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The Times of Israel, The Times of Israel - 2018

The Times of Israel

Por Julián Schvindlerman

  

Pope Francis Skips Argentina Once Again – 29/01/18

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By Julian Schvindlerman
The Times of Israel – 29/1/18
 

For centuries, the Catholic Church´s popes have been Italians. In the last four decades, the Vatican has been led by three non-Italian popes: the Polish Karol Wojtyla, the German Joseph Ratzinger, and the Argentine Jorge Bergoglio. As Argentine journalist Pablo Sirvén has pointed out, Francis´s predecessors visited their native countries within the year of their enthronement. Almost five years into his pontificate, the Argentine Pope has yet to do so. This prompted disappointment in Buenos Aires.

Francis made six trips to the Americas in which he visited ten different countries. Saving the United States, all other countries were Latin American: Cuba, Mexico, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Colombia, Brazil, Chile and Peru. He flew over Argentina´s airspace twice, but he did not land. When flying over Argentina days ago en route to neighboring Chile, as mandated by protocol, he sent a telegram to the Argentine President Mauricio Macri. Although the papal spokesman Greg Burke had anticipated that it would be an “interesting” message, Francis sent a formal telegram –in English. That was strange, especially when contrasting with the message he has sent to the previous president, Cristina Fernández de Kirchner, in Spanish, the language of his compatriots. As Italian historian Loris Zanatta observed, while for the rest of the world the focus of this pontifical trip was on Chile and Peru, for Argentines the real news was that the Argentine Pope would not go to their country.

It is no secret that Francis harbors little sympathy for the current president of Argentina. Just as he greeted coldly Chilean President-elect Sebastian Piñera whereas he shook hands warmly with former President Ricardo Lagos (the first is a Conservative, the second a Socialist), he has similarly treated the conservative Macri, in stark contrast to the populist Cristina Kirchner. While she refused to hand over the presidential staff to her successor, the Pope decided not to salute Mr. Macri on the day of his inauguration. While he urged all Argentines to “take care of Cristina”, he never expressed such a concern publicly regarding Mauricio Macri. This Pope opened the Vatican´s gates to a succession of Kirchner politicians (many of them prosecuted for corruption) but was initially reluctant to receive officials from the current government, and when he did grant them an audience he did not look particularly cheerful. The photograph that portrayed the first meeting in Rome between the Argentine pope and the Argentine president is by now legendary: Bergoglio´s hard face elicited tons of political commentary in the local media.

The Pope raised a few eyebrows with his deeds. He has not granted an audience to the catholic widow and orphaned daughters of murdered prosecutor Alberto Nisman. He simply greeted them in St. Peter’s Square when they made a stopover in Rome en route to Israel, but he did meet with the late prosecutor’s boss, Attorney General Alejandra Gils Carbó, who had opposed Nisman’s planned trip to Washington to present his denunciation of the Memorandum of Understanding between Argentina and Iran. The Pope did not go to Venezuela, but he welcomed Nicolás Maduro in Rome. He once questioned the Christian identity of President Donald Trump due to a political discrepancy, but he had no qualms about meeting with anticlerical atheist Fidel Castro in Havana (refusing at the same time to meet with the opposition movement Las Damas de Blanco). And he called Palestinian President Mahmoud Abbas “an angel of peace.” This Pope´s ideological position is crystal-clear.

Initially, Pope Francis had a gesture of generosity towards Mauricio Macri on the day of his enthronement. President Cristina Kirchner had excluded him from the official delegation that would travel to the Vatican for the ceremony. The new pontiff personally invited Mr. Macri to Rome. But the expectation of a cordial relationship between the two quickly vanished. And it was not the president´s fault.

During his stay in Chile, possibly attentive to the discontent among his compatriots in light of the non-visit to Argentina, at a Mass in Iquique Francis remarked: “I want to thank the presence of so many pilgrims from brotherly peoples, from Bolivia, Peru and -do not be jealous- especially of Argentines, who are my homeland.” Around fifteen thousand Argentinians travelled to Chile to see the Pope. It had been estimated that a million people would cross the border. Perhaps this is indicative of the disappointment that Argentinians are now experiencing concerning the first Argentine Pope in history.

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[Versión en español]

Francisco se saltea a la Argentina nuevamente

Por Julián Schvindlerman
The Times of Israel – 29/1/18

http://blogs.timesofisrael.com/pope-francis-skips-argentina-once-again/

Por siglos, los Sumos Pontífices de la Iglesia Católica fueron italianos. En las últimas cuatro décadas, el Vaticano fue liderado por tres Papas no italianos: el polaco Karol Wojtyla, el alemán Joseph Ratzinger, y el argentino Jorge Bergoglio. Como ha señalado el periodista argentino Pablo Sirvén, los pontífices predecesores de Francisco visitaron sus países natales dentro del año de su entronización; el Papa argentino al cabo de casi cinco años de pontificado no lo ha hecho todavía. Esto ha provocado desconcierto en Buenos Aires.

Francisco realizó seis viajes al continente americano en los que visitó diez países diferentes. Salvo los Estados Unidos, todos los demás fueron latinoamericanos: Cuba, México, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Colombia, Brasil, Chile y Perú. Dos veces sobrevoló la Argentina, pero no aterrizó. Al surcar el cielo argentino días atrás en ruta al limítrofe Chile, como manda el protocolo, envió un telegrama al presidente argentino Mauricio Macri. Aunque el vocero papal Greg Burke había anticipado que sería un mensaje “interesante”, Francisco envió un telegrama formal —y en inglés. Eso fue raro, especialmente al contrastar con el mensaje enviado a la previa presidente Cristina Fernández de Kirchner, en español, el idioma de sus compatriotas. Tal como observó el historiador italiano Loris Zanatta, mientras que para el resto del mundo el foco del viaje pontificio estaba puesto en Chile y en Perú, para los argentinos la verdadera noticia era que el Papa argentino no iría a su país.

Francisco no ha ocultado su escasa simpatía por el actual presidente de los argentinos. Así como ha saludado fríamente al presidente electo de Chile Sebastian Piñera y cálidamente al ex presidente Ricardo Lagos (el primero conservador, el segundo socialista), análogamente ha tratado al conservador Macri en oposición a la populista Cristina Kirchner. Mientras que ella se negó a traspasar el bastón presidencial a su sucesor, el Papa decidió no saludar a Macri el día de su asunción. Por el contrario, pidió a todos los argentinos que “cuiden a Cristina”, preocupación que nunca mostró en público por Macri. Este Papa estuvo dispuesto a recibir en audiencia a una sucesión de políticos kirchneristas (muchos de ellos procesados por causas de corrupción) pero ha sido reticente al principio a recibir a referentes del actual gobierno, y cuando lo hizo no se mostró particularmente alegre. Es legendaria ya la fotografía que retrató el primer encuentro en Roma entre el Papa argentino y el presidente argentino: la cara larga de Bergoglio concitó toneladas de comentarios y análisis político en la prensa nacional.

Muchas de sus acciones causaron sorpresa. Francisco no ha concedido una audiencia a la viuda católica e hijas del asesinado fiscal Alberto Nisman, limitándose a saludarlas en la plaza de San Pedro cuando ellas hicieron una escala en Roma en ruta a Israel, pero se ha reunido con quien fuera la jefa del fiscal, la Procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó, quien se opuso a que Nisman viajase a Washington a exponer sobre su denuncia del acuerdo de la Argentina K con Irán. No fue a Venezuela, pero recibió a Nicolás Maduro en Roma. Puso en duda la identidad cristiana del presidente Donald Trump por una discrepancia política, pero no tuvo reparos en reunirse con el ateo anticlerical Fidel Castro en La Havana (negándose a la vez a entrevistarse con las opositoras Damas de Blanco). Y caracterizo al presidente palestino Mahmoud Abbas como un “ángel de la paz”. Sus posiciones ideológicas son claras.

El Papa Francisco tuvo un gesto de generosidad inicial con Mauricio Macri el día de su entronización. La presidenta Cristina Kirchner lo había excluido de la comitiva oficial que viajaría al Vaticano para la ceremonia. El flamante pontífice lo invitó personalmente. La esperanza de una relación cordial entre ambos rápidamente se esfumó, sin embargo. Y no por culpa del presidente.

Durante su estadía en Chile, posiblemente atento al descontento de sus compatriotas por su no-visita a su patria, durante una misa en Iquique Francisco remarcó: “Quiero agradecer la presencia de tantos peregrinos de los pueblos hermanos, de Bolivia, Peru y -no se pongan celosos- especialmente de los argentinos, que son mi patria”. Hubo alrededor de quince mil argentinos en las cuatro actividades masivas del Papa en Chile. Se había estimado que un millón cruzaría la frontera. Quizás ello sea un indicio de la desilusión que el primer Papa argentino en la historia ha causado entre los suyos.

Clarín

Clarín

Por Julián Schvindlerman

  

La recordación del holocausto, frente a los discursos del odio – 26/01/18

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Este mes marcaremos el Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto, instituido por las Naciones Unidas cada 27 de enero. Aunque la fecha pueda perderse en el abultado calendario de las conmemoraciones mundiales, su pertinencia no debe pasarse por alto. A la vez que nos convoca a honrar la memoria de las víctimas de este atroz genocidio del siglo pasado, nos llama a unirnos en contra de quienes aún en la actualidad lo repudian.

La negación del Holocausto cobra tres manifestaciones posibles. La negación en sí, la minimización y la banalización. Ejemplo de la primera es no reconocer la existencia del exterminio de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial; de la segunda es admitir que el genocidio existió pero postular que no fueron asesinados seis millones de judíos; la tercera consiste en descontextualizar los hechos y darles una aplicación universal arbitraria. Su común denominador es la judeofobia.

Los cuestionadores del Holocausto usualmente se auto-definen como “revisionistas” y pretenden cubrir con una pátina de academicismo lo que en realidad es un prejuicio de odio al judío. Al presentarse como investigadores imparciales que aspiran a la noble gesta de debatir la historia, buscan confundir a su audiencia, engañándola en la creencia de que la negación del Holocausto es un legítimo tema de debate. En rigor, no lo es. Pues no están en un mismo plano los hechos fácticos, las opiniones y las mentiras. Supongamos que un hombre blanco negase la existencia de la esclavitud de los negros en los Estados Unidos en épocas pasadas. Y que alegase que él meramente pretende “debatir” los hechos y e invocase su derecho a la libertad de expresión para difundir sus afirmaciones históricamente infundadas. Instintivamente identificaríamos a tal sujeto como un predicador del odio racial, como un propagador de negrofobia. Pues una cosa es debatir honestamente la historia y otra muy distinta es negar un acontecimiento histórico comprobado. Uno puede discutir la historia norteamericana, pero no puede legítimamente cuestionar la existencia de Abraham Lincoln o de Solomon Northup.

Que el acto de la negación (en sí o en sus variantes) es irracional por antonomasia puede verse de manera elemental, tal como la historiadora de la Universidad Emory, Deborah Lisptadt, ha observado. Pues para que los negadores estén en lo cierto, los sobrevivientes, los testigos y los perpetradores deben estar equivocados. Durante los Juicios de Nüremberg, los fiscales presentaron tres mil toneladas de evidencia de la ocurrencia del genocidio de los judíos (y de no judíos) durante la guerra. Ningún criminal de guerra nazi juzgado negó alguna vez la comisión del exterminio. Célebremente, Adolf Eichamnn se presentó como un burócrata de la obediencia debida durante su famoso juicio en Jerusalén en los años sesenta. Burócrata y obediente, quizás. Negador, no.

La libertad de expresión choca a las puertas del discurso del odio. Las democracias están llamadas a promover lo primero y a contener -y eventualmente erradicar- lo segundo. La negación del Holocausto es ejemplo cristalino de una prédica odiosa. Como tal, no debe ser debatida, sino combatida.

Julián Schvindlerman es escritor y analista político. Licenciado en Administración (UBA) y Magister en Ciencias Sociales (Universidad Hebrea de Jerusalén).

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

El desalojo de Radio Jai: Un gran error moral – 21/01/18

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Artículo en Radio Jai

Mi primera entrevista en piso en la geografía radial argentina la tuve en Radio Jai, en el programa de Martha Wolff, en ocasión de la publicación de mi primer libro Tierras por Paz, Tierras por Guerra, en el 2002. Durante mis estadías de varios años en Israel, Suiza y Estados Unidos colaboré con la radio. Desde mi retorno al país he sido invitado a ser columnista semanal para temas internacionales. Radio Jai me envió a Polonia a cubrir la visita del Papa Francisco a los campos de exterminio, en 2016. Tengo amistad con su director y cálidos lazos con otros miembros del staff. El desalojo del mes pasado me conmocionó, como a todos aquellos que nos sentimos parte de la Familia Jai.

No estoy familiarizado con la historia jurídica que derivó en el desalojo de Radio Jai de las instalaciones en la calle Valentín Gómez. No puedo comentar con responsabilidad sobre las razones o sin razones legales del caso. De lo que sí puedo hablar es de la dimensión moral de todo este triste asunto.

En sus casi 125 años de historia, la AMIA nunca pensó en crear una radio judía. Ninguno de sus dirigentes -ni de ninguna otra institución de la comunidad organizada- imaginó jamás dar a la comunidad judía de la Argentina una plataforma de comunicación eficaz, pluralista y viable; un espacio de encuentro y de intercambio de ideas para todos los judíos del país, y, gracias a internet, de toda la región. Aun contando con los recursos para patrocinar un proyecto así, no lo hicieron. No lo pensaron, no lo gestaron, no lo implementaron. Dejados a sus anchas, es posible que ni en los próximos 125 años lo hubieran hecho. Fue un extranjero, hermano latinoamericano, externo a las estructuras comunitarias, quien ideó esta propuesta innovadora y original y la puso en marcha.

Radio Jai cumple un rol crucial en educar a toda la sociedad argentina a propósito de la verdad de los hechos en Israel y el Medio Oriente, una verdad tan regularmente, tan escandalosamente pisoteada por medios de comunicación influyentes en nuestro país y en el continente. Es un medio profesional, empujado a pulmón por unos pocos, no siempre contando con el respaldo merecido. Si bien es un emprendimiento privado, brinda un servicio público. Promueve, indudablemente, una actividad de interés comunitario. Su desalojo puede haber tenido sustento legal, pero ha significado un gran error moral.

The Times of Israel, The Times of Israel - 2018

The Times of Israel

Por Julián Schvindlerman

  

Hector Timerman’s Lament – 04/01/18

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By Julian Schvindlerman
The Times of Israel – 4/1/18

Former Argentine Minister of Foreign Affairs (2010-2015) Hector Timerman is now under house arrest. He is not in prison only because he is terminally ill and he was granted the privilege. He was accused of betraying his country by secretly negotiating a Memorandum of Understanding with the Islamic Republic of Iran together with other officials of Cristina Fernández de Kirchner´s government. Prosecutor Alberto Nisman denounced that the ultimate goal of that pact was to exculpate the perpetrators of the 1994 AMIA attack. Shortly before presenting his evidence to the National Congress, he was found dead with a shot in the temple. The Argentine Justice has just determined that he was murdered.

Mr. Timerman has responded to the charge of treason to the nation through his lawyers. He also reacted publicly, through letters, articles and interviews in which he sought to present himself as a victim — of the national political powers as well as of the local Jewish community.

In one of his most “dramatic” acts -a performance of feigned indignation, in fact- Timerman resigned as a member of AMIA, taking advantage of the indecision of the local Jewish authorities as to whether to expel him from the institution, or not. He was, after all, the acting Minister of Foreign Affairs of the country, and the community leadership feared for the repercussions of such a decision. In a letter sent to AMIA and DAIA (the political representation of the Jewish community) in April 2015, Timerman compared himself to Theodor Herzl:

“I have noticed with displeasure that the referents of AMIA and DAIA have fallen back into the vulgar accusation that every Jew who criticizes their actions, and they are not few, be branded with the worn-out argument of being ‘shameful Jews’. They should remember that the first Jew to be accused in such a way was Theodore Herzl, founding father of modern Zionism. It happened in 1898 when Karl Strauss accused him of hating the Jews so much that he wanted to eradicate them all from Europe. Since then, this accusation is valid only for those who believe they can measure the Jewishness of others.”

After his house arrest in December 2017, Timerman gave an interview to the leftist, pro-Kirchnerismo newspaper Página12 in which he once again underlined his Jewishness by presenting himself as a victim of historical prejudices. “It hits me twice because I am a Jew. Jews are often accused of double loyalty, as if we were second-class Argentines. It makes me go back to my childhood, when they pressured us asking us if we were loyal to Argentina or Israel. It is an infamy.”

Recently, Timerman reiterated his anguished protest in the opinion page of The New York Times in an article in which he defined himself as a “political prisoner” and a “target of the anger of the Jewish community.” He also claimed that the pact with Iran aroused “vindictive anger” against him. He accused the judge who ordered his house arrest to deny him medical attention in time, which “is like condemning me to death.” “Argentina´s Constitution does not permit the death penalty,” he said with a heavy-heart, “but with a judge like this, that is little guarantee.”

Needless to say, all of these protestations are exaggerated falsehoods. The authorities of AMIA and DAIA do not question the Jewish identity of their Jewish critics, nor has Judge Claudio Bonadio denied him timely medical attention. What is killing Mr. Timerman is a cancer, not a judge. His double-loyalty complaint for being Jewish is especially curious, given that he was more loyal to Tehran than to Argentina or Israel in signing the controversial Memorandum with legendary Shoa-denier Mahmoud Ahmadinejad´s Iran on January 27 –International Remembrance Holocaust Day, incidentally. What he calls “vindictive anger” is nothing more than legal retribution for his crimes against his own country, and of course he is not a political prisoner detained because of his ideas. In what can be seen as an act of personal despair, he resorted to the memory of his late father Jacobo, who was indeed a politically-persecuted man during the time of the dictatorship, 1976-1983. “Sadly, it is not the first time that my family has been a victim of political persecution,” he wrote in The Times, “my father, the journalist Jacobo Timerman, was also a political prisoner.”

The former minister has something in common with his late father, although not exactly for being a political prisoner. After being rescued by Israel from the torture chambers of the Argentine Military Junta, Jacobo, now free to express his ideas, became a harsh critic of Israel’s policies; that is, a censor of the very nation that saved him from an almost certain death. Many considered that by acting that way, he morally betrayed the Jewish State. Approximately four decades later, by signing a pact with the main existential enemy of Israel and with the regime that murdered Argentines on its soil, his son went further still. Hector Timerman not only betrayed Argentina. He also betrayed that religious identity that he now so fondly invokes in self-defense.

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[Versión en español]

El lamento de Hector Timerman

Por Julián Schvindlerman
The Times of Israel – 4/1/18

http://blogs.timesofisrael.com/hector-timermans-lament/

Quien fuera canciller argentino entre 2010-2015, Héctor Timerman, se encuentra bajo arresto domiciliario. No está en prisión sólo porque está terminalmente enfermo y se le concedió ese privilegio. Fue acusado de traicionar a su patria al negociar secretamente junto a otros funcionarios del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner un memorando de entendimiento con la República Islámica de Irán. El fiscal Alberto Nisman denunció que el fin último de ese pacto era exculpar a los perpetradores del atentado contra la AMIA de 1994. Días antes de presentar la evidencia que sustentaba su denuncia ante el Congreso de la Nación, fue hallado muerto de un tiro en la sien. La justicia argentina acaba de determinar que fue asesinado.

El señor Timerman ha respondido al cargo de traición a la patria a través de sus abogados. También lo hizo públicamente, por medio de cartas, artículos y entrevistas en los que ha buscado presentarse como una víctima, tanto del poder político nacional como de la comunidad judía local.

En el que fue uno de sus actos más “dramáticos” -una puesta en escena de indignación fingida, en realidad- Timerman renunció como miembro de la AMIA, adelantándose a una dirigencia judía que permanecía indecisa acerca de si expulsarlo o no de la institución. Él era, después de todo, el canciller en funciones de la república, y la dirigencia comunitaria temía por las repercusiones de semejante decisión. En una carta enviada a las autoridades de la AMIA y DAIA (la representación política de la comunidad judía) en abril de 2015, Timerman se comparó con Theodor Herzl:

“He notado con desagrado que los referentes de la AMIA y la DAIA han vuelto a caer en la vulgar acusación de que todo judío que critica su accionar, y no son pocos, sean tildados con el gastado argumento de ser ´judíos vergonzantes´. Deberían recordar que el primer judío en ser acusado de tal forma fue Teodoro Herzl, padre fundador del sionismo moderno. Ocurrió en 1898 cuando fue denunciado por Karl Strauss de odiar tanto a los judíos que quería erradicarlos de Europa. Desde entonces dicha acusación tiene validez sólo para quienes creen poder medir la judeidad de los demás”.

Tras su detención domiciliaria en diciembre de 2017, Timerman dio una entrevista al diario izquierdista Página12 (vocero extraoficial del Kirchnerismo) en la que una vez más subrayó su condición de judío al presentarse como una víctima de históricos prejuicios. “A mí me golpea doblemente por ser judío. A los judíos nos acusan de doble lealtad, ubicándonos como si fuéramos argentinos de segunda categoría. Me hace volver a la infancia, cuando nos apretaban preguntándonos si éramos leales a la Argentina o a Israel. Es una infamia”.

Recientemente, Timerman reiteró su protesta angustiante en la página de opinión del New York Times en una nota en la que se auto-definió como un “preso político” y “blanco de la furia de la comunidad judía”. También afirmó que el pacto con Irán concitó una “ira vengativa” en su contra. Acusó al juez que decretó su arresto domiciliario de negarle atención médica a tiempo, lo cual “es como condenarme a la muerte”. “La Constitución argentina no contempla la pena de muerte”, señaló con pesadumbre, “pero con un juez como éste, no tengo garantía de ello”.

Desde ya que todas estas protestas del ex canciller son falsedades exageradas. Las autoridades de AMIA y DAIA no cuestionan la identidad judía de sus críticos judíos, ni el juez Claudio Bonadio le ha negado atención médica oportuna. Lo que está matando al señor Timerman es un cáncer, no un juez. Su queja de la doble lealtad por ser judío es especialmente curiosa, dado que se mostró más leal a Teherán que a la Argentina o a Israel al firmar el controvertido memorando con el Irán del legendario negacionista Mahmoud Ahmadinejad un 27 de enero, Día de Recordación Internacional del Holocausto, además. Lo que él llama “ira vengativa” no es más que retribución jurídica por sus delitos contra su propio país, y de por cierto que él no es un preso político detenido por sus ideas. En lo que puede ser visto como un acto de desesperación personal, recurrió a la memoria de su extinto padre Jacobo, quien efectivamente fue un perseguido político durante la época de la dictadura, 1976-1983. “Tristemente, no es la primera vez que mi familia es víctima de una persecución política”, escribió en el Times, “mi padre, el periodista Jacobo Timerman, también fue prisionero político”.

El ex canciller tiene algo en común con el pasado de su padre, aunque no precisamente por la condición de preso político. Tras ser rescatado por Israel de las cámaras de tortura de la junta militar argentina, Jacobo, ahora libre para expresar sus ideas, fue un duro crítico de las políticas del país que lo salvó de una muerte casi segura. Muchos consideraron que al obrar así, él traicionó moralmente a Israel. Aproximadamente cuatro décadas después, al pactar con el máximo enemigo existencial de Israel y con el régimen que asesinó a argentinos en su suelo, su hijo fue más lejos todavía. Héctor Timerman no solamente traicionó a la Argentina. También traicionó a esa identidad religiosa que ahora tanto invoca en defensa propia.

Infobae, Infobae - 2018

Infobae

Por Julián Schvindlerman

  

El bramido islamista de Yusuf Khalil – 18/01/18

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Quizás el momento más colorido e insólito de la saga AMIA tras el asesinato de Alberto Nisman fue aquél ocurrido el último diciembre, en ocasión del arresto de Yusuf Khalil, un musulmán argentino relacionado al complot del memorando. Llevado esposado hacia un móvil policial, el acusado elevó sus manos al cielo y gritó tres veces Alá u Akbar (Alá es Grande, en árabe), despertando la sorpresa de quienes lo rodeaban. ¿Por qué habría Khalil de proferir el grito de los jihadistas en ese momento? Esta exclamación de fe del islam es usual entre los feligreses mahometanos, sean esos pacíficos o violentos, radicales o moderados. Pero ha sido adoptada por los guerreros santos como su lema de combate. Eso mismo gritan los terroristas fundamentalistas antes de realizar un atentado en cualquier lado. Es la exclamación de los mártires en el instante previo a su muerte. Es su frase final antes de ingresar al Paraíso.

Khalil ingresó a una cárcel, en cambio.

Este nexo entre Irán y la Argentina tuvo un programa de radio llamado Al-Annur tutelado por la mezquita At-Tauhid del bajo Flores, cuyo máximo referente ha sido el jeque Abdul Karim Paz, que contó entre los suyos a Mohsen Alí y entre sus habitués al piquetero Luis D´Elía y al líder de Quebracho Fernando Esteche. Debatí con casi todos ellos en varios programas de televisión años atrás. Nunca pude entender que argentinos, musulmanes o cristianos, defendieran a un régimen teocrático responsable del asesinato de compatriotas en nuestro suelo. Pero eso era exactamente lo que hacían. Ya estaban bajo la lupa del fiscal Nisman, quien en un informe del 2006 decía:

“…Argentina fue infiltrada por el servicio de inteligencia iraní, que a mediados de los 1980 comenzó a establecer una vasta red de espionaje que se convirtió en un servicio de inteligencia completo compuesto por la Embajada iraní y su Oficina Cultural en Buenos Aires; elementos extremistas asociados a las mezquitas chiíes At-Tauhíd en Floresta…”.

Una figura crítica de esta mezquita fue Mohsen Rabbani, posteriormente secretario cultural de la embajada iraní en Buenos Aires. Hoy tiene un pedido de captura internacional por su participación en el atentado a la AMIA y está refugiado en la República Islámica de Irán.

Justo esta semana, en las vísperas de un nuevo aniversario del homicidio de Alberto Nisman, dos desarrollos en Europa pertinentemente ponen sobre la palestra las acciones terroristas globales del régimen ayatolá. Las autoridades alemanas informaron el martes que estaban buscando por todo el país a diez espías iraníes miembros del grupo de élite Al-Quds, que habían estado observando potenciales objetivos israelíes y judíos; jardines de infantes incluidos. Y en Bulgaria abrió el miércoles el juicio en ausencia contra el libanés-australiano Meliad Farah y el libanés-canadiense Hassan El Hajj Hassan, quienes según los fiscales tenían vínculos con el movimiento terrorista chiita libanés Hezbolá (creado y patrocinado por Irán) por su participación en el atentado contra turistas israelíes en la localidad de Burgas, en 2012, junto con el franco-libanés Mohamad Hassan El-Husseini, quien detonó los explosivos.

¿Habrá El-Husseini gritado Alá u Akbar en los instantes previos al ataque, como Yusuf Khalil al momento de su arresto? No lo sé. Y está claro que Khalil no fue acusado por acciones terroristas. Él apenas era un apologista de un régimen terrorista. Un nexo nomás. Aun así, ese bramido islamista de mártir condenado lo conecta brutalmente con todo el horror de la jihad chiíta que los ayatolás han estado llevando adelante por muchos años en la Argentina, Alemania, Bulgaria y mil lugares más. 

Libros

La Carta Escondida. Historia de una familia Árabe-Judía

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Linardi & Risso (Uruguay) – 2018.

300 Páginas.

Esta es una biografía novelada basada en hechos reales. Cuenta la epopeya de dos familias unidas -y desunidas a la vez- por la historia, la religión, la cultura y la geografía, y del anhelo privado de una mujer de encontrar su lugar justo en esa convulsa y atrapante historia familiar.

Un hombre musulmán libanés se casa con una mujer judía lituana y dan inicio a una historia de amor, encuentros y desencuentros, búsquedas, hallazgos y decepciones, intrigas y aprehensiones, en torno a las dos familias dispares unidas en un matrimonio singular en una pequeña localidad en Uruguay. Tres países, tres culturas, tres historias y modos divergentes de ver la vida, reunidos en un árbol familiar cuyas ramas cargan el peso de pasados duros, exóticos e incluso peligrosos.

Leila -personaje central de esta obra- que en árabe significa “noche”, fue así nombrada por su padre al nacer. Metafóricamente, en tanto la historia discurra, el nombre será una representación simbólica de la noche negra que separa a ambas familias, y a cuya oscuridad Leila deberá ingresar para poder emerger al alba de su propia plenitud existencial.

«Una historia cautivante y una pluma sobria se dan cita en estas páginas. El resultado es una celebración literaria.»

Marcos Aguinis

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

Fatah, Hamas y la muchacha de las dos cabezas – 01/18

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Revista de los Amigos Uruguayos de la Universidad Hebrea de Jerusalem – Enero 2018

En su Antiquarum Lectionum, el académico veneciano medieval Caelius Rhodiginius describió una escena espeluznante que presenció cierta vez en Italia. Caminaba por las calles una bella muchacha de proporciones perfectas a excepción de un detalle monstruoso: del tope de su cuello nacían dos cabezas. La joven limosnera andaba de puerta en puerta recibiendo la piedad de sus vecinos ante “el insólito espectáculo que ofrecía su presencia”. Una editorial española tomó esta metáfora para designar a una de sus colecciones editoriales La Muchacha de Dos Cabezas, en tributo a la variedad de pensamientos que -declamaba al menos- ofrecían sus ensayistas.

La metáfora también es apta para describir las dos cabezas que han estado gobernando al pueblo palestino durante la última década: la cabeza de Fatah -laica, nacionalista, negociadora- y la cabeza de Hamas -fundamentalista, islamista e intransigente-. La fractura política y geográfica entre Gaza y Cisjordania ha sido espejo de una oportunidad y un desafío para Israel. La duplicación de cabezas en el cuerpo político palestino ha debilitado la amenaza de un frente unificado en un escenario de confrontación, pero a la vez, ha afectado las posibilidades de un proceso de paz en un escenario de negociación, al erigirse ante Israel una entidad bicéfala con ideas distintas y en permanente estado de tensión respecto de la coexistencia palestino-israelí.

Ambos movimientos nunca hasta el momento han logrado hacer perdurar alguno de sus pactos de unidad. Ya lo han intentado en el pasado, infructuosamente. Para dos grupos que “apenas pueden ponerse de acuerdo en el color del humus” (Jonathan Schanzer) ha resultado bastante exitoso el acuerdo alcanzado el mes de octubre último. ¿Sobrevivirá a la larga? Es difícil, y bastante insensato, hacer predicciones en el rubro del análisis político. No obstante es menos complicado intentar entender el pasado. Entonces toma preponderancia una pregunta relevante: ¿por qué las partes lo han negociado?

Mahmoud Abbas, por el lado de Fatah, es un presidente con mandato agotado e imagen deplorable. Aunque ha coqueteado con la violencia, y en ocasiones la ha incitado, mayormente se ha separado del legado híper-violento de su antecesor, Yasser Arafat. Al asumir funciones, gradualmente trocó terrorismo por internacionalismo: vale decir, abrazó una diplomacia agresiva que buscó hostigar y aislar a Israel mundialmente (votaciones hostiles en la ONU, la campaña BDS) a la par que aspiró a insertar al aún inexistente estado palestino como un legítimo actor global, al pujar por su integración al sistema de las Naciones Unidas y la acreditación con rango de embajada de sus delegaciones internacionales en los países anfitriones. Aunque no exenta de algunos éxitos simbólicos, esta estrategia de internacionalización de la causa palestina no le valió el resultado práctico esperado: la completa rendición de Israel ante la ganada estatidad palestina.

Para el cambiante liderazgo de Hamas, con Isamel Hanyeh y Khaled Mashal en la jefatura, la administración de diez años de duración de la entidad gazatí resultó traumática. Incapacitada de llevar al pueblo palestino hacia un destino de paz, lo arrastró hacia los infiernos de la guerra. No una, sino tres veces en pocos años. Una economía estropeada, altas tasas de desempleo, pobreza extrema, represión absoluta y descontento popular han marcado su gestión. Regionalmente ha cambiado también de patrones y protectores políticos, con un variopinto desfile que convocó a Irán, Qatar y Turquía. El Hamas aspira a deshacerse de la monotonía de la gobernabilidad para dedicarse a la más épica misión de la guerra. Su modelo es el del Líbano y Hezbolá: que Fatah se ocupe de poner cloacas mientras él se concentra en la Jihad. Le permite a Fatah el acceso a Gaza mientras pretende él mismo entrar a Cisjordania. Abbas podrá reclamar hasta el fin de los días el desarme de este grupo terrorista fundamentalista; eso Hamas no lo concederá. No va a renunciar a sus veinticinco mil combatientes ni a sus túneles ni a su arsenal.

¿Dónde deja esto, entonces, parado a Israel? Anhelante de la paz, presionado por los desafíos de la guerra, contempla con una mezcla de expectativa y estupor -como nuestro profesor veneciano hace cientos de años- a esta muchacha de dos cabezas que se golpean entre sí.

Varios

Varios

Por Julián Schvindlerman

  

El INADI, la DAIA y el CAN darán charlas en todo el país sobre Negacionismo – 27/12/17

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Voces por la Justicia – Ministerio de Justicia y Derechos Humano. Presidencia de la Nación.
http://www.vocesporlajusticia.gob.ar/inadi-la-daia-daran-charlas-pais-negacionismo/

El objetivo es visibilizar la problemática y combatir el negacionismo, con todas las variables que adopta, para aprender de la historia y no repetir los errores. El ciclo se replicará en distintos puntos del país durante todo 2018. La primera charla fue en la ex ESMA.

Sabuncuyan señaló que Argentina “está a la vanguardia en la lucha contra el negacionismo por el genocidio armenio”. “El INADI tiene la responsabilidad como institución de acompañar y promover este tipo de iniciativas”, dijo Isaak en la apertura. A su turno, Schvindlerman, destacó que “la negación es una forma del antisemitismo moderno” y agregó: “el negacionismo no se debate, se combate”.

Con la intención de visibilizar la problemática de la negación de los genocidios, comenzó un ciclo de charlas de carácter nacional bajo el título “El negacionismo como forma de discriminación”, organizado conjuntamente por el INADI (Instituto Nacional contra la Xenofobia y el Racismo), la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) y el Consejo Nacional Armenio.

La primera charla, que se realizó en el Museo Nacional de la Memoria de la ex ESMA, contó con la moderación de Ariel Isaak, director de Políticas contra la Discriminación de INADI, y exposiciones de Julián Schvindlerman, de la DAIA, y Nicolás Sabuncuyan, del Consejo Nacional Armenio.

Para explicar el caso armenio, se refirió a los trabajos del historiador Richard Hovannisian, quien definió las cuatro etapas del negacionismo del genocidio contra el pueblo armenio como negación, racionalización, relativización y banalización del hecho, y destacó la importancia de que la política negacionista se lleve adelante desde el propio Estado perpetrador.

“¿Qué tiene que ver la Argentina con estas políticas? ¿Por qué es importante hoy hablar en Argentina de las políticas negacionistas que el Estado turco sostuvo y sostiene? El negacionismo se expande a partir de que se expande la causa armenia. Empieza a operar en distintos países para intentar demostrar que ‘no se trató de un genocidio’ o que cada vez que un Estado se involucra, entorpece las negociaciones”, agregó Sabuncuyan.
“Pero la Argentina lo hizo y de manera ejemplar”, agregó el directivo del Consejo Nacional Armenio, y recordó las gestiones del gobierno de Raúl Alfonsín, en 1985, a través del enviado a Naciones Unidas, Leandro Despouy, para que se sume el caso del genocidio armenio en el informe sobre Prevención y Sanción del Crimen de Genocidio del experto inglés Benjamin Whitaker.

Dos tragedias humanas

Schvindlerman, asesor político de la DAIA, habló sobre tres formas de negación de la Shoá: la negación en sí de los hechos, la minimización y la banalización. “Para tener la capacidad moral de negar el Holocausto, uno tiene que refutar a los sobrevivientes, a los espectadores y a los perpetradores. Eso es lo más insólito del componente de la negación. Los perpetradores nunca negaron la comisión del genocidio”.

El Holocausto y el Genocidio Armenio son dos hechos históricos nefastos que han sido reiteradamente negados por una amplia parte de la sociedad y un gran número de Estados. Seis millones de judíos, gitanos, homosexuales y otras minorías étnicas fueron asesinados por el régimen nazi, mientras que cerca de dos millones de armenios fueron víctimas de extensas caminatas forzadas que los llevaron a la muerte, obligados por los Jóvenes Turcos del Imperio Otomano. Negar estos acontecimientos, es un acto de discriminación

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Por Julián Schvindlerman

  

Series of lectures on Holocaust and Armenian Genocide denial kicks off in Argentina – 19/12/17

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19 Dec. 2017 Siranush Ghazanchyan

http://www.armradio.am/en/2017/12/19/series-of-lectures-on-holocaust-and-armenian-genocide-denial-kicks-off-in-argentina/

On December 15 the National Institute Against Discrimination, Xenophobia and Racism (INADI), the anti-discrimination state institution of Argentina, along with the Delegation of Argentine Israelite Associations (DAIA) and the Armenian National Committee of Argentina inaugurated a series of lectures entitled “Denial as a form of discrimination,” Agencia Prensa Armenia reports.

Ariel Isaak, director of Policies against Discrimination of INADI, said that “denying part of the story is distorting reality, confusing and even encouraging that this type of thing happen again”.

Director of the Armenian National Committee of Argentina Nicolas Sabuncuyan added that “negationism expands as the Armenian Cause expands. It begins to operate in different countries to try to demonstrate that ‘it was not a genocide’ or that every time a state gets involved, it hinders the negotiations”.

Finally, Julian Schvindlerman, member of DAIA, the most important organization of Jewish institutions in Argentina, spoke about the Holocaust denial: “In order to have the moral capacity to deny the Holocaust, one has to refute the survivors, the spectators and even the perpetrators. That is the most unusual thing about denial. The perpetrators never denied having committed the genocide”.

The cycle of talks sponsored by the Secretary of Human Rights and Cultural Pluralism of Argentina will be held throughout different provinces of the country during the next year. The presentation was held in the Memory and Human Rights Space, which was the former Higher School of Mechanics of the Navy (ESMA), the largest detention center during the last military dictatorship of Argentina, where thousands suffered forced disappearances, torture and illegal executions. In 2004 it was converted to a museum and a space of memory and today is the most important symbolic place in defense of human rights of the country.

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Por Julián Schvindlerman

  

El estatus de Jerusalem – 12/12/17

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Entrevista con VIS-A-VIS – 12/12/17

El analista político internacional y escritor, Lic. Julián Schvindlerman dialogó con la Cadena Judía de Información Vis a Vis con respecto a la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reconocer Jerusalén como la capital del Estado de Israel. En la entrevista se refirió al papel que están jugando los países árabes con esta decisión histórica.

– ¿Qué opinión tiene con respecto al reconocimiento de Jerusalén como capital del Estado de Israel?

Apoyo esa decisión. EE.UU. reconoció a Israel a los once minutos de su nacimiento. Le tomó siete décadas reconocer a su capital elegida, que además fue la capital bíblica de reinados de Israel. Es, de hecho, una anomalía de la diplomacia internacional este no-reconocimiento a una nación soberana y a la historia de un pueblo íntimamente conectado con esa ciudad santa. Vale la pena recordar también que sólo bajo la soberanía israelí, Jerusalem tuvo plena libertad religiosa para todos los credos. ¿Quieren, acaso, Europa y América Latina un retorno a los tiempos en que Jordania, una monarquía musulmana, gobernaba allí y prohibía a los judíos acceder a sus lugares sagrados?

– Se habla del momento político internacional en el cuál Trump anuncia está medida, ¿fue oportuno? ¿qué mapa político se abre en Medio Oriente y en el mundo con esta decisión histórica?

Ciertas determinaciones deben tomarse y listo, pues nunca es realmente el momento oportuno para hacer lo correcto: siempre habrá considerandos y resquemores. Donald Trump prometió en campaña que haría esto, y ahora lo hizo. Él mismo al anunciar la decisión recordó que pasados presidentes habían hecho esta promesa en campaña y nunca cumplieron. Jerusalem, en términos prácticos, ya oficiaba como la capital de la nación: allí se dirigían dignatarios foráneos, allí está su parlamento, oficina del primer ministro, corte suprema, etc. Es una decisión histórica por su peso político, pero simbólica en cuanto a que la capital ya estaba allí de pleno, salvo para las embajadas extranjeras.

– ¿Cuánto podría afectar, a futuro, un acuerdo de paz con los palestinos esta derogación que firmó el presidente estadounidense?

El proceso de paz estaba trabado. Los palestinos ahora usarán esta situación de excusa para no negociar. Lo cierto es que en el año 2000 se les ofreció compartir Jerusalem, incluso se ofreció a Arafat ubicar sus oficinas en la parte oriental, pero el liderazgo palestino con típica intransigencia repudió esa oferta histórica. Pues bien, están aprendiendo que la historia no es benigna con quienes desaprovechan oportunidades históricas. Me parece terriblemente irresponsable de parte del liderazgo palestino, tanto de Hamas como de la Autoridad Palestina, la incitación a la violencia que han hecho por esto. La familia de las naciones no debería pasar por alto esta conducta, altamente ilustrativa de su genuino posicionamiento ante la paz.

– Este reconocimiento de Estados Unidos a Israel, ¿podría acelerar los tiempos de una nueva guerra entre Israel y el Líbano? ¿Cómo cree que van a actuar los países árabes de la región?

El Líbano responde fuertemente a Irán. No enteramente, pero tiene una gran influencia allí. La parte sunita y cristiana no buscará una confrontación militar con Israel por esto, el sector chiita liderado por Hezbolá podría, pero dudo que querría hacerlo en un momento en que está muy implicado en Siria, con recursos allí. El mundo árabe a nivel popular ya reaccionó con furia y enojo. A la vez, Arabia Saudita y otros países cuentan con Israel para contener a Irán en el Medio Oriente, saben también de la buena llegada de Netanyahu a esta Casa Blanca, entiendo que pondrán eso en la balanza al evaluar cómo responder sustancialmente al asunto Jerusalem.