetta política del socialista Ben Gurion contra el revisionista Begin. Lo cierto es que el líder israelí ordenó al ejército abrir fuego contra el Altalena, que cargaba alrededor de 900 combatientes del Irgun, muchos de ellos sobrevivientes del Holocausto. Yitzhak Rabin fue el militar responsable del hundimiento del buque. Para evitar una guerra civil, Begin ordenó a su tropa que no respondiese al ataque.

Entonces, ver una graciosa estatua de Ben Gurion en malla haciendo la vertical en la playa de Tel-Aviv a poca distancia del memorial que recuerda a los 16 judíos muertos bajo sus órdenes, adopta un ángulo incómodo. Con singular ironía, un exponente de la derecha israelí declaró que la obra puede ser vista como un indeseado tributo simbólico a algunas de las políticas invertidas de Ben Gurion. “No podemos quitar el gran mérito de Ben-Gurion. Solo él pudo haber declarado el establecimiento del estado, y lo hizo con coraje, con gran liderazgo” dijo Yossi Ahimeir, director-general del Centro Jabotinzky. “En el camino, hizo cosas terribles. A veces Ben-Gurion se paraba sobre dos piernas. Pero a veces, se paraba sobre su cabeza”.

Así, una escultura irreverente y un monumento triste a corta distancia nos recuerdan qué tan frágil es la frontera entre lo luminoso y lo oscuro en Israel, y de cuanta historia yace latente a sus espaldas.

Infobae, Infobae - 2019

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

Memorándum con Irán: tras el pedido de la AMIA a la DAIA, intelectuales denunciaron un «atentado moral» contra la mutual judía – 02/02/19

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La solicitud de la AMIA a la DAIA para que desista de la acción judicial contra la ex presidente Cristina Kirchner por la firma del memorándum de entendimiento con Irán profundizó la interna entre ambas instituciones y generó el rechazo de parte de la comunidad judía.

En ese sentido, un grupo de intelectuales expresó su malestar en un comunicado al que definen el pedido de la AMIA a la DAIA como sorpresivo, «carente de sentido y que agravia moralmente tanto a la comunidad judía como a la sociedad argentina en su conjunto».

Con respecto al memorándum de entendimiento con Irán, el escrito recuerda que fue declarado inconstitucional por la justicia y que Cristina Kirchner y «otras doce personas de su gobierno y particulares» han sido procesados en una causa que ha sido elevada a juicio oral.

«Para dos fiscales y jueces federales de distintas instancias existe semiplena prueba de la comisión de los delitos de los cuales se los acusa. Esto es, el encubrimiento de tan brutal atentado», sostiene el comunicado que agrega que «la declaración pareciera ignorar que la mutual como particular damnificado tiene todo el derecho de querellar en la causa que se encuentra en estado avanzado».

Amparándose en la imprescriptibilidad del caso ya que el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina ha sido declarado de lesa humanidad, la carta firmada por el grupo de intelectuales sostiene que «la pretensión de AMIA es absurda ya que no es querellante y no puede sino sorprender que esté instigando a DAIA a desistir de un juicio en el que se ventila un delito de acción pública, es decir, que es investigado espontáneamente por la justicia, sin necesidad de que haya una querella particular».

El comunicado también apunta al presidente de la mutual, Agustín Zbar, quien expresó que «no está seguro de que el memorándum haya estado destinado a encubrir la investigación del atentado». El escrito es crítico con los que «lejos de perseguir la condena de aquellos que habrían actuado en connivencia con los iraníes, acusados en la causa de haber sido los responsables del peor atentado terrorista ocurrido en la Argentina, se ponen en la vereda de enfrente. Entienden que la cuestión no le compete a la comunidad judía, sino a la argentina».

Sosteniendo que la declaración de desistir de la acción judicial contra Cristina Kirchner «no representa a las 128 instituciones judías enlazadas en la DAIA», el grupo de intelectuales se pregunta: «¿Cómo es posible que la entidad contra la cual se perpetró el brutal atentado sea la que fogonee su ‘no investigación’, y que bregue por su impunidad? ¿No se dan cuenta que semejante actitud mancilla la memoria de las víctimas y a sus familiares?».

«Por eso manifestamos que la AMIA acaba de sufrir un nuevo atentado, esta vez moral, contra su integridad a través de la declaración de su presidente», cerró el comunicado que fue firmado por Marcos Aguinis, Federico Andahazi, Alejandro Borensztein, Mariano Chihade, Diana Cohen Agrest, Luis Czyzewski, Josefina Delgado, Carolina di Tella, Alejandro Fargosi, Graciela Fernández Meijide, Antonio María Hernández, Román Lejtman, Alfredo Leuco, Diego Leuco, Guillermo Willy Kohan, Santiago Kovadloff, Fanny Mandelbaum, Norma Morandini, Daniel Muchnik, Silvia Plager, Daniel Roggero, Liliana de Ruiz, Daniel Sabsay, Julián Schvindlerman, Adrián Suar, Patricia Suarez, Diana Wang, Martha Wolff.

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Perfil

Por Julián Schvindlerman

  

«Nuevo atentado, ahora moral», el comunicado de la comunidad Judía por la causa AMIA – 02/02/19

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La solicitud de la AMIA a la DAIA para que desista de su acción contra la ex Presidenta Cristina Kirchner por la firma del memorándum de entendimiento con Irán, constituye una decisión sorpresiva, carente de sentido y que agravia moralmente tanto a la comunidad judía como a la sociedad argentina en su conjunto. Lejos de perseguir la condena de aquellos que habrían actuado en connivencia con los iraníes, acusados en la causa de haber sido los responsables del peor atentado terrorista ocurrido en la Argentina, se ponen en la vereda de enfrente. Entienden que la cuestión no le compete a la comunidad judía, sino a la argentina. Asimismo, el presidente de la mutual, Agustín Zbar, ha expresado que no está seguro de que el memorándum haya estado destinado a encubrir la investigación del atentado.

Sin embargo, recordemos que este documento fue declarado inconstitucional por la justicia y la ex Presidenta y otras doce personas de  su gobierno y particulares han sido procesados en una causa que ha sido elevada a juicio oral. Es decir que para dos fiscales y jueces federales de distintas instancias existe semiplena prueba de la comisión de los delitos de los cuales se los acusa. Esto es, el encubrimiento de tan brutal atentado. La declaración pareciera ignorar que la mutual como particular damnificado tiene todo el derecho de querellar en la
causa que se encuentra en estado avanzado.
Cabe recordar que el atentado contra la AMIA ha sido declarado de lesa humanidad. Esta categoría de delito se
caracteriza por su imprescriptibilidad y por no poder ser indultado ni amnistiado. Su nacimiento lo encontramos en los juicios de Núremberg. El horror que causaron los hechos ocurridos en los campos de concentración nazis llevó a elaborar la noción de lesa humanidad, que se sustenta en el respeto a la memoria y la búsqueda de la verdad. A partir de allí, en todos los juicios de revisión de crímenes que se produjeron en sistemas dictatoriales, como el nuestro luego del último proceso militar, esos argumentos sirvieron como base de investigación. La pretensión de AMIA es absurda ya que no es querellante y no puede sino sorprender que esté instigando a
DAIA a desistir a un juicio en el que se ventila un delito de acción pública, es decir, que es investigado espontáneamente por la justicia, sin necesidad de que haya una querella particular.

¿Cómo es posible que la entidad contra la cual se perpetró el brutal atentado sea la que fogonee su “no investigación”, y que bregue por su impunidad? ¿No se dan cuenta que  semejante actitud mancilla la memoria de las víctimas y a sus familiares? Como ciudadanos nos sentimos agraviados y deploramos la declaración intempestiva efectuada por su comisión directiva que, hay que señalar, no representa a las 128 instituciones
judías enlazadas en la DAIA que repudió este inexplicable proceder.

Por eso manifestamos que la AMIA acaba de sufrir un nuevo atentado, esta vez moral, contra su integridad a través de la declaración de su Presidente.

Firman:
Marcos Aguinis, Federico Andahazi, Alejandro Borensztein,
Mariano Chihade, Diana Cohen Agrest, Luis Czyzewski,
Josefina Delgado, Carolina di Tella, Alejandro Fargosi, Graciela
Fernández Meijide, Ana Gerchenson, Antonio María
Hernández, Román Lejtman, Alfredo Leuco, Diego Leuco,
Guillermo Willy Kohan, Santiago Kovadloff, Fanny
Mandelbaum, Norma Morandini, Daniel Muchnik, Silvia Plager,
Daniel Roggero, Liliana de Ruiz, Daniel Sabsay, Julián
Schvindlerman, Adrián Suar, Patricia Suarez, Diana Wang,
Martha Wolff.

Clarín

Clarín

Por Julián Schvindlerman

  

Críticas en la comunidad Judía al pedido de AMIA para dejar de investigar el pacto con Irán – 02/02/19

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Dolidos y muy críticos por el sorpresivo planteo del titular de la Asociación Mutual Israelita Argentina, Agustín Zbar, quien le solicitó a la DAIA que desistiera de su acción judicial contra la ex presidenta Cristina Kirchner por la firma del Memorandum de entendimiento con Irán, numerosas personalidades de la comunidad judía aseguraron que la AMIA «acaba de sufrir un nuevo atentado, esta vez moral, contra su integridad a través de la declaración de su presidente».

«La solicitud de la AMIA a la DAIA para que desista de su acción contra la ex Presidenta Cristina Kirchner por la firma del memorándum de entendimiento con Irán, constituye una decisión sorpresiva, carente de sentido y que agravia moralmente tanto a la comunidad judía como a la sociedad argentina en su conjunto», asegura el pronunciamiento que tiene como blanco a Zbar.

Lo firman, entre otros tantos, Marcos Aguinis, Federico Andahazi, Alejandro Borensztein, Mariano Chihade, Diana Cohen Agrest, Luis Czyzewski, Josefina Delgado, Liliana de Riz, Carolina di Tella, Alejandro Fargosi, Graciela Fernández Meijide, Antonio María Hernández, Román Lejtman, Alfredo Leuco, Diego Leuco, Guillermo Willy Kohan, Santiago Kovadloff, Fanny Mandelbaum, Ricardo Monner Sans, Norma Morandini, Daniel Muchnik, Silvia Plager, Daniel Roggero, Daniel Sabsay, Julián Schvindlerman, Adrián Suar, Patricia Suarez, Diana Wang, Martha Wolff y Ana Gerchenson.

En el texto recuerdan que Zbar ha expresado que «no está seguro de que el memorándum haya estado destinado a encubrir la investigación del atentado», tal como lo planteó en su denuncia el fiscal Alberto Nisman. Sin embargo, sostienen, «recordemos que este documento fue declarado inconstitucional por la justicia y la ex Presidenta y otras doce personas de su gobierno y particulares han sido procesados en una causa que ha sido elevada a juicio oral. Es decir que para dos fiscales y jueces federales de distintas instancias existe semiplena prueba de la comisión de los delitos de los cuales se los acusa. Esto es, el encubrimiento de tan brutal atentado».

«Es un pronunciamiento de un grupo muy heterogéneo, un llamado a la toma de conciencia, una protesta y nuestro absoluto repudio por un acto que no podemos entender qué es lo que ha pasado para haber hecho semejante disparate», aseguró el constitucionalista y uno de los firmantes Daniel Sabsay a Clarín.

Para Sabsay, la actitud de Zbar «termina siendo una búsqueda de impunidad», y recordó que el atentado que sufrió la AMIA es un delito de lesa humanidad, por lo cual si aún así la DAIA hubiera aceptado desistir de su acción judicial contra Cristina Kirchner «el proceso va a continuar». Además, está en el medio al muerte del fiscal Nisman, luego de haber denunciado el encubrimiento del gobierno kirchnerista del atentado de 1994, a través del pacto con Irán.

«Es sorprendente y no encuentro la motivación, estando en el medio la muerte de Nisman y el atentado terrorista más grave contra la sociedad argentina. Y esa misma institución que fue destrozada es la que ahora pide que no se prosiga en pos de la unión nacional. No se entiende», reafirma Sabsay.

Ayer por la tarde, en el sitio Change.org que recibe peticiones por internet de carácter cívico, reformista, social y en general reivindicativo del cumplimiento de los derechos humanos, se propuso «que renuncie ya el presidente de la AMIA y toda su comitiva» y en menos de media hora había alcanzado más de un centenar de votos a favor.

Precisamente el jueves próximo se realizará una asamblea en la AMIA, durante la cual pedirían la renuncia de Zbar a la presidencia de la mutual. «El gran error que tuvo desde que asumió fue pensar que era un cargo político y que la AMIA iba a sustituir a la DAIA como brazo de la comunidad judía», concluyó Sabsay.

Infobae, Infobae - 2019

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

La DAIA anunció que su intención es seguir adelante con la querella contra Cristina Kirchner por el Memorándum con Irán – 01/02/19

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La DAIA anunció en un comunicado que su intención es seguir adelante con la acción judicial contra Cristina Kirchner por el memorándum de entendimiento con Irán: «La entidad hace saber que no tiene la intención de desistir de la mencionada querella». De tomos modos, aclaró que someterá el caso «a consideración de todas sus instituciones adheridas y filiales del país».

El escrito -firmado por su presidente Jorge Knoblovits- fue emitido luego de que la AMIA hiciera público su deseo de que la DAIA desista de la causa contra la senadora nacional y ex presidente.

Esta controversia causó un gran revuelo interno porque es la primera vez en 25 años que ambas instituciones no plantean una estrategia conjunta.

Al respecto, la DAIA expresó su malestar por la difusión pública de estas diferencias internas. «Desconocemos los motivos por los cuales la AMIA, una de sus más de 120 entidades adheridas, le ha dado estado público a la cuestión», indicó en ese sentido.

En cuanto al Proyecto de Ley de Juzgamiento en Ausencia de los iraníes acusados del brutal ataque de 1994, al que la AMIA manifestó su oposición, la DAIA explicó que «se encuentra analizando sus implicancias y alcances».

Más temprano, el presidente de la AMIA, Agustín Zbar, explicó que el pedido de dejar de lado la querella fue realizado porque «este es un año electoral y un juicio oral contra la ex presidente podría tener incidencia en la elección».

La decisión de la AMIA generó fuertes reacciones entre distintos miembros de la colectividad judía.

El abogado constitucionalista Daniel Sabsay sostuvo que «sorprende la pretensión de la Comisión Directiva de la AMIA de impedir que la DAIA prosiga con el juicio por encubrimiento en el caso del Memorándum con Irán contra la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner y otros». Y agregó: «Se trata del encubrimiento de un delito de lesa humanidad cuyo desarrollo está avanzado, pues ha pasado a juicio oral y por lo tanto es imposible detenerlo. Cuesta entender la decisión de perseguir la impunidad de tamaño delito».

En su cuenta de Twitter, el periodista Federico Andahazi se preguntó: «Qué lleva a alguien a cambiar tan radicalmente de idea? Justo en el comienzo de un año electoral y con la causa que más preocupa a Cristina Kirchner. No nos quedaremos en el lamento. Investigaremos y denunciaremos cualquier acto espurio».

«Me parece que es una decisión desacertada de parte de la Comisión Directiva de la AMIA pedirle a la DAIA que se aparte de la querella de la causa penal por la firma del Memorándum con Irán. Es una posición sorprendente, no consensuada con la DAIA y que claramente le hace un daño a la causa AMIA y a la denuncia de Nisman», sostuvo Julián Schvindlerman, autor, conferencista y activo miembro de la colectividad judía.

EL COMUNICADO COMPLETO

La DAIA, representación política de la comunidad judía argentina, informa que ha recibido una carta de la AMIA, instándola a desistir de impulsar la causa judicial contra la ex Presidenta de la República, a propósito del memorándum suscripto entre nuestro país y la República Islámica de Irán.

Al respecto, la entidad hace saber que no tiene la intención de desistir de la mencionada querella, pero que someterá el caso a consideración de todas sus instituciones adheridas y filiales del país.

La DAIA desconoce los motivos por los cuales la AMIA, una de sus más de 120 entidades adheridas, le ha dado estado público a la cuestión.

Asimismo, con relación al Proyecto de Ley de Juzgamiento en Ausencia, al que la AMIA manifestó su oposición, la DAIA se encuentra analizando sus implicancias y alcances.

La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, anhela, como siempre lo ha hecho, seguir construyendo una comunidad judía unida, abierta al diálogo, respetando las incumbencias y misiones institucionales.